King Kong. La película o, no vaya usted a ver el cine a las seis de la tarde cuando hay niños.
Ayer cuando salí del trabajo y puesto que no me apetecía hacer absolutamente nada me acerqué hasta el centro comercial mas cercano al lugar donde trabajo. (aquí en guipuzcoa los mayores cines están en los centros comerciales. Así luego le va al Astoria).
El caso es que de la oferta existente decidí tanto por la hora de comienzo como por la propia película que la finalista era King Kong. Hora de comienzo de la película: 18 horas. Cojonudo, eran las 17h 45'.
Me metí en la sala que estaba totalmente vacía y ocupé mi asiento. Normalmente suelo pedir las últimas filas para que no haya nadie al que incordiar ni que me incordie.
Comenzó a llegar gente, algunos de ellos pertrechados con unas enormes cajas de cartón llenas de palomitas hasta los topes y unos enormes vasos de refrescos de cola con pajita.
Uno ya parece que tiene que acostumbrarse a esto. Ir al cine es para ir a comer y beber y a charlar un rato con los amigos.
Pero lo que mas me indigno fue lo siguiente:
Padre de familia, madre de familia, niño, niño, niña, que suben a todo meter hasta la fila inmediatamente superior a la mia. Me dije,: "uy, niños, me temo lo peor".
Pues no, no me temí lo peor porque los niños eran unos angelitos comparados con lo que de padre tenían.
Pues el muy cazurro empezó imitando a King Kong para asustar a los niños, pero a grito pelao el tontolaba, siguió con unas ordenes de venta por el telefono movil, siguio con unos slurps a la pajita del vaso de coca cola, siguió con otra tanda de "uh uh uh" intentando asustar a los niños, siguió con más ordenes de venta y finalizó con un concierto de ronquidos estremecedor.
Así no se puede.
El caso es que de la oferta existente decidí tanto por la hora de comienzo como por la propia película que la finalista era King Kong. Hora de comienzo de la película: 18 horas. Cojonudo, eran las 17h 45'.
Me metí en la sala que estaba totalmente vacía y ocupé mi asiento. Normalmente suelo pedir las últimas filas para que no haya nadie al que incordiar ni que me incordie.
Comenzó a llegar gente, algunos de ellos pertrechados con unas enormes cajas de cartón llenas de palomitas hasta los topes y unos enormes vasos de refrescos de cola con pajita.
Uno ya parece que tiene que acostumbrarse a esto. Ir al cine es para ir a comer y beber y a charlar un rato con los amigos.
Pero lo que mas me indigno fue lo siguiente:
Padre de familia, madre de familia, niño, niño, niña, que suben a todo meter hasta la fila inmediatamente superior a la mia. Me dije,: "uy, niños, me temo lo peor".
Pues no, no me temí lo peor porque los niños eran unos angelitos comparados con lo que de padre tenían.
Pues el muy cazurro empezó imitando a King Kong para asustar a los niños, pero a grito pelao el tontolaba, siguió con unas ordenes de venta por el telefono movil, siguio con unos slurps a la pajita del vaso de coca cola, siguió con otra tanda de "uh uh uh" intentando asustar a los niños, siguió con más ordenes de venta y finalizó con un concierto de ronquidos estremecedor.
Así no se puede.
Tiene gracia el Tasio






