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Caída de ideas.
Por la boca muere el Pez.
Acerca de
Después de un largo tiempo escondido todo oscuro, con hambre y muerto de frío sin nada que hacer tan solo esperar busco libertad amigo mío, tengo que volar, tengo que volar, tengo que volar.... www.servicont.com
Sindicación
 
Me reconcome
¿Por qué los chicos al sacar la cabeza del agua la sacuden a ambos lados como si se fuese a secar el pelo por ello? ¿por qué lo hacen aunque tengan poco pelo o estén calvos? ¿por qué las chicas, que suelen tener el pelo largo, no lo hacen?

¿Cuánto dura un momento?

¿Es más grande un gnomo o un pitufo?

¿Dónde va la gente que olvidamos?

¿Puede el hombre fingir un orgasmo?

¿Al final quién mató a Laura Palmer?

Es que me sobrepasan. No puedo y no puedo.

Actualización

¿Cuántos años tiene Espinete? ¿Y Don Pimpóm?
 
Imaginando (I)
Cada vez que hago doble pulsación sobre el Explorer, el destino es claro: las bitácoras. En ellas hay historias de amor, de risas, de deseos, de tristeza... pero en ellas sobre todo hay personas. Gente que firma semiescondida bajo un alias, personas que enseñan su corazón, desnudan su alma, pero ocultan su nombre. Ocultamos nuestro nombre. Es curioso porque en la vida fuera de la pantalla mostramos lo primero la cara, después el nombre y nos guardamos lo más íntimo. Aquí hacemos exactamente todo lo contrario. Así que, viendo sólo lo que queréis mostrar, he decidido contar cómo os imagino, cómo mi mente pone alma a vuestras letras.

Melona es impulsiva, educada, desinhibida. Su carácter extrovertido le juega más de una mala pasada, pero a pesar de vivir lo que ha vivido es una persona leal. Muy leal. Tiene tendencia a revolverse en sus propios problemas, pero suele encontrar enseguida la salida que le indica una sonrisa. Su amor por los líos la termina liando. Dilemas es la teoría del caos con dos ojos de estrella. Su carácter es impulsivo, cambiante. Esto le provoca reacciones inesperadas. Es deliciosamente imprevisible. Pero sobretodo es muy cariñosa. Sincera hasta el infinito, leal también. Es capaz de hacerte perder los nervios y al minuto querer comértela a besos. Tan pronto sube al cielo como se hunde en la más profunda de las ciénagas. En ocasiones le falta decisión, pero la suple con inteligencia. Es muy noble y cuando mete la pata no tiene problema en reconocerlo. IK-RO es filosofía. Es duda vital. Es el reportero de lo cotidiano. Pero también es muchas veces conciencia. Conciencia vital, conciencia animosa, conciencia crítica. A un post gris, IK-RO siempre arroja luz, a un post colorido IK-RO aporta ánimo, a un post literario IK-RO aporta interés. En definitiva, IK-RO siempre aporta. Chupituni es esencia. La esencia de si misma. Es ella y quiere seguir siendo ella. Con sus altibajos está contenta consigo misma y no quiere cambiar. Tiene una cualidad extraordinaria y es que siempre está preocupada por los demás. Le afecta lo que sucede a su alrededor pero es de fuertes convicciones. Es un diamante en bruto que no se quiere dejar pulir, y posiblemente tenga razón. Rock es investigación. Se busca a si mismo mirando a los demás. Es un tío simpático, atento, capaz siempre de robar una sonrisa. Le gusta saber si todo el mundo siente lo mismo. En las reacciones ajenas encuentra reflejo de las propias. Le gusta también sentirse parte de un grupo, sentirse identificado con un colectivo.
 
¿Quién te crees que eres?
Con tus aires de autosuficiencia, con tu tonito prepotente, con tu solemnidad en el habla ¿Quién crees que te ha dado el poder para mirarme por encima del hombro? Nadie está tocado por la mano de ningún dios. De hecho es posible que no haya tales dioses. Pero tú, tú, soberbio ¿crees qué puedes decir lo que te de la gana?

Todo te da igual. Desde el pedestal al que tú solito te has subido crees que ves los cogotes de la gente, pero lo único que hay a tu alrededor son nubes. Nubes que te ciegan, nubes que te nublan, nubes que te envuelven en lo que tú piensas que es el Olimpo y que en realidad son sólo vapor de agua, vapor de algo incoloro e insípido, vapor de algo de algo que está al alcance de todos. Pero precisamente esa es la verdad. Tú recibes el vapor en tus alturas, los demás la esencia, el agua pura. Pero te da igual ¿verdad? Tu prepotencia te llena la boca. De tu garganta salen puñales que hieren, que hacen daño, pero a ti te da igual. Lo escondes en la sinceridad pero en realidad es estupidez.

Deja de manosear las palabras, deja de jugar a los dobles sentidos, deja de sentirte magnánimo y empieza a pensar... ¿a quién ves a tu altura? ¿quién te dirige la palabra? Nadie. En el eco profundo de tus voces busca la respuesta a tus palabras. Sólo ahí, sólo en ese vacío, volverás a encontrarte lleno. Si quieres.
 
Querido diario
Hoy me siento especialmente mal. No es que me haya pasado nada, y quizás precisamente por eso no estoy todo lo bien que deseo. La vida transcurre, pero sin más. La veo pasar delante de mi y sólo me deja una sensación de no aprovecharla. Me vienen a la mente fragmentos de “El club de los poetas muertos” y me siento, más que nunca, identificado con sus personajes. Repito que no me ha pasado nada especial para estar así, pero tampoco nada especial para estar mejor. Quizás la vertiginosa velocidad a la que se acercan fechas de hipocresía, de calor comprado, de felicidad fingida... hagan que mi sensación de desasosiego aumente.

Hoy hace una semana que no sé nada de ella. Hace una semana que sus manos no se acercan a las mías, que sus ojos no se dejan mirar por los míos. Hace una semana que me sentí decepcionado por ella, que me sentí rechazado, que me sentí extraño en su vida. Hoy hace siete días que nos vimos por última vez y la verdad es que la he echado de menos poco. Mucho menos de lo que pensaba. No ha pasado nada malo, nada grave... de nuevo ha sido eso, que no ha pasado nada. Y ante la nada decidí alejarme, comprobar que cada paso suyo era a un latido mío, resignarme sabiendo lo que no quería saber. Hoy hace siete días que la Luna muestra su cara oscura y que yo no quiero mirar.

El calor del Sol me produce frío. Luce el Sol con más brío que nunca y a mi se me apaga la chispa que no hace mucho la encendió. Ella es genial, ingeniosa, cariñosa, atenta. Ella es dulce, atrevida, fiel, leal, independiente. Ella es el mayor premio que te podría tocar. Y yo soy necio. Necio por no saber paladear la dulzura de sus ojos, la suavidad de sus gestos, la generosidad de su vida. Ya no hay Luna que haga eclipse, pero tampoco calor que me inspire el Sol.

Puedo escribir las frases más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo, que mi astro se apaga, tiritando, en azul tenebroso. Escribir que mi soledad se sienta en la esquina donde se venden las almas. Que mi alma busca rastros perdidos de calor. Que mi cuerpo se estremece perdido, vagando por la línea rota de la ansiedad. Que me siento vacío, sin sentido, furtivo de vida, abandonado en un mar en el que alrededor sólo hay agua, en el que no sé hacia dónde nadar.

Hoy veo que mi trabajo, que era mi pasión, se diluye como mal azucarillo en un vaso de agua de mar. Veo como la ilusión ha sido violada y arrastrada hasta hacerla callar. Hoy veo que el futuro no es negro, pero es distinto a como quería que fuese. Hoy despierto de ese letargo en el que cada día nos metemos para poder respirar, y siento, percibo, que mi vida necesita un cambio, que necesito progresar, pero no sé cuál es el camino indicado, aunque sé que fuerza no me va a faltar. Y desconozco si el camino será largo, si me llevará incluso a otro lugar, si iré sólo o acompañado, si mi sombra será de Sol, Luna o mar. Pero sé que debo tomar las riendas y empezar a caminar.

Perdonad amigos las tristeza, fuera del papel no es tal. A este lado de la pantalla las cosas no se ven tan fieras, pero tengo ganas de parar, tengo ganas de gritarle al cielo que quién cojones me va a indicar cuál es el camino bueno y, sobretodo, a donde debo llegar. Dejo hoy estas letras tristes, que desplieguen sus velas y marchen a otro lodazal, que se ahoguen por el camino y que mañana no vuelvan más. Dejo aquí hoy escrito un retazo de mi verdad, que no es más que la maldita angustia, la maldita sensación de no saber nada.