Diàlogo baquico
¿Por qué me juzgan? Acaso por ser un poeta soñador que disfruto
con instruirme en teorías filosóficas. Soy un caminante tras una
búsqueda, no en vano como predicen los hacedores de sortilegio y
repugnancia sino encontrar la vía más significante para situar mis
pisadas en dirección consona. ¿Qué quieren de mí? Demen la mano
y usen vuestra inteligencia sin entrar en confusión, ni lamentos.
Exterioricen la inspiración verbal sobre el signo básico que es el
mismo al de ustedes, en son de ufandad. Difiero, que es probable no
lleguen a concretar; den paso al cortejo festivo que roe el circulo
urbano que tal vez influya ante la divinidad e intervalo humano.
¡ Déjenme cultivar la semilla de la justicia y la equidad! Arquitecto de
odiseas, esquematizando el plano citadino; te diviso desde
distante a un percibo ese paraíso inédito que figura en tu
pensamiento ¿Será un mal hereditario nacer para transformarse en
ilustrador de sueños? Saben que mi vocación es soñar con lo
utópico, no importa el criterio de los demás al avivar la fogata tenue
de tu vivencia. Acepten mi mensaje contentivo de hermandad
y reflexión, compartir un gesto de un amigo quien desea congeniar el
lazo amistoso, no muestren terquedad, petulancia ni formen
tempestades irascibles, tampoco vayan a cerrar los portales de lo
compatible. ¡Muera el pasado! Vivamos el presente con optimismo
y prudencia, aceptar las derrotas, levantar un espíritu victorioso y no
declinar la búsqueda. Sugiero que se nieguen a codiciar los tesoros
del mundo ni afamen por los placeres, delicias aberraciones o vicios
del alma.
Dialogar con mis amigos
Aquí estoy preñado de sueños con la ilusión de la vida para compartir
este mensaje, a la vez manifestar un saludo afectuoso y cultural en
cualquier sitio donde se ubiquen deseo que estén bien sin oponer la
voluntad de obrar con justicia ni limitar las perspectivas trazadas en
nosotros. ¡Mi factor elemental es la poesía! Revestido con la fuerza de
la moral, impregno pinceladas altruistas entre terrenos fecundos y
paisajes fulgentes. Escucho con precaución los rumores oscuros tal
vez difamados por las malas lenguas dentro del pueblo que se
conmutan en un azote a delinquir para consolidar estrepitosamente
mis expresiones y movimientos idealistas ante la muralla humana. Si
alguien quiere condenarme difiero a que invente pretextos retóricos o
sofistas, pero no por protestar contra la tiranía e impunidad, los
detractores antinacionalistas, de quienes en nombre de la libertad
derraman sangre inocente, cínicamente se jactan en defender los
derechos humanos y se contradicen cometiendo hechos de
mortandad, transgresiones soberanas, invasiones y discordias.
Acepto los designios del destino más niego que me sometan a
juicio con dilemas erróneos, carecen de base y concreción cualquier
objeción discriminatoria; al final, seré absuelto por el dictamen
público y la historia trascendental.
Diàlogo sinemàtico
Reflejo intriga al contemplar la naturaleza muerta, temor ante los
prados colmados de rosal; dormitaré entre sequias y al despertarme
reseñaré en tu aposento mi alma sensible ¿Qué suena distante de
mi hogar? Cariño, el aire circula sobre colinas – amada mia, expuse
collares bronceados con fondo tácito ¿Por qué te vas de mi? Entre
atajos observo la virtuosa lejanía destellada en la oscuridad, mi
corazón palpita, la poesía azul prosigue la tonada rítmica sin
distinción ni significado ¡El sueño humano se enlaza en el tabloide
horizontal! Llueve levemente bajo la comarca y la efigie escultural
reposa entre bloques serenos; en la hojarasca antigua reverdece el
canto que evoca la brillantez del alba, aflora el árbol genealógico
donde se cultivan mis raíces y sondeo el manantial de mi halito.
Estampar con mi sangre las reblandecientes riberas que guarecen a
mis reminiscencias.





