DEFENSA DE LA POESÍA
La poesía es para el poeta el oxígeno que lo alimenta fiel ante el espanto, ante la realidad más cruel o más hermosa, que lo vuelve seguro, ante la duda, la ilusión, la esperanza...manteniéndole vivo frente al hoy y el mañana. Porque la poesía, las ideas impresas, escritas, sobrepasan el tiempo y las personas, igual al caleidoscopio de la imaginación que todo lo transforma, a veces, sin darse cuenta de ello el mismo creador.
Como la respiración, la poesía le asiste en cada experiencia, cada observación, cada instante, se refleja en las pupilas creativas.
Desde aquí, un grito de libertad y un canto apasionado alsentimiento humano, a la denuncia, en definitva, a la creación de la inteligencia que debe diferenciarnos del resto de la creación.





