... (II)
El despertar un 10 de Julio abrió mis ojos
que quedaron rojos a causa de tanta luz,
una luz de gratitud fue la cara tras la cruz
que provocó que de repente me olvidara de mi enojo
un poco de amor cual parapente frenó mi caida
y salvó mi vida disponiendola a su antojo,
todo cambió y volvió a ser el ombligo de mi mundo,
en un segundo la felicidad de nuevo fue mi abrigo.
que quedaron rojos a causa de tanta luz,
una luz de gratitud fue la cara tras la cruz
que provocó que de repente me olvidara de mi enojo
un poco de amor cual parapente frenó mi caida
y salvó mi vida disponiendola a su antojo,
todo cambió y volvió a ser el ombligo de mi mundo,
en un segundo la felicidad de nuevo fue mi abrigo.





