´bout fear
En ocasiones enfrentarse a las embestidas del propio yo es motivo de terror para el individuo. Hacer pintadas en nuestros muros es empresa de los que están fuera de ellos y derribarlos no es tarea, no nos interesa ¿por qué tener miedo de lo que uno piensa? ¿Cuál es el error de quien muestra su opinión? Tal es el terror hacia una circunstancia desconocida que impide la visión de la propia realidad, de la interior nuestra, ya no es cegarse de ver el mundo sino incluso de vernos a nosotros mismos, de vernos en ese mundo. Esto conduce a un aislamiento del individuo en cuestión, a un maltrato a los sujetos externos y, además, a una omisión de culpabilidad frecuentando la negación absoluta y no la posibilidad, siquiera ínfima de que el posible interlocutor pudiera tener pizca de razón argumentada. No señores, esa posibilidad no es tangible, ¿Cómo pudiera tener razón ese señor con sus argumentos, su aparato científico, sus demostraciones técnicas... ese señor no sigue mi dogma secreto, tiene la maldita idea de pensar y de atreverse a hablarme a mi a contarme su opinión ¡a quien demonios le importará lo que ese señor piensa, si a mi ni siquiera me importa lo que yo pienso!
La canción de hoy es papá cuentame otra vez de Ismael serrano, antiguo progre trasnochado dicen
And that´s all folks
La canción de hoy es papá cuentame otra vez de Ismael serrano, antiguo progre trasnochado dicen
And that´s all folks