A PESAR DE TODO, ME SIGUE GUSTANDO MI PROFESION.

Hoy como todos los días, tras la jornada de trabajo, me dirijo hacia ese talismán en el que se está convirtiendo mi casa, he de puntualizar a partir de este momento, que cuando termino la jornada laboral y me dirijo a casa, intento en la medida de lo posible dejar los avatares diarios del trabajo en la Jefatura, también he de admitir, que a veces lo consigo y otras, el resultado es todo lo contrario.
Atiendo a la familia, intento despejar poco a poco esa neblina que se apoderó de mi durante 8 horas, tras ello una buena ducha que consigue relajarme mas aun, poco a poco me siento mas cómodo, menos tenso, la casa está haciendo una vez mas en mi ese efecto terapéutico que necesito.
Después de unas horas en ella, soy otro, parte de mi se regenero ya, dispuesto a afrontar de nuevo lo que pueda surgir, y en ese momento, vuelven todos los actos, secuencias, datos y hechos acaecidos durante esas 8 horas.
Como puede ser? Me pregunto a diario, si soy consciente de que deseo y necesito terminar mi jornada laboral y disfrutar de esa tranquilidad que me permite mi casa y mi familia por que hago una nueva revisión de todo lo acaecido diariamente.
Hoy, comencé el servicio observando en las primeras horas de este, la ingratitud de parte de una sociedad, que a pesar de concederle gran cantidad de privilegios y servicios gratuitos, a esta le da por agredirlos y dañarlos.
Poco mas tarde, volvemos la esquina y notamos la presencia de un ser, que llora, se lamenta y lo peor de todo, este ser sangra, la atendemos como podemos, grita que se quiere morir, poco a poco ahogamos como podemos sus lamentos y solicitamos a la vez la ayuda de otros servicios que la puedan sacar de ese precipicio en el que se encuentra.
A la hora, nos encontramos despachando algunos intereses físicos necesarios en forma de bocadillo y café, suena el teléfono, hay que desplazarse urgentemente hacia el centro, el mismo se encuentra colapsado, al parecer hemos olvidado también lo mas natural y lo que en parte nos hizo mas humanos, caminar erguidos; llegamos al lugar y observamos la cólera de algunos, insultos e improperios de otros... a los 5 minutos, tras aplicar una cosa tan básica como el sentido común, todo vuelve a funcionar y lo mejor de todo, puedo terminar mi bocata.
Llega poco mas tarde un socio beneficiario del poder político actual y entre malos modos y peores gestos, nos recrimina que como no hemos visto tal o cual obra ilegal, que poco justos somos a veces lo humanos, si no enjuiciáramos tan fácilmente y en su lugar simplemente nos diera por preguntar, indagar o saber que ocurrió durante esa jornada, al igual no actuaríamos igual.
Mis ánimos están ya muy deteriorados, mi humor se encrespó, así que entre ambos sentimientos me pongo a redactar todos y cada unos de los informes que puedo terminar, otros tendré que realizar fuera de horarios.
Llega al fin el relevo y una sonrisa se dibuja en mi, comunico las incidencias mas relevantes y marcho.
Y ahora tras mi pequeño descanso, en mi talismán, me pregunto, hago repaso de todo y me auto inyecto mi ración de raciocinio:
- Contribuí a restablecer el orden en lo dañado.
- Auxilie a quien lo necesitó.
- Colabore en restablecer un mínimo de orden en el caos.
- Y fui capaz de descargar las frustraciones de ciudadanos.
Al fin mi sonrisa se deja caer ampliamente y llego a un cada vez mas común pensamiento....”Por esto me gusta mi trabajo”.
Plinium. 13-05-07.
Comentario:
Lo primero, gracias por compartir esa vivencia, creo que es muy bueno aprender a compartir no sólo los hechos escuetos, sino cómo nos afectan o nos sentimos afectados por lo que cada día nos encontramos.
Y después, como respuesta a este párrafo en el que dices:
"Como puede ser? Me pregunto a diario, si soy consciente de que deseo y necesito terminar mi jornada laboral y disfrutar de esa tranquilidad que me permite mi casa y mi familia por que hago una nueva revisión de todo lo acaecido diariamente."
te diría que ahí es donde muestras que no es sólo una "profesión", sino que es una "vocación". La diferencia es grande. Siempre he dicho que vuestra labor y la mía tienen mucho en común, la de ser "vocación" es una de ellas. Y se nota mucho, en vuestro Gremio y en el mío, cuando la tarea se afronta como vocación o como profesión.
Y la revisión es necesaria. Ayuda, como has destacado en tu artículo, a encontrar lo bueno que ha habido durante el día, que a veces queda tapado por lo negativo. Y también ayuda a encontrar lo que es posible mejorar, los fallos... para intentar hacerlo mejor el próximo turno.
Lo dicho, gracias por compartir estas cosas, que cunda el ejemplo... Y a todos, ánimo y adelante.
JM - metropoli
Y después, como respuesta a este párrafo en el que dices:
"Como puede ser? Me pregunto a diario, si soy consciente de que deseo y necesito terminar mi jornada laboral y disfrutar de esa tranquilidad que me permite mi casa y mi familia por que hago una nueva revisión de todo lo acaecido diariamente."
te diría que ahí es donde muestras que no es sólo una "profesión", sino que es una "vocación". La diferencia es grande. Siempre he dicho que vuestra labor y la mía tienen mucho en común, la de ser "vocación" es una de ellas. Y se nota mucho, en vuestro Gremio y en el mío, cuando la tarea se afronta como vocación o como profesión.
Y la revisión es necesaria. Ayuda, como has destacado en tu artículo, a encontrar lo bueno que ha habido durante el día, que a veces queda tapado por lo negativo. Y también ayuda a encontrar lo que es posible mejorar, los fallos... para intentar hacerlo mejor el próximo turno.
Lo dicho, gracias por compartir estas cosas, que cunda el ejemplo... Y a todos, ánimo y adelante.
JM - metropoli