El mago

- ¡TACHÁN!
Levantó el paño tras agitar la varita, pero como siempre, no había nada. La magia le había abandonado.
-------------------------------------------------------------------------------
- ¡ABRACADABRA!
- Ahora es cuando no pasa nada - dijo en un susurro.
Levantó el paño y ella sonrió. Había recuperado la magia.
Nos sobran las razones
En estos días he estado curioseando por ahí... se siente soy gata y los felinos somos así, curiosos por naturaleza (algunos emplean el término cotillas, pero es pura envidia ;) ) y he encontrado de todo.
El caso es que me he topado con blogs muy distintos, unos trascendentales, algunos me han hecho reír, otros enfadar (aquellos de contenido político principalmente), otros ni fu ni fa... de otros he aprendido cosas que no debo hacer, otras que debería. Algunos me han planteado preguntas, o quizá han hecho que me las plantee...
Por ejemplo, uno de ellos es reiterativo en su idea de lo absurdo que encuentra escribir un blog... entonces no entiendo por qué lo hace. Alude a la vanidad que tenemos (sí, sí, tú y yo, en plural, que no te escapas!!!) los que escribimos y los que leemos, pero el autor también cae en la trampa. Supongo que cada uno debería de saber el motivo de por qué hace ciertas cosas... hablar por si mismo, pero no por los demás. Creo que pueden existir tantas razones como blogs creados, incluso más de una.
¿Por qué cree yo el blog? ¿Qué persigo?
¿Por vanidad? Un poco, el hombre es vanidoso desde que el mundo es mundo, sino que se lo pregunten a Narciso.
¿Por necesidad? La necesidad de escribir... también existe, a veces te arrastra una especie de incontinencia verbal, o de hiperactividad del cerebro, que provoca que opines, pienses, preguntes y respondas sobre los temas más peregrinos.
¿Terapia particular? Me recuerda a un cuenta cuentos al que asistí, según la cuentera, esa era su terapia. En parte quien va dejando notas en mitad de la Gran Vía -eso es lo que la red de redes es- para que cualquiera que pase lo lea, lo que bien podría necesitar es una camisa de fuerza.
Sea por la razón que sea, quizá porque (parafraseando a Sabina) me sobren las razones, o probablemente, debido a un cóctel molotov de todas ellas, aquí sigo... por ahora.
El caso es que me he topado con blogs muy distintos, unos trascendentales, algunos me han hecho reír, otros enfadar (aquellos de contenido político principalmente), otros ni fu ni fa... de otros he aprendido cosas que no debo hacer, otras que debería. Algunos me han planteado preguntas, o quizá han hecho que me las plantee...
Por ejemplo, uno de ellos es reiterativo en su idea de lo absurdo que encuentra escribir un blog... entonces no entiendo por qué lo hace. Alude a la vanidad que tenemos (sí, sí, tú y yo, en plural, que no te escapas!!!) los que escribimos y los que leemos, pero el autor también cae en la trampa. Supongo que cada uno debería de saber el motivo de por qué hace ciertas cosas... hablar por si mismo, pero no por los demás. Creo que pueden existir tantas razones como blogs creados, incluso más de una.
¿Por qué cree yo el blog? ¿Qué persigo?
¿Por vanidad? Un poco, el hombre es vanidoso desde que el mundo es mundo, sino que se lo pregunten a Narciso.
¿Por necesidad? La necesidad de escribir... también existe, a veces te arrastra una especie de incontinencia verbal, o de hiperactividad del cerebro, que provoca que opines, pienses, preguntes y respondas sobre los temas más peregrinos.
¿Terapia particular? Me recuerda a un cuenta cuentos al que asistí, según la cuentera, esa era su terapia. En parte quien va dejando notas en mitad de la Gran Vía -eso es lo que la red de redes es- para que cualquiera que pase lo lea, lo que bien podría necesitar es una camisa de fuerza.
Sea por la razón que sea, quizá porque (parafraseando a Sabina) me sobren las razones, o probablemente, debido a un cóctel molotov de todas ellas, aquí sigo... por ahora.
Elogio de la lentitud
"No es necesario que salgas de tu cuarto. Quédate sentado a tu mesa y escucha..." -"...No escuches siquiera, limítate a esperar. No esperes siquiera, permanece inmóvil y solitario. El mundo se te ofrecerá libremente para que lo desenmascares. No tiene elección. Girará arrobado a tus pies".
Elogio de la lentitud es un libro que ha sido publicado hace poco y va de eso precisamente, de la lentitud.
Al parecer, hace ya un tiempo (años 80) en Italia surgió un nuevo movimiento o filosofía de vida llamada "Slow food" (en contraposición a Fast food) que se ha ido extendiendo y que pregonaba precisamente eso... la necesidad de tomarte tu tiempo, desafiando al culto de la velocidad.
Un antiguo proverbio italiano dice “chi va piano va sano e va lontano” ("quien va despacio va lejos y va sano"). Creo que nació en un mundo antiguo y agrícola, donde el tiempo estaba dictado por el ciclo de las estaciones. Cuando el único medio de transporte eran los pies y hacer cualquier cosa llevaba su propio tiempo. No todo era color de rosa la verdad, pero en algunos aspectos no hemos mejorado nuestra calidad de vida.
Para empezar, ¿quién no vive obsesionado por la prisa?
Elogio de la lentitud es un libro que ha sido publicado hace poco y va de eso precisamente, de la lentitud.
Al parecer, hace ya un tiempo (años 80) en Italia surgió un nuevo movimiento o filosofía de vida llamada "Slow food" (en contraposición a Fast food) que se ha ido extendiendo y que pregonaba precisamente eso... la necesidad de tomarte tu tiempo, desafiando al culto de la velocidad.
Un antiguo proverbio italiano dice “chi va piano va sano e va lontano” ("quien va despacio va lejos y va sano"). Creo que nació en un mundo antiguo y agrícola, donde el tiempo estaba dictado por el ciclo de las estaciones. Cuando el único medio de transporte eran los pies y hacer cualquier cosa llevaba su propio tiempo. No todo era color de rosa la verdad, pero en algunos aspectos no hemos mejorado nuestra calidad de vida.
Para empezar, ¿quién no vive obsesionado por la prisa?