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Besos
"Los planetas más brillantes del Sistema Solar, Venus y Júpiter, se 'besarán' durante los atardeceres del 31 de agosto al 2 de septiembre, en estos días sus órbitas los aproximarán tanto que desde la tierra dará la sensación de que se tocan." + información

Ese fin de semana iban a celebrar una reunión especial, uno de los amigos de siempre iba a marcharse al extranjero durante unos cuantos meses.

Los diez llegaron en cuatro coches, por suerte esta vez ninguno se había perdido y habían sido puntuales. Descargaron los víveres entre todos, compuestos es su mayoría por gran cantidad de bebidas alcohólicas, y recorrieron la casa de cabo a rabo. Una casita de campo con una gran sala central con chimenea y todo.

Dejaron el equipaje y se repartieron los baños, había habitaciones de sobra para cada uno, por lo que decidieron que cada cual eligiera la que deseara cuando quisiera retirarse a dormir.

Las horas previas a la cena transcurrieron en un abrir y cerrar de ojos; cuando los estómagos ya estaban hartos de ingerir líquido, nombraron por unanimidad a las dos personas del grupo que más se divertían cocinando para que prepararan la cena: a Júpiter y a Venus. A cambio el resto prepararían la sala par a la cena y recogerían los restos al día siguiente.

Júpiter y Venus se dirigieron a la cocina, con una botellita de vino y con la música de fondo que se oía en toda la casa. A todos les habían parecido siempre la pareja ideal, aunque nunca se había dado el caso de que llegaran a serlo; salvo tontear en las fiestas, miraditas y bromas en clase y más de un encuentro para dar celos a las diversas parejas de uno y otra. Una fórmula explosiva que nunca se había mezclado en un matraz.

Después de beber la mitad de la botella, cantar a dúo a voz en grito cada canción y bailar sin parar mientras se cocía la pasta, decidieron tomarse un respiro y sentarse un rato. Júpiter comenzó la conversación preguntándole por la última pareja conocida de Venus, un profesor de universidad con aire de condescendencia hacia ella y los demás al que él personalmente no podía ni ver.

- Eso ya es historia Júpiter. Nunca estuvimos juntos, sólo nos lo pasábamos bien y hablábamos del sexo de los ángeles.
- Más o menos como nosotros entonces ¿no?
- No Júpiter, no como nosotros.

Venus se levantó y se dirigió al frigorífico industrial para sacar un trozo de queso para la salsa. Al girarse y cerrar la puerta tras ella se encontró de bruces con Júpiter pegado a su cuerpo.

- Pues debería...

Sin darle tiempo a contestar acercó sus labios a los de ella y comenzó a besarla, dulce y suavemente. Cuando se separaron, él le apartó uno de los mechones de la cara, ella le sonrió con ese gesto pícara y resabiado que conocía tan bien y se dirigió lentamente hacia la mesa. Venus sirvió otras dos copas más de vino y continuaron hablando de la sexualidad celestial, sin referirse en absoluto a su forma más terrenal.

Finalizada la cena, se reunieron con el resto en la sala y aguantaron las bromas del gracioso de turno. Venus tomo asiento al lado de una de sus mejores amigas, Virgo.

Entre todos dieron buena cuenta de todos los platos y finiquitadas las viandas, las copas de sobremesa eran de rigor. No recuerdo muy bien quién fue el que comenzó a hablar de las relaciones personales y de lo importante que pueden a llegar a ser ciertas demostraciones, como por ejemplo un beso. Para una de las chicas eso era una de las cosas más personales que puede darse entre dos personas.

Venus, a la que estas cosas le hacían mucha gracia, comenzó a rebatir la historia, explicando que la percepción de un beso dependía tanto de quién lo daba como de quién lo recibía. Alguien puede dar un beso a alguien y quizá no signifique nada, o un simple beso que parece tratarse de una broma puede ser todo un mundo.

Pronto se elevaron voces solicitando una demostración, y Júpiter esperando ser elegido, esperaba la contestación. Venus sin inmutarse, cogió la mano de Virgo, y después de mirar seriamente a Júpiter por un segundo, se volvió hacia ella y la beso en la boca. El beso inesperado por se prolongó durante unos segundos en los que Júpiter no pudo sino esbozar una sonrisa, pensando:

-¿Quién de las dos da el beso? ¿Y le será devuelto?...

Después de ver que todo era una inocente prueba, continuó la velada, con intereses cruzados. Júpiter no quitaba ojo a Venus y ella a su vez, concentraba toda su atención en la conversación de Virgo.

Antes del alba, el cansancio, la comida y la bebida habían hecho estragos en nuestros invitados, tanto que el grupo había sucumbido en brazos de Morfeo en la sala común a la luz de la chimenea.

Virgo se despertó y sin hacer ruido, buscó a los otros nueve ubicándoles por en la sala. Intentando no despertarles, se envolvió en una de las mantas y se acercó sigilosamente al sofá donde descansaba Júpiter.

Ella se arrebujó a su costado sin rozarle siquiera pero con medio torso sobre el de él, tan cerca que podía sentir su aliento en la mejilla. Despacio, conteniendo la respiración, deslizó la mano sobre el pelo de Júpiter acariciando los mechones despeinados que caían sobre el reposabrazos. Lentamente fue recorriendo con la punta de los dedos el perfil del durmiente, marcando sus cejas, sus pómulos, la línea de la nariz, el mentón y sus labios. Se incorporó ligeramente, cerró los ojos y posó su boca sobre la de él, dejándole un liviano y profundo beso.

Al incorporarse, levantó la vista y aunque todo estaba en penumbra, adivinó entre las luces y sombras de la hoguera, la figura de Venus recortada contra la pared, con la mirada fija en ellos. Virgo inclinó la cabeza y sonrió.

A la mañana siguiente, al despertar, Venus se había marchado. Dejó una nota de aviso, al parecer una llamada urgente al amanecer la obligaba a regresar antes de tiempo.

El resto del grupo disfrutó del último día del fin de semana, entre buena comida, bebida y conversación. Júpiter llevó al homenajeado al aeropuerto, junto a su hermano, mientras que Virgo iba en el coche de otros amigos con los que regresaría a Madrid.

Fue el verano del 2005, desde entonces, los tres juntos no han vuelto a coincidir jamás.
 
Ana María Shua
Es una de las mejores narradoras de cuentos breves que he encontrado, sus relatos me encantan y es una pena que no sea más conocida. Como muestra algún botón:

Naufragio
¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio.

Malos consejos
Por consejo del hechicero, tallo una figura de madera con la forma exacta de su enemigo. La quemó en el campo, de noche, bajo la luna. Atraído por el resplandor de la hoguera, su enemigo lo descubrió y lo mató de un lanzazo.


Fragmento de Casa de Geishas:
Doncella y unicornio I
Hay quienes suponen agotado el tema del unicornio y la doncella por extinción de ambas especies. Sin embargo el diario de hoy publica la fotografía de un caballo con un manchón sanguinolento sobre la frente. El animal asegura haber sido, hasta pocas horas antes de la toma, una auténtica doncella.


Ana María Shua
 
Conciencias
Por fin se deshizo de ambos.
Dos moscardones le seguían con asiduidad: uno rojo cuya picadura parecía tres, y otro blanco que le volvía loco con su música.
Sacudió el matamoscas y decidió que, de ahora en adelante, ya no escucharía más voces.
 
Ice Age 2
En breve estrenarán la secuela de Ice Age en el cine. Aquí dejo el trailer en versión QuickTime. Dejando de lado la parte sentimentaloide de la pelicula, Scratch (esa especie de ardilla prehistórica) es mi personaje favorito.










 
La soga


Ayer por la noche vi en la TV una de las mejores películas (a mi parecer) de Hitchcock, La soga, una adaptación de la obra de teatro “Rope´s end” de Patrick Hamilton, que a su vez pudo basarse en un asesinato ocurrido en Londres en los años 20.

Lo que me llamó la atención de esta película, además de su forma de estar rodada (un plano secuencia todo el film), es la moraleja final que añade el guión. Da la impresión de estar frente a una parábola más que ante una simple película; rodada tres años después de la II Guerra Mundial (1948), muestra una teoría bastante cercana en el tiempo.

En la película se habla de cometer un crimen perfecto justificado en la medida que el asesinato podía llegar a ser un privilegio para seres intelectualmente “superiores”, que por derecho, podrían deshacerse de otros considerados “inferiores”. Un par de veces se comenta la teoría del superhombre de Nietzsche, tomado como alguien que es capaz de crear su propio sistema moral, fuera de cualquier tipo de convencionalismos, para quien el bien y el mal viene dictados desde su propio yo interior.

Ahora bien, uno de los protagonistas, Brandon, bebe literalmente esta idea de su mentor Cadell, otro de los invitados a la fiesta, quien al descubrir el crimen y el móvil de sus pupilos queda horrorizado, al ver sus propias teorías justificando lo injustificable. Pensando algo así como: he creado un monstruo.

Brandon, a pesar de ser autodefinirse como ser “superior” (superhombre de Nietzsche), no se muestra como tal, puesto que en realidad ese supuesto propio orden moral, intenta ser una réplica del personaje de Cadell.

Y yo me preguntaba... ¿se podría hacer responsable en cierta medida de los actos de sus alumnos al tutor? de ser así, ¿hasta que punto?
¿Debería haberse autocensurado Cadell por temor a cómo podrían interpretarse sus mensajes? Y si lo hubiera hecho ¿sería contraproducente para el desarrollo del pensamiento, al dar por buenas o basándose sólo en ciertas ideas?

En fin, que para ser lunes, ya está bien de calentarse la cabeza...
 
La huella del Cosmos
Hace cosa de un mes leí un artículo en El Navegante sobre un nuevo proyecto de novela colectiva en Internet (eNovela, narración hipertexto). Su título es “La huella del Cosmos”.

Con esta nueva propuesta se invita a cualquier usuario de internet a participar en la elaboración de la novela. Las ideas, comentarios y contribuciones se recogen en el Foro de la página, posteriormente son revisados, y con todo el material incluido se elabora un nuevo capítulo de la obra.

Además de colaborar incluyendo ideas, giros narrativos, trabajo sobre los personajes, e tc. se puede también incluir vídeo, imágenes, fotografías, música y cualquier elemento multimedia que se os pueda ocurrir.

El proyecto está coordinado y moderado por Domenico Chiappe, que establece, en una de las secciones de la página, las características que debe reunir una eNovela hipermedia, véanse entre otras:


  • Deben de existir al menos tres tramas argumentales
  • Dentro de la enovela se integrarán todas las posibilidades de narración multimedia que ofrece el medio (video, sonido, música, imagen, etc.)
  • La estructura debe ser modular, no lineal. Los hipertextos conducen a hilos narrativos paralelos que forman parte del rompecabezas de la novela completa.


De este modo, se busca implicar al lector en el desarrollo de la novela y mostrar el proceso creativo de la misma desde dentro, pudiendo observar las distintas evoluciones del argumento y los personajes desde la idea original hasta el final.

Por ahora ya llevan tres capítulos redactados, y están trabajando sobre el 4º en el foro, así que aún queda tiempo para participar. ¿Alguien más se anima?
 
La risa
No pudo reternerla por más tiempo.
Como un torrente, la carcajada inundó cada rincón de la habitación.
 
Ya fue
Nos sentamos, uno junto al otro, yo a tu izquierda, la costumbre, ya sabes...
Elegí un lugar con mucha gente, ese día íbamos a estar acompañados. Tendríamos un grupo de turistas germanos justo enfrente intentando leer la carta, unos niños sin padres pero con sandalias que comían un helado muy concentrados, una pareja, reciente sin duda por el grado de empalago, a la derecha y un anciano que vestía corbata a pesar de los 35º a la sombra que leía el periódico en su esquina de siempre.
Ese era un buen lugar, nada de reservados. Nada de nada.
Y hablamos. Simplemente hablamos. Del tiempo, del trabajo, de las vacaciones, de los amigos, del tráfico... hablamos y hablamos sin decirnos nada. Eso era justo lo que esperaba.
Terminaste el café y yo el capuccino, con dos azucarillos, la costumbre, ya sabes...
Supongo que te debo una invitación, la cual sabemos ambos que nunca pagaré. Las deudas se pagan, los convites son por placer. Y eso fue todo. Un hasta luego, nos vemos y te llamaré.
Ya no hay más, se terminó, ya fue.
 
Erase una vez un sueño
Un buen día tuvo un sueño.
Lo cuidaba con esmero, lo mimaba y lo alimentaba cada día.
Algunos años después, el sueño se emancipó y no se supo más de él.
 
La margarita
Hace unos meses, algún amigo mío lo recordará porque estuve algo plasta con el tema, una cuentera me descubrió a un escritor uruguayo, Mauricio Rosencof. He estado buscando sus obras por las librerías de Madrid y aún no he dado con ninguno, veremos si me sonrie la suerte. Ha publicado varios libros (Memorias del Calabozo, Las Ranas, Piedritas bajo la almohada, Conversaciones con la alpargata, Los Caballos, El Bataráz...) , pero el que me llamó la atención fué La Margarita, una saga de poemas de amor adolescente.

Mauricio Rosencof, periodista y escritor, dirigente en los años 60 del Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros), es detenido en 1972 y, a partir de octubre de 1973, incomunicado y aislado durante once años, seis meses y algunos días. Durante su encierro sufrió torturas y aislamiento que podrían haber llevado al borde de la locura a mucha gente, sin embargo Rosencof se dedicó, cuando pudo, a lo que mejor sabía hacer, escribir.

Los versos fueron escritos en papel de fumar y sacados de la cárcel entre la ropa para lavar:
"Escribí, y mucho, en la cárcel. En el cráneo primero, porque no había lápiz ni papel. En Paso de los Toros, uno de los lugares de reclusión por los cuales pasamos, estábamos bajo tierra. La alimentación obligada era mondongo (guatitas) de una partida de exportación devuelta. Esa era toda la comida. Había guardia arriba y abajo, pero abajo nadie quería estar, sólo las ratas. Del calabozo se salía en cuatro patas. Pero un día un guardia me pregunta si yo soy el escritor. Y me dice que el sargento ordena que le escriba una carta a su novia. De allí en adelante todos pidieron lo mismo, y me especialicé en hacer acrósticos solicitados por ellos como 'acrílicos'... El valor de cambio de una carta era altísimo: un cigarrillo, un huevo duro... Pude entonces escribir con una mina de bolígrafo en las hojitas para armar cigarros, hacía un tubito y lo envolvía con un nylon para enviarlo después escondido en la ropa que llevaba mi familia para lavar." (Entrevista de Lucia Sepúlveda para www.puntofinal.cl)

Dejo un sólo poema (aunque mi favorito es La maga), pero todos ellos (los 25) se pueden escuchar también en su versión musical de Jaime Ross.

Margarita

La vi una mañana cuando iba al almacén;
la calle estaba llena de verano.
Llevaba un vestidito tan liviano
que el corazón se me fue para la sien.

Me sentí en el aire, sin sostén,
y un sudor tibio humedeció mi mano
cuando se fue con su pasito tan ufano
coqueteando la pollera en un vaivén.

Fue como si me hubiera dado cita;
desde entonces, a esa hora,la esperé.
Ella sin hablarme comprendió mis cuitas
y a veces me miraba con un no sé qué.
Me enteré que se llamaba Margarita
y sin deshojarla supe que la amé.


PD. Estoy de un florido últimamente... cualquiera diría que en realidad no me van mucho las flores. ;) Y ahora ¡a Murcia!
 
Rosa rosae
Por cada rosa que plantaba, una espina le nacía.



 
¿Liberamos un libro? Bookcrossing
Hace ya unos años oí hablar de este término por primera vez, puede que a alguien le suene: se trataba de ir dejando libros por la geografía urbana a la espera de que alguien los encuentre y después de leerlo hiciera lo mismo, dejarlo en otro lugar completamente público para que otro lector afortunado dé con su paradero. Liberar libros (la verdad es que me encanta ese término).

El bookcrossing sería como un gran club de lectores que se prestan libros unos a otros, sin necesidad de conocerse y, a la vez, da la oportunidad de poder seguir su camino, su senda por la "selva".

Cada libro que se desee liberar se incluye en una base de datos, donde se le facilita un código único para poder identificarlo. Si se desea liberar, basta con dejarlo en el lugar elegido, y si además quieres facilitar su búsqueda, en la web de Bookcrossing puedes dejar una descripción del lugar y de qué libro se trata. Si quien lo encuentra es un bookcrosser, puede incluir una reseña en la web y así su liberador podrá saber si ha sido encontrado, si ha viajado y la opinión de ese nuevo lector.

A través de esta web también se organizan anillos de lectura, es decir, yo tengo este libro para prestar, pero no lo quiero liberar ¿quién quiere leerlo? Y se organiza una cadena de lectura, al terminar el libro vuelve a su origen (aunque eso puede ser tras largo tiempo), pero al menos siempre se tiene el libro localizado.

También existen zonas oficiales de cruce, donde los distintos miembros han ido dejando lugares que consideran perfectos para realizar liberaciones (por fácil acceso, por seguridad para el libro evitando su deterioro, etc.)

La iniciativa nació en 2001 y se trata de algo a nivel mundial, por lo que si viajas al extranjero también podrás encontrar o liberar un libro, hasta la fecha (Agosto de 2005) hay 383,971 bookcrossers registrados. Para cazar un libro desde la web, se puede consultar vía web los lugares y libros liberados en USA, Canadá, Alemania, México, Italia, Australia, UK, Francia y España entre otros.

La cantidad de libros reseñados y liberados hasta el momento desde hace 30 días es extensa, y como muestra un botón: Spain 647 , France 914 , Mexico 25 , Argentina 37, USA 17,410, Afghanistan 6, Iraq 81, Singapore 25, China 19, Nigeria 1, Tunisia 8... y un largo etc.

Si hablamos de España, las provincias que más libros liberados tienen son: Las Palmas (112), Barcelona (107), Zaragoza (54) y Madrid (53).

Personalmente me encantan mis libros y los voy prestando y recomendando a amigos siempre que puedo, aunque claro, casi siempre sé que tarde o temprano volverán a casa. Recuerdo una vez que cierta persona me regaló un libro. Fue en un cumpleaños que le pilló de sorpresa, como no tenía nada qué regalarme, me dio uno de sus libros que sabía me iba a gustar. Un pequeño libro, con las tapas desgastadas: "La Tregua" de Mario Benedetti.

Aún conservo ese libro y lo he ido prestando a mis amigos lectores; además, es uno de mis libros favoritos, quizá sea por cómo llegó a mis manos.
 
La última gota
Apuró la última gota de la botella dejándola vacía y la tiró.
Lo pensó mejor, recogió de nuevo el envase y poniéndolo boca abajo comenzó a retorcerlo.
¿Acaso esa no era la última?
 
De mujeres
Las mujeres no somos tan complicadas. Algunos hombres piden que llevemos un manual de instrucciones incorporado, para no tener que romperse el cráneo pensando... ¿y qué tal añadir la garantía?

Que no, que no... que la cosa es bien sencilla, sino juzgar vosotros mismos con unos pequeños ejemplos.

Por ejemplo, las típicas preguntas trampa que hacen las mujeres, son aquellas que si no contestas malo, si contestas peor y depende de lo que contestes...

Cando una mujer te dice: "¿Cómo estoy?", es una pregunta, de eso no hay duda, pero sólo cabe una respuesta posible: "Estás preciosa". Es más, no debes decirlo simplemente, sino que debes ser convincente y repetir: "Hoy estás radiante". Después de este esfuerzo interpretativo, ella responderá con un falso rubor (puesto que eso es lo que ella esperaba como mínimo), o bien con un seco: "Sí, seguro, ¿pero tú tienes ojos en la cara? ¿has visto qué pinta tengo?", con lo que ahora serás tú el ruborizado.

Ante todo, tú nada de sinceridades, no es el momento... si por casualidad se te ocurre insinuar algo así como: "Lo cierto es que tienes razón..." MEEEEECCCCCCC respuesta incorrecta.

Aquel que ose opinar abiertamente sobre el aspecto de ella recién levantada y después de una noche de juerga (en que la madrastra de Blancanieves en comparación, es lo más parecido a Mudito...) incitará a pensar: "¿Pero con quién me he liao?”

Otras preguntas trampa tipo son:

- "¿Cómo me queda?" en cualquier probador. La respuesta será: "Perfecto".
- "¿Te parece que estoy gorda cariño?" A esta, la respuesta correcta siempre es: "Rotundamente NO", pero ella te dará mil y una perspectivas para que termines pensando lo contrario; ahora, que como digas que SÍ, Lorena Bobbit a su lado, la Madre Teresa de Calcuta.

Lo cierto es que cuantas menos palabras utilices en la respuesta mejor, el efecto será el mismo. Realmente ellas no te están preguntando nada, se están autoevaluando, por lo que se responderán a si mismas lo que en ese momento realmente piensen; y lo que les digas tú sirve como excusa perfecta... ¿Para qué? Eso es lo de menos, el caso es que lo puedan utilizar en tu contra.

Las mujeres tenemos mil y una soluciones para mejorar un mal día. Nada de relajación, ni paseos por el campo ni coñas marineras. Lo que hacemos de forma impulsiva cuando nos sentimos mal es comprar. Si señor, comprar, y si es con tarjeta ya es la caña.

Sales del trabajo, muerta de currar, pero da lo mismo, tú a lo tuyo, a comprar. Te metes en el autobús o en el metro atiborrado de gente, te diriges al centro, empujas, te empujan, pisas, te pisan y aceleras metiendo quinta al cruzar la calle. Importante: deben ser compras de ropa, no son válidos ni alimentos ni cosas útiles; y si encima se trata de los llamados "complementos" mejor que mejor. Total que llegas a casa derrengada, con tropecientas mil bolsas de cosas inútiles y con la cartilla sin un jeuro... vamos, la tía más feliz del mundo, eso sí, hasta que saques el extracto de la cuenta al día siguiente.

Luego están las fanáticas de los bolsos, zapatos, cinturones y demás; todas esas cosas que según las revistas de moda deben hacer juego con el color de tus ojos, o de tus labios, o del gotelé del salón... El caso es ir acumulando gran cantidad de estos objetos, como si tuvieran el síndrome de Diógenes, para que después de un tiempo, cuando juzguen que tiene demasiados y no se los pone, deshacerse de ellos.

Además de "ir de compras", vosotros debéis temer también la frase "ir de escaparates", que consiste en lo mismo que ir de compras (recorres los mismos centros comerciales a velocidad record y visitas los mismos probadores), pero sin gastar un chavo.

Pero claro, por contrapartida, si no estrena de vez en cuando algo, te la encontrarás sentada en la cama, con el armario abierto de par en par y mirando en estado de trance hacía algún lugar indefinido entre tanto "trapito" (blusas, camisas, faldas, minifaldas, shorts, pantalones, piratas, vestidos, monos, etc.) diciendo: "es que no tengo nada que ponerme". Y digo yo... que lexes será eso del "fondo de armario", ¿un forro para el empotrado? ¿madera, pvc o aluminio? Porque yo no sé si tendré ese fondo, pero la visa seguro que sí...

Otra opción a las compras, siempre es la peluquería. Ese misterioso lugar donde el cliente nunca tiene la razón, y si la tiene da igual, que la peluquera hará lo que le venga en gana que para eso es "estilista". Tú piensas: "Ahora voy a la pelu, y me dejan divina de la muerte"; PUES NO.

El 80% de las mujeres que conozco, cuando van a la peluquería salen con peor humor que cuando han entrado. Mi propia teoría es que las mujeres lo que encuentran en la peluquera es a quien culparle por todos los marrones que se ha comido en el día: el rimel corrido, la bronca del jefe, el golpe del coche... de eso y de lo de las Torres Gemelas tiene la culpa Mari, la peluquera.

Lo que de verdad nos distingue a las mujeres de los hombres es la capacidad y necesidad de comunicación. Las mujeres somos mucho más comunicativas que los hombres, bien por carta, dialogando, móvil, e-mail, sms... utilizamos cualquier medio para hacernos oir, no hay más que comparar facturas telefónicas... Y cuantas veces no has escuchado eso de: "Es que no me escuchas cuando te hablo", y lo peor es que tienen razón, tú oir oyes, pero escuchar...

PD. De lo que me gusta observar y observarme...
Típicos tópicos I
 
Salto al vacío
Tomó aire y saltó al vacío: ...ocho, nueve y diez.
Por fin tiró de la anilla y se encendió la luz.

 
Aunque tú no lo sepas
Este es el título de un poema de Luis García Montero, del libro "Habitaciones Separadas", ha inspirado la película del mismo nombre de Juan Vicente Córdoba y la canción homónima de Quique González, interpretada por Los Secretos.
Una de mis tantas debilidades...


Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo,
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.

Y aunque no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes,
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuando te marchas.

Aunque tú no lo sepas, te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por sorpresa.

Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.

Luis García Montero


Aunque tú no lo sepas,
me he inventado tu nombre.

Me drogué sin receta,
y he dormido en los coches.

Aunque tú no lo entiendas,
nunca escribo el remite en el sobre
por no dejar mis huellas.

Aunque tú no lo sepas,
me he acostado a tu espalda.
Y mi cama se queja,
fría cuando te marchas.

He blindado mi puerta,
y al llegar la mañana,
no me di ni cuenta
porque nunca estabas.

Aunque tú no lo sepas,
nos decíamos tanto.
Con las manos tan llenas,
cada día más flacos.

Inventamos mareas
tripulábamos barcos.
Encendía con besos,
el mar de tus labios,
y toda tu escalera.

Quique González