De tinta
En cierto momento de su vida, decidió hacer balance y escribir su propia biografía. Se atrincheró en su estudio durante meses entre cientos de folios en blanco. Escribía de noche y de día, de pie, sentado, a oscuras... hasta el día en que no se escuchó más el roce de su pluma sobre el papel.
Al entrar, le encontraron completamente seco, sin una gota de sangre y sobre miles de escritos carmesí.
De trigonometría
Hace poco un amigo me obsequió una bonita puesta de sol . Aunque no sea testigo, creo que debo dejarle una de las más bonitas que he visto: Mont Saint Michel.
A veces, una imagen o un silencio vale más que mil palabras...

Escuchando: FRENTE - Bizarre love triangle
A veces, una imagen o un silencio vale más que mil palabras...

Escuchando: FRENTE - Bizarre love triangle
To hesitate (vacilar)
To hesitate... es el típico verbo que aprendes de carrerilla al principio de los tiempos como fórmula para terminar las cartas en el idioma de Shakespeare. Y curiosamente, aparte de para eso, nunca lo utilizas en cualquier otro contexto.
Pues bien, últimamente estoy hesitating en demasía... y es que, cuando estás esperando una oportunidad, como ese tren que no acaba de llegar, y de repente, pasa un AVE, recién pintado, con asientos reclinables y TV de plasma con pelis gratis, ostras y daiquiris de aperitivo; pues te echas una carrerita y te montas en marcha, de un sólo salto ahí que te plantas.
Claro, que después te dices:
- Genial, un tren a toda máquina, ¿y esto adónde va? Porque mira que si no me deja en mi destino...
Pero bueno, a lo hecho pecho, así que heme aquí con más miedo que vergüenza, con hambre de mundo y un nudo por estómago. Nos agarraremos los machos, nos escupiremos en las palmas de las manos, nos subiremos las mangas de las camisas y por todas.
¡Va por ustedes!
Pues bien, últimamente estoy hesitating en demasía... y es que, cuando estás esperando una oportunidad, como ese tren que no acaba de llegar, y de repente, pasa un AVE, recién pintado, con asientos reclinables y TV de plasma con pelis gratis, ostras y daiquiris de aperitivo; pues te echas una carrerita y te montas en marcha, de un sólo salto ahí que te plantas.
Claro, que después te dices:
- Genial, un tren a toda máquina, ¿y esto adónde va? Porque mira que si no me deja en mi destino...
Pero bueno, a lo hecho pecho, así que heme aquí con más miedo que vergüenza, con hambre de mundo y un nudo por estómago. Nos agarraremos los machos, nos escupiremos en las palmas de las manos, nos subiremos las mangas de las camisas y por todas.
¡Va por ustedes!