La píldora de... ¿la felicidad?
Hoy leo en el periódico una noticia que (lo siento chicos pero el tema hoy va de chicas...) en USA ha sacado al mercado, con el beneplácito de la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA) la píldora para evitar la menstruación. Sirve también como anticonceptivo aunque en un principio fue concebido (uys concebir!) para aliviar las menstruaciones demasiado abundantes y dolorosas.
Se llama Lybrel y estará a disposición del público en julio de este año, bajo prescripción médica. Los componentes de la fórmula mágica son progestina, levonorgestrel y estrógeno.
Al parecer una de las ventajas de Lybrel es que las mujeres no tendrán la regla mientras estén bajo su tratamiento, pero existe la posibilidad de que se produzcan hemorragias inesperadas en cualquier momento, las llaman “hemorragias no planificadas"... y algunas chicas dirán: ¡Coño! Como mi regla!! ¿Entonces dónde está la ventaja?
Además, otra de sus ventajas es que claro, al no menstruar y como los anticonceptivos orales no tiene un 100% de eficacia, va a resultar un poquito más complicado saber si estás embarazada. Es decir que, o bien tú sigues tan pancha hasta que notas que el faldón de la mesa camilla te sirve de minifalda y entonces constatas que, bueno, vaya, quizá pueda estar embarazada; o bien te haces una bonita prueba del embarazo cada mes para comprobarlo.
Ah!! Y como no!! Con todas las ventajas de los efectos secundarios de los anticonceptivos orales: aumento de posibilidades de sufrir coágulos de sangre, embolias o ataques cardiacos.
Según un caballero de la FDA, estas píldoras pueden beneficiar especialmente a aquellas mujeres que sufren dolor, hinchazón y alteraciones del humor con cada regla; así que a partir de ahora no debemos preocuparnos, no hay dolor, el hinchazón sólo lo tendremos cuando estemos de 6 meses y gozaremos de un humor homogéneo durante todo el año. Lo siento chicos pero ya no se volverán a oír frases como: “¿Qué? Andas en uno de esos días eh?”.
Y para acabar la última ventaja que aún no ha sido desvelada: el precio. Sigue siendo una incógnita, y es que estos americanos saben crear expectativa.
Y digo yo... ¿qué haremos con tanto estrógeno acumulado? ¿volverán los pequeños ponyes y los osos amorosos?
El caso es que yo más de una vez he oído aquello de “bendita menopausia” y “lo que daría por ser tío”, pero señores, que eso se dice en momentos de ofuscación, que es broma... Me parece que a mi no me acaba de convencer, y mira que es raro, porque yo para estas cosas es que soy de un facilón, por ahora, casi me quedo con Más Platón y menos Prozac (o su defecto un buen pacharán).
Se llama Lybrel y estará a disposición del público en julio de este año, bajo prescripción médica. Los componentes de la fórmula mágica son progestina, levonorgestrel y estrógeno.
Al parecer una de las ventajas de Lybrel es que las mujeres no tendrán la regla mientras estén bajo su tratamiento, pero existe la posibilidad de que se produzcan hemorragias inesperadas en cualquier momento, las llaman “hemorragias no planificadas"... y algunas chicas dirán: ¡Coño! Como mi regla!! ¿Entonces dónde está la ventaja?
Además, otra de sus ventajas es que claro, al no menstruar y como los anticonceptivos orales no tiene un 100% de eficacia, va a resultar un poquito más complicado saber si estás embarazada. Es decir que, o bien tú sigues tan pancha hasta que notas que el faldón de la mesa camilla te sirve de minifalda y entonces constatas que, bueno, vaya, quizá pueda estar embarazada; o bien te haces una bonita prueba del embarazo cada mes para comprobarlo.
Ah!! Y como no!! Con todas las ventajas de los efectos secundarios de los anticonceptivos orales: aumento de posibilidades de sufrir coágulos de sangre, embolias o ataques cardiacos.
Según un caballero de la FDA, estas píldoras pueden beneficiar especialmente a aquellas mujeres que sufren dolor, hinchazón y alteraciones del humor con cada regla; así que a partir de ahora no debemos preocuparnos, no hay dolor, el hinchazón sólo lo tendremos cuando estemos de 6 meses y gozaremos de un humor homogéneo durante todo el año. Lo siento chicos pero ya no se volverán a oír frases como: “¿Qué? Andas en uno de esos días eh?”.
Y para acabar la última ventaja que aún no ha sido desvelada: el precio. Sigue siendo una incógnita, y es que estos americanos saben crear expectativa.
Y digo yo... ¿qué haremos con tanto estrógeno acumulado? ¿volverán los pequeños ponyes y los osos amorosos?
El caso es que yo más de una vez he oído aquello de “bendita menopausia” y “lo que daría por ser tío”, pero señores, que eso se dice en momentos de ofuscación, que es broma... Me parece que a mi no me acaba de convencer, y mira que es raro, porque yo para estas cosas es que soy de un facilón, por ahora, casi me quedo con Más Platón y menos Prozac (o su defecto un buen pacharán).
Comentario:
Vaya, tanto tiempo esperando y ahora me excluyes.
Pero está claro que este post va dirigido a las mujeres. Además, yo hace tiempo que no sufro transtornos hormonales dignos de mención.
Aprovecho, no obstante, para darte un achuchón. Y aclararte (por el anterior post) que puede que haya empeorado un poco, pero cambiar, no he cambiado nada, señorita.
Muuuuuaaaaaaaaaaaaaaackssssssssssss....
Pero está claro que este post va dirigido a las mujeres. Además, yo hace tiempo que no sufro transtornos hormonales dignos de mención.
Aprovecho, no obstante, para darte un achuchón. Y aclararte (por el anterior post) que puede que haya empeorado un poco, pero cambiar, no he cambiado nada, señorita.
Muuuuuaaaaaaaaaaaaaaackssssssssssss....
Comentario:
Estoy contigo Hell, que sí, que es un coñazo (apropiadamente dicho), pero también es cierto que es parte de nuestra naturaleza fémina y que no tener la menstruación acarrea muchos más problemas de salud y de humor que el tenerla. Así que, aunque esos días nadie nos soporte, ¡bendita regulación hormonal mensual! :)