Danza Butoh
Todo el cuerpo pintado de blanco, a veces incluso desnudo; pies y cuerpo doblados, agarrotados, tronchados; ojos bizcos, girados, en blanco, mirando hacia el interior o totalmente desquiciados... todas estas imágenes podemos encontrar en la danza Butoh japonesa. El Butoh intenta romper los patrones pre-establecidos utilizando elementos impropios de lo que se concebía como danza. Puede ser que todo esto haya ayudado en parte en que el mundo occidental se interese por él.Tatsumi Hijikata quien, hacía algún tiempo, venía trabajando con Kazuo Ohno, hizo su escandaloso debut coreográfico de Butoh en 1959. Su danza se inspiró a partir de la novela de Yukio Mishima (Forbidden Colors - Colores prohibidos), pero fue censurada por tratar un tema homosexual; cinco minutos le bastaron para escandalizar a la audiencia y crear un nuevo estilo.
Fué realizada por dos hombres, uno jóven y otro mayor, trabajando explícitamente ese tema tabú. Durante el climax de la obra, una gallina era estrangulada entre las piernas del muchacho acurrucado. Esa nueva danza iba en contra de la técnica utilizada hasta entonces y además, no buscaba comunicar una sensación placentera, sino exponer una exploración directa a la violencia y la sexualidad, suprimiendo la expresión simbólica de las emociones y presentándolas tal cual.
Hijikata bautizó su danza como Ankoku Butoh: la Danza de la Oscuridad.
El Butoh combina la danza moderna, el teatro, la improvisación e influencias de las artes escénicas tradicionales japonesas (teatro Kabuki y teatro Noh) y el expresionismo alemán. Sus fundamentos se basan en una crítica sobre la conciencia del propio cuerpo, comunicando la sencia del ser humano y su necesidad de expresión. El cuerpo es de por si forma; captar la forma, mostrando tal y como es la fuerza de la vida, su belleza y fealdad, es la base del Butoh. A pesar de su búsqueda de la expresividad se nutre de la meditación e intenta, ante todo, plasmar estados mentales, traduciéndose a veces en coreografías de movimientos casi imperceptibles (“Mover diez centímetros el espíritu y siete el cuerpo” según Zeami); hacer visible lo invisible que hay dentro de cada uno sin interferencias ni mediaciones.
Según dijo Fechner sobre la danza, en el Butoh no se separa cuerpo y mente, sino que el cuerpo es "la encarnación del pensamiento en el momento en el que se manifiesta".
Nunca he visto un espectáculo de teatro Butoh, pero estoy segura que no deja indiferente a nadie. Podrá gustarte o desagradarte, podrás sentirlo o te será completamente extraño, podrás entenderlo o lo verás absurdo... pero eso es lo que ocurre con casi todo lo que sale de dentro ¿no?
Entro al escenario,
es sagrado; el sueño comienza...
Soy un hombre, soy una mujer, soy nadie, soy todo el mundo.
Hay veces que siento que no soy humano,
el monstruo rabioso sale a la superficie,
muere, mi sangre se filtra al océano,
sal, pescado, algas,
la luna me empuja,
el ir y venir me adormece en la eternidad,
las constelaciones se reflejan en el mar.
Ah.... este es el reino del Butoh.
Lawrence Rollins
es sagrado; el sueño comienza...
Soy un hombre, soy una mujer, soy nadie, soy todo el mundo.
Hay veces que siento que no soy humano,
el monstruo rabioso sale a la superficie,
muere, mi sangre se filtra al océano,
sal, pescado, algas,
la luna me empuja,
el ir y venir me adormece en la eternidad,
las constelaciones se reflejan en el mar.
Ah.... este es el reino del Butoh.
Lawrence Rollins
Comentario:
Edu, gracias por tu visita. Me alegra conocer a alguien que lo practica. Según tengo entendido, no es sólo una danza, en el escenario es todo un estado mental.
¡Un saludo!
¡Un saludo!
Comentario:
Muy buena tu reseña, el poema de Rollins es maravilloso, gracias por compartirlo. Comencé a danzar Butoh hace poco y ha ampliado las fronteras de mi sensorialidad y percepción de una manera impresionante. Saludos!
Comentario:
Todo un viaje si, y sin sustancias adicionales.
Digamos que es parecido, pero con unos planteamientos distintos, al igual que su razón de ser. Al final, el arte es permeable, todo acabo siendo influído por otras cosas.
Digamos que es parecido, pero con unos planteamientos distintos, al igual que su razón de ser. Al final, el arte es permeable, todo acabo siendo influído por otras cosas.
Comentario:
Uf, vaya viaje, ¿no? No tenía ni idea de que eso existiera, pero el planteamiento teórico es muy parecido a las vanguardias occidentales del arte escénico... es muy curioso que las dos cosas confluyan, pero seguramente el Butoh será más interesante, más rico y mejor hecho.





