El trabajo Infantil
Todos los niños deben saber que no pueden trabajar, sin embargo, hay ciertas actividades que pueden realizar para contribuir a los ingresos familiares. Sin embargo, existen trabajos que constituyen un atentado contra sus derechos, por eso la UNICEF ha desarrollado un conjunto de criterios básicos para determinar si el trabajo infantil es explotador. La UNICEF dice que el trabajo infantil es inapropiado si:
Es con dedicación exclusiva a una edad demasiado temprana,
Se pasan demasiadas horas trabajando,
El trabajo provoca estrés físico, social o psicológico indebido,
Se trabaja y se vive en la calle en malas condiciones,
El salario es inadecuado,
El niño tiene que asumir demasiada responsabilidad,
El trabajo impide el acceso a la escolarización,
El trabajo mina la dignidad y autoestima del niño (como el esclavismo y la explotación sexual),
Impide conseguir un pleno desarrollo social y psicológico.
La Convención sobre los Derechos de la Infancia, firmada en 1989 por todos los países excepto la Islas Cook, Somalia, Omán, Suiza, los Emiratos Árabes Unidos y EUA, obliga a los gobiernos a proteger a los niños de "la explotación económica y de realizar ningún trabajo que pueda ser peligroso o interferir en la educación del niño, o que sea peligroso para la salud física, mental o espiritual del niño o para su desarrollo social."
Cerca de 50 países han ratificado la Convención 138 de la OIT sobre edades mínimas para trabajar, que establece normas más rigurosas que la convención anterior. Establece que 15 años es la edad mínima aceptable en países industrializados, y 14 años en los demás países. Permiten que los niños hagan trabajos suaves a los 13 años en países industrializados y a los 12 en países más pobres. Prohíbe el trabajo que pueda amenazar la salud, la seguridad o la moral para niños menores de 18 años.
Pero el trabajo infantil no es todo igual. La UNICEF establece que hay dos tipos de niños trabajadores:
Aquellos que dentro de las familias campesinas o artesanas trabajan para ellas mismas y por la situación de pobreza, la falta de infraestructura o la ausencia de garantías sociales necesitan de los brazos infantiles. El niño puede trabajar algunas horas al día e ir a la escuela o en otros casos puede que trabaje todo el tiempo, pero no se puede hablar de explotación sino sólo de miseria.
Aquellos en que son explotados por un patrón externo, muchas veces una multinacional.
Recuerda: tú debes convertirte en el guardián de tus derechos, y si ves que están siendo violados, acude a una de las muchas instituciones que velan por tus derechos.
Es con dedicación exclusiva a una edad demasiado temprana,
Se pasan demasiadas horas trabajando,
El trabajo provoca estrés físico, social o psicológico indebido,
Se trabaja y se vive en la calle en malas condiciones,
El salario es inadecuado,
El niño tiene que asumir demasiada responsabilidad,
El trabajo impide el acceso a la escolarización,
El trabajo mina la dignidad y autoestima del niño (como el esclavismo y la explotación sexual),
Impide conseguir un pleno desarrollo social y psicológico.
La Convención sobre los Derechos de la Infancia, firmada en 1989 por todos los países excepto la Islas Cook, Somalia, Omán, Suiza, los Emiratos Árabes Unidos y EUA, obliga a los gobiernos a proteger a los niños de "la explotación económica y de realizar ningún trabajo que pueda ser peligroso o interferir en la educación del niño, o que sea peligroso para la salud física, mental o espiritual del niño o para su desarrollo social."
Cerca de 50 países han ratificado la Convención 138 de la OIT sobre edades mínimas para trabajar, que establece normas más rigurosas que la convención anterior. Establece que 15 años es la edad mínima aceptable en países industrializados, y 14 años en los demás países. Permiten que los niños hagan trabajos suaves a los 13 años en países industrializados y a los 12 en países más pobres. Prohíbe el trabajo que pueda amenazar la salud, la seguridad o la moral para niños menores de 18 años.
Pero el trabajo infantil no es todo igual. La UNICEF establece que hay dos tipos de niños trabajadores:
Aquellos que dentro de las familias campesinas o artesanas trabajan para ellas mismas y por la situación de pobreza, la falta de infraestructura o la ausencia de garantías sociales necesitan de los brazos infantiles. El niño puede trabajar algunas horas al día e ir a la escuela o en otros casos puede que trabaje todo el tiempo, pero no se puede hablar de explotación sino sólo de miseria.
Aquellos en que son explotados por un patrón externo, muchas veces una multinacional.
Recuerda: tú debes convertirte en el guardián de tus derechos, y si ves que están siendo violados, acude a una de las muchas instituciones que velan por tus derechos.