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Pseudópodos
-Samara- -Esqueje- -Sincronos-Existencia, espíritu, poesía, delirio, crítica, vida...
Acerca de
Un amanecer que anochece, una pregunta sin respuesta, unos pasos silenciosos entre tanto ruido.......
Sindicación
 
Pareja de Ángeles


Años de espera para que algo nuevo aparezca en este blog. Espero que les guste esta imagen que tiene su origen hace unos tres años, pero que ahora la convertí al óleo. Podría decirse que en algo continúa con lo anterior. Luego del fin pensar en lo angélico… ojala les guste.
 
nada más
y depronto la máquina se detuvo
y no hubo más, no hubo nada más

vi pasar a la muerte y la vida
vi pasar mi historia
y no hubo más

y de pronto me di cuenta que me dolía
un dolor absurdo ya, pero que me recordaba el dolor
ahhh

y no quice morir
y no hayé tampoco un sentido a vivir
qué hacer
qué hacer
miradas perdidas, manos eternas
una vida que no tuvo nunca más sentido
que ella misma
y nada más

aprender nuevamente a vivir
 
Canto a mi mismo
Quise traer a colación un clásico ... un poema que va mas allá de la poesía:

Yo me celebro y yo me canto,
Y todo cuanto es mío también es tuyo,
Porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca.

Indolente y ocioso convido a mi alma,
Me dejo estar y miro un tallo de hierba de verano.

Mi lengua, cada átomo de mi sangre, hechos con esta tierra, con este aire,
Nacido aquí, de padres cuyos padres nacieron aquí, lo mismo que sus padres,
Yo ahora, a los treinta y siete años de mi edad y con salud perfecta, comienzo,
Y espero no cesar hasta mi muerte.

Me aparto de las escuelas y de las sectas, las dejo atrás;
me sirvieron, no las olvido;
Soy puerto para el bien y para el mal, hablo sin cuidarme de riesgos,
Naturaleza sin freno con elemental energía.
(...)
Dije que el alma no es más que el cuerpo,
Y dije que el cuerpo no es más que el alma,
Y que nada, ni Dios, es más que uno mismo,
Quien camina una milla sin amor, se dirige a su propio funeral
envuelto en su propia mortaja;
Y yo y tú, sin tener un centavo, podemos comprar lo más precioso
de la tierra,
Y la mirada de unos ojos o una arveja en su vaina confunden la
sabiduría de todos los tiempos,
Y no hay oficio ni profesión en los cuales el joven que los sigue no
pueda ser un héroe,
Y no hay cosa tan frágil que no sea el eje de las ruedas del universo,
Y digo a cualquier hombre o mujer: Que tu alma esté serena y en
paz ante millones de universos.
Y digo a la Humanidad: No hagas preguntas sobre Dios,
Porque yo que pregunto tantas cosas, no hago preguntas sobre Dios,
(No hay palabras capaces de expresar mi seguridad ante Dios y la muerte.)
Escucho y veo a Dios en cada cosa, pero no lo comprendo en lo más mínimo,
Ni comprendo cómo pueda existir algo más prodigioso que yo mismo.
¿Por qué desearía yo ver a Dios mejor que en este día?
Algo veo de Dios en cada hora de las veinticuatro y en cada uno de sus minutos,
En el rostro de los hombres y de las mujeres veo a Dios, y en mi propio rostro en el espejo;
Encuentro cartas de Dios tiradas por la calle y su firma en cada una,
Y las dejo donde están porque sé que dondequiera que vaya,
Otras llegarán puntualmente.

Para leerlo enteron anda aquí:
http://members.fortunecity.com/detalles2002/poesia/wwhitman/canto.html
 
Lenguaje y realidad
Hoy, igual que otros días he visto a la gente hablar. No es tan difícil, cuando eres uno más. También hoy me he sorprendido de algunas cosas. Me sorprende como todo el tiempo estamos buscando algún punto de apoyo. Algo que sujete nuestra débil estructura. "La viste pasar, era linda, cierto, era linda". A veces siento que estamos llenos de muletillas sociales, para poder sujetarnos, para poder andar por un mundo estable, unos lindos valores aprendidos de pequeños, una técnica que creemos infalible y repetimos y repetimos. "Pucha que somos bacanes, somos lo máximo".
Por qué será que nos confundimos entre todos, nos mezclamos, nos traspasamos constantemente. Y sin darnos cuenta. Hoy un tipo cantaba una canción antes de cruzarse conmigo en esa esquina, para callar por la presencia ajena. Yo terminé la frase dos pasos más allá. ¿Cómo usamos este poder, esta magia de traspasarnos? ¿cómo abusamos?. "Es hora de comer, ven a sentarte" "pero no tengo hambre" "tienes que tener, ya es hora". Lo más divertido de este mar palabras que se mueven entre tantas cabezas humanas es cómo las leyes se estancan, se dan por ciertas. Es el deber, el tienes.
Érase una vez en que a alguien se le ocurrió que lo mejor era formalizarlo todo, dejarlo todo fuera del hombre para que perdurase. Creo que es una maravilla esa capacidad humana de sacar cosas de sí, hacer arte, herramientas, pensar y hablar. Pero de pronto algunas de estas cosillas que inventó se le impusieron. Primero fueron algunas normas provenientes quizás de dioses antes ya creados. Luego se fueron sumando otras cosas, las normas hicieron dinero, hicieron empresas, hicieron marcos legales, comercio, estados. Y lamentablemente muchas de estas cosas que alguna vez fueron creadas desde una cotidianidad, desde las necesidades sencillas de la vida, de respirar, sentarse, hablar, cazar... muchas de estas cosas perdieron su sentido original. El humano fue olvidando su humanidad, su base, su raza. Aparecieron las verdades, esas externas y basadas en un dios divino o en uno lógico. Lo importante es que esas reglas y deberes ya no eran refutables, la disidencia ya estaban fuera de lo conocido, del infinito mundo que habita cada ser. Las cosas ya no se integrarían por el mero hecho de existir. El cuento se restringía, comenzaba a ser el cuento “oficial”(sí, igual que esos que usan armas).
Un caballero que fumaba mucho, a principios de siglo le llamó "diques psíquicos", instaurados por un deber al que llamó superyo, trasmitido por los padres... la cultura. Diques, Diques, ¿de qué?. Hay algo típico de las histerias que el señor Freud trataba, se llamó "bella indiferencia". Al parecer lo que borraban estos diques no era solo un recuerdito por aquí o por allá, sino que no permitían que la persona se de cuenta de cosas que hacía, mensajes que enviaba o cosas que ocurrían a su alrededor. También, había otra opción, la persona podía llenarse de deberes en su cabeza y seguirlos como ciego, frases mágicas que le imponían obligaciones absurdas que sentía como propia, se les llamó obsesivos.
De lo que estamos hablando aquí es de las pequeñas barreras que nos separan, pero que esas barreras están. Están pero en un lugar extraño, están en formalidades que navegan por nuestras mentes, que pasan de uno a otro, así como esa canción que tarareé al pasar. ¿Hermoso, no? tener la posibilidad de aprender fácilmente del otro, de introducir las técnicas "mágicas que descubrió este o aquél, imagínense lo que significaba cuando el conocimiento era poco, cuando significaba vida o muerte... Hermosa herramienta del hombre es el lenguaje, que le da la posibilidad de tener elementos compartidos con otros, partículas entre propias y ajenas. También así se puede aprender conductas, formas de relacionarse con el mundo. Pero ¿qué ocurre si el lenguaje nos ataca, si nuestra forma de hablar con el mundo nos ataca?.
Esta maravilla humana se engendra en nuestras mentes de forma muy sencilla: una persona que entregue el cariño suficiente, que nutra, que cuide, y hable e interprete al bebé (una madre), hará que este vaya lentamente adquiriendo patrones simbólicos, que construya un marco de comunicación que envuelve a su pequeño ser completamente. Completamente, ya que para el niño es difícil distinguir entre palabras y cariños. Pero hay algo muy curioso en este planeta con el que me encontré al nacer: los humanos tienen psicoticos, tienen locos. Y también tienen poetas, iluminados y magos. ¿Qué tienen en común todos ellos? que nos cuentan de cosas que nuestra experiencia normal de mundo no es capaz de dar cuenta. Pareciera que si nuestro lenguaje se nos escapa, si nos daña, (lo que está asociado con el daño por otro, sépalo el agresor o no, ya que suele trasmitirse todo de forma inconsciente, fundamentalmente porque su experiencia de mundo no sale de esos parámetros) puede llevarnos a cualquiera de los grados de displacer mental o enfermedad.
El problema de todo esto es que el "daño" es a un ser vivo, orgánico, con algunos restos de instinto, que hace mucho tiempo olvidamos en aras de cualquier ismo que se les ocurra. Un ser que ve con dolor cada vez que nos tratamos de sujetar de esas frases que le golpean como olas, mediante las cuales esperamos salir un día, quizás ser arrancados para llegar a otro mundo, o al estrellato, o a la cima, o algo lejano y aéreo, cualquier cosa menos estar aquí, o ahí, o en mi. En su defecto también podemos hundirnos en un mar profundo y oscuro, donde mejor nadie nos vea, donde no existamos.
Hay, eso sí muchísimas, quizás infinitas formas de relacionarse con el mundo, formas de hablar, de lenguajear, de estar aquí. Algunos formaran una relación “neutra” con el lenguaje, no les ataca, no les complica, les da algunas satisfacciones y unas penas. Para otros este comunicarse es una relación amorosa, compleja, con períodos lindos y otros crueles. Otros tratan de entender las palabras con palabras, y hablan a su vez de las paradojas del lenguaje, y del tratar de lenguajear sobre el lenguajear sobre el lenguajear. Para algunos poetas y artistas el mundo cambia según su simbolismo, según sus sentimientos, su modo de hacer cuadros con la realidad. También algunos aprenden a controlar sus palabras o a soltarlas y desprenderse de ellas. Algunos así también hacen con su mundo, como esos niños que no distinguían entre palabras y cariños... hacer mundo como hacer un movimiento, jugar a este juego de lenguaje que llamamos realidad(y que entre todos sujetamos, ¿cierto?).

P.D.: Espero quede claro que ocupa la palabra lenguaje en un sentido bastante laxo y poco convencional, al igual que otros conceptos.

Gabriel Soler
 
realidades
Hay momentos, en que la realidad no parece una. Parece que hubiesen varias, todas juntas, apelotonadas. ¿Cómo explicarlo? ¿Cómo desenvolver un poco toda esa maraña?. Hay días en que la realidad es sencilla. En que puedo mirar las cosas así tal cual están. Tiene su gracia esta realidad, puedes ver múltiples colores y formas. Hay días en que todo está realmente mal, ya que ni siquiera alcanzo a mirar la realidad, la paso como un río, no me detengo ante nada, todo parece estar por sabido. Bueno, pero volvamos a la primera, esa diáfana realidad llena de colores, esa en que el sol simplemente brilla, en que las caras pueden llenarse de detalles que mirar. Wow, gran realidad, infinita realidad, como esos números de matemáticas que todos eran infinitos, pero había otro conjunto mayor, con 0, con negativo, con irreales, qué sé yo. Hay otra realidad muy simpática, y esta consiste en ti mismo, yo como ser moviéndose en este mundo. Esta realidad también es infinita, tus pies, tu respiración, tus ojos, tus manos. Más complejo es cuando miro a los dos lados a la vez, yo y el entorno. Puede no ser tu cuerpo y ser por ejemplo tu psique: me gusta eso, me apena esto otro. Entonces puedo comenzar a preguntarme como está estructurado el dentro de las otras cosas que están a mi alrededor, dejan de ser mera imagen y se convierten en algo con contenido. Aquí la realidad deja de ser sencilla, se llena tanto como puedo llenarme yo, las personas son historias, los objetos un orden que no puedo comprender. Pero hay días, y esos son pocos, en los que la realidad puede complejizarse aun más, días en que el misterio parece abundar, en que los objetos cuentan la historia del cosmos, en que mis movimientos parecen atarse a cuentos de otro lugar... creo que prefiero de eso no hablar.
 
Para obtenerte te destruí...
bebí de tu sangre y te di mis pedazos cada vez más inciertos

Para acercarme a ti
tomé tu ala más débil, ciego por la envidia y el apuro
sacrifiqué el camino arduo, el incierto, ese de miradas de colibrí, ese complicidad mutua desde el momento en que te vi, ese imposible...

y preferí tu mano cercana y caída, mirada esquiva, dificultad en la comprensión, posible en actos, imposible...

y así te hice fragmentos, partes insípidas sin cohesión

Para sostenerte tuve que aferrarme a tu cuerpo, al alimento de tu pecho y tu sexo,
presente y fría, calor que no penetra el alma.
Sábana móvil y cuerpos sangrantes, unidos por un deber-ser ancestral
por una historia impropia que mantener
un llanto trasmitido, única forma de creer en ese castillo infesto de 'bien'
dulzura esquizofrénica, putrefacto orden sin sentimiento

Y ahora te extraño, en tu esplendor indescifrable
ahora extraño la imposibilidad, esa que quizás no era tal
ahora aborrezco tanto podrido deber
dónde estás, dónde estás, no quiero que te pierdas...
¿podré formarte de nuevo hija de la luna, bailarina de las flores, mirada de amanecer...


 
Y para qué
Y para qué, y para qué, se preguntaba adolorido. Para qué pelear por esto para qué seguir. El mundo pasaba indiferente, los rostros, las espaldas, las manos, todo pasaba como si nada. Valía la pena? ¿Para qué proseguir?. Quiso buscar en referentes comunes, alguna razón, alguna esperanza. Quiso pensar en cielo, pero se derrumbaba. Quiso pensar en cambiar el mundo, pero ¿valía la pena luchar y sufrir por otros, sin siquiera un sentido para vivir?. Pensó en quizás una vida de placeres posteriores, ¿pero para qué, para más placer?. Sus piernas se ennegrecían, sus manos parecían caer a pedazos. Miró al frente, en búsqueda de su vieja amada, la buscó, la esperó, la llamó, pero no había caso, todo rostro parecía vano ante su muerte inminente, ante el sin sentido que se avecinaba. Amor, amor, lo único que se podía salvar del vacío, lo único que podía no caer, porque era relación, en sí una unión. Pero no alcanzaba, fantasmas, solo había fantasmas imposibles de asir. Para qué, para qué, tanto vacío, tanto poder, el todo se derrumbaba en su misma esencia, en sus partes constituyentes. La capacidad de crear, la libertad de no deberle nada a nada, el vacío, pero sin razón, sin sentido. ‘¡¿De qué vale ser libres?!’, gritó y los rostros impávidos giraron un poco la cabeza, ‘¿de qué vale tener poder, tener alegrías y tristezas, de qué vale el dolor y el placer?’, los rostros volvieron a su andar, ¿no escuchaban?, ¿Ninguno podía responder, ninguno sabía la respuesta?. Entonces los colores desaparecieron, aunque las imágenes parecían más y más vivas. Todo parecía más claro, más puro, pero estaba hueco, ¿podía tocarlo? ¿estaba ahí, o era todo una ilusión? ¿y las plantas, y lo árboles, el viento y la luz, donde estaba esa sonrisa y ese cuerpo de mujer?. ¿Valía la pena otro paso más, otro intento de luchar, si siempre caía en lo mismo?. Entonces se soltó, el vacío se hizo uno con él, y le llenó de energía y vida, entonces una voz surgió de su interior 'ahora debes pelear con esta luz de libertad' y la angustia comenzó en su vientre, a devorar toda la luz. ‘¡Ahhhh, para qué!, gritó, para qué...’ y se dio cuenta que había solo una cosa que le quedaba amar en el mundo: ya estaba negro, podrido, sucio, quizás apenas valía la pena en verdad, era tan ínfimo, pero era él.
 
Por qué
No dejaba de mirar su mesa. No quería apartar de ahí sus ojos, para evitar las caras ajenas. Recogió un poco su mano y una pregunta le asaltó desprevenido "¿por qué recoges tu mano?". Giró un poco su cabeza a la derecha para mirar de donde venía la voz "¿por qué giras tu cabeza?". Al parecer no podía moverse, estaba atrapado. El tiempo pasaba infinito, ¿le seguirían mirando aun, seguirían pendientes de todo para molestarle?. La profesora no dejaba de hablar, así que decidió no escuchar nada y tomar notas "¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?" comenzó un susurro a su alrededor. No debía escucharlos, no debía, tenía que seguir sin prestarles atención. Sonó el timbre para salir y prefirió quedarse quieto. Ya se irían todos y no había apuro, no ante un recreo de nunca acabar, "¿por qué te paras?", "¿por qué sacas esa manzana?", "¿por qué andas solo?", "¿por qué no estas jugando allí?", "¿por qué...?"
 
Como
Como si dijese que no pasa nada
parece dibujarse mi gesto
con tanto dolor ahí dentro... ah corazón mio!

Como si dijese que todo está bien
y de hecho lo está
a dónde va esto, este sabor amargo y dulce
que me devuelve un poco mi ser

Como si no dijese nada
pero dentro pasa todo...
 
-::::-
Hay días en los que ando triste, sabes,
en los que mi corazón es como una hoja al viento
Hay días en que el mundo parece lejano
y le puedo sonreir igual
Pareciera que la melancólía, dulce compañero perdido,
hermano de la falta de amor,
trajese consigo un poco de estética
un poco de ese viejo sabor propio
¿Podré andar de frente
con esta cruz de vida?
 
Separamos
Si nos separamos
es para encontrarnos
(quisiera decir a todos los que amo)
Para luego del viaje compartir lo aprendido
Y si nos separamos, no es para que, yo o tú,
nos quedemos ahí
no es para hallarte donde mismo
sino para que corramos hacia
la plenitud de nuestras diferencias
y para encontrarnos
en la igualdad de sus maravillas
 
Guerra de sangre sin sangre

Inoperantemente me he acercado a ti. Caminando sin remedio, dando vueltas al parecer.
Inoperantemente trato de subsistir, de andar la huella del desierto, viento que hace cambiar mi rededor.
Hálito, perfume blanco, no me dejes ni me tomes. ¿Puedo estarte sin dejar de estarme?. Locura.
Correr de zapatos bajo la lluvia. Resfalín. No sé dónde van los laureles de ayer, parecen huir con los riachuelos. el Sinritmo. Caos.
Dónde te vas, manantial de flores, riachuelo de esperanza de lo que va y vuelve?
Déjame sostener tu mano por un instante, para que se haga parte mía tu mirada de almidón,
ciego de dolores, abierto de sabores, de la sangre nueva, bebida magistral,
atento, alerta y siempre apunto de morir,
General de tropas insurrectas, combate que no tiene ningún final
Vamos a la guerra de risas y sexo, a la guerra de la sangre sin sangrar
Retornemos a la vida, escupo, feca, vagina y pene, semen, moco, orina y más
De la mano, sí, de la mano
a ver por qué vale la pena pelear...
 
...esperar...

Como un fuego en la boca del estómago
calor que viene desde lo alto para hacerme vibrar
como un perfume de tu rostro y de tu piel
como un parpadeo, un suspiro, una hoja al viento
como un despertar retoño,
como un esperar tu aliento
dando vueltas, haciéndolo todo girar
para soportar el aguardar incierto,
el tiempo que hay entre tu y yo

 
Provocación: espejo
Mírate a un espejo. La imagen que aparecerá serás tú, o por lo menos eso esperamos. Comienza a moverte mirándote al espejo, por ejemplo mueve tu mano. El que se mueve eres tú. Ahora concéntrate en lo que estás haciendo, en tu movimiento frente al espejo, todo mientras te miras al espejo. Fíjate donde está la guía de tu movimiento, ¿te estás guiando por tus ojos?. Ahora trata de que la guía no esté en tus ojos, mientras te miras al espejo. Que la guía parta desde la conciencia que tienes de tu mano, tu ojo solo mirará.

Preguntas relevantes:
Si es que la "conciencia de control" estaba en el espejo, y no dentro tuyo ¿a quién veías en el espejo?, ¿quién controlaba tu acción, tú o el espejo?, ¿dónde tienes el control de tu ser?, ¿en los ojos, en el espejo o dentro?.

Comentario:
La distinción yo-mundo se genera en el estadio del espejo (Lacan), donde la madre es el espejo del niño. Tu ‘yo’ se ha construido en base a un espejo, pero, curiosamente eso te ha dejado fuera de tu experiencia, es decir de ti mismo. La definición y el control de ti se ha sustentado en el espejo, la mirada ajena interiorizada desde tus padres y demases (“así se ve mejor no?” “esto es lo bueno” “como un hombre”). ¿Eres tu propia mirada ajena?.
 
Oración

A veces es la lluvia, otras unas palabras desde el corazón...