
Un día vagando en busca de algo de magia, me
encontré con la mismísima Maga, era Eva, la dueña de una hermosa
bitácora llamada Evasivas...Desde entonces, leí sus escritos y alguna
ves nos enviamos un mail, ella desde Madrid y yo desde Santiago,
estirando pseudópodos....
Es raro que a veces, este medio tan remoto se vuelva tan cercano a la vez, como si casi se pudiera conocer al que está del otro lado, tan solo por sus palabras, sus historias, su estética, quizás un conjunto de detalles que al fin y al cabo se unen y entregan su residuo, algo que va mas allá de esas palabras...un pedacito de vida, como algunas personas pueden entregar, como Eva por ejemplo.
Ahora Eva ha dejado su blog, pero de todas formas deseaba hacer aqui un agradecimiento explícito a la Maga.
encontré con la mismísima Maga, era Eva, la dueña de una hermosa
bitácora llamada Evasivas...Desde entonces, leí sus escritos y alguna
ves nos enviamos un mail, ella desde Madrid y yo desde Santiago,
estirando pseudópodos....
Es raro que a veces, este medio tan remoto se vuelva tan cercano a la vez, como si casi se pudiera conocer al que está del otro lado, tan solo por sus palabras, sus historias, su estética, quizás un conjunto de detalles que al fin y al cabo se unen y entregan su residuo, algo que va mas allá de esas palabras...un pedacito de vida, como algunas personas pueden entregar, como Eva por ejemplo.
Ahora Eva ha dejado su blog, pero de todas formas deseaba hacer aqui un agradecimiento explícito a la Maga.