Fragmentos
Cuando el Ser rompe su leve cascarón,
cuando la rígida coraza de piel y sangre explota
y como escarcha y hojarasca se esparce,
no son sólo átomos y químicos los que, desorbitados, saltan en su locura.
Somos nosotros:
los pequeños seres, las pequeñas vidas que aparecen.
La unidad transpuesta en fragmentos.
Quebradizo como el hielo es tu ser eterno, tu ser finito,
como el globo de vidrio se nutre de oxígeno, henchido en lo Uno,
por la boca del artesano y el calor en movimiento recibe el vacío: el ser y la nada.
Por su mismo aliento
estalla
una y mil veces, en mil estrellas líquidas.
No existe agresión o truco alguno
que logre rejuntar tus pedazos, tus fragmentos,
desperdigados y perdidos.
Ya lo ves:
tus lágrimas no son sangre ni agua,
son el alma desgranada, destruida pero viva,
que en su esencia acuática se libera, al fin, de tu piel.
cuando la rígida coraza de piel y sangre explota
y como escarcha y hojarasca se esparce,
no son sólo átomos y químicos los que, desorbitados, saltan en su locura.
Somos nosotros:
los pequeños seres, las pequeñas vidas que aparecen.
La unidad transpuesta en fragmentos.
Quebradizo como el hielo es tu ser eterno, tu ser finito,
como el globo de vidrio se nutre de oxígeno, henchido en lo Uno,
por la boca del artesano y el calor en movimiento recibe el vacío: el ser y la nada.
Por su mismo aliento
estalla
una y mil veces, en mil estrellas líquidas.
No existe agresión o truco alguno
que logre rejuntar tus pedazos, tus fragmentos,
desperdigados y perdidos.
Ya lo ves:
tus lágrimas no son sangre ni agua,
son el alma desgranada, destruida pero viva,
que en su esencia acuática se libera, al fin, de tu piel.
Mi miedo a concretar deseos...
Una imagen de luz emerge, como el polvo de las ruedas,
una imagen reveladora y un deseo.
La fantasía haciéndose acto, realidad,
y yo acá, estático,
meándome del miedo.
Un reflejo
como el agua en la vajilla,
una imagen que cae
y permanece indecisa,
como la gota
temerosa de caer.
Tantos círculos concéntricos
tanta agua, tanta alma,
... tanta...
que el barquero de mis pensamientos se pierde
se ahoga en el río de la muerte,
Tíber, Eufrates,
Monte calvario de lo vivo.
Agua que cae...
Agua que recibe...
(Un lavatorio y una ventana,
cortinas descorridas.
Visión atenta, cuerpo alerta.
Un auto que pasa y levanta el polvo,
platos limpios, platos sucios,
y un ojo de agua que cuelga de la taza
temeroso de caer).
una imagen reveladora y un deseo.
La fantasía haciéndose acto, realidad,
y yo acá, estático,
meándome del miedo.
Un reflejo
como el agua en la vajilla,
una imagen que cae
y permanece indecisa,
como la gota
temerosa de caer.
Tantos círculos concéntricos
tanta agua, tanta alma,
... tanta...
que el barquero de mis pensamientos se pierde
se ahoga en el río de la muerte,
Tíber, Eufrates,
Monte calvario de lo vivo.
Agua que cae...
Agua que recibe...
(Un lavatorio y una ventana,
cortinas descorridas.
Visión atenta, cuerpo alerta.
Un auto que pasa y levanta el polvo,
platos limpios, platos sucios,
y un ojo de agua que cuelga de la taza
temeroso de caer).