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Música para Psicocamaleones
Resumen de opiniones y compendio de artículos musicales y literarios de JUANFRAN MOLINA
Sindicación
 
CHUCHO “EXPERIMENTO CONDUCTIVO DE CANCIONES Y SENSACIONES”
Hace muchos años que Fernando Alfaro suena a sí mismo, que ve modelada su propia expresión según los avatares de la vida. Uno de esos tipos extraños que tienen cosas que decir, quizás desconocidas por él hasta que se las encuentra cara a cara en forma de canción. No es un fan, es una artista; con una ansiedad y urgencia únicas, y un ahinco comunicativo tiñendo de rugosa realidad una emoción que siempre bordea la garganta. Con más o menos las mismas referencias que casi todos los militantes de la escena alternativa, ha sido desde aquellos últimos años ochenta una curiosa nave explorando su propio espacio; con las entrañas por delante, claro. Sonando a sí mismo, desde la desasosegante exposición de sus canciones, alimentadas de pop contagioso y brillante, intensos y hasta denodados medios tiempos y asfixia eléctrica, principalmente.
“Los Diarios de Petróleo” que nos ocupan, suponen una ambiciosa empresa, un arriesgado cara a cara de su talento ante la intemperie. El trabajo que quería ser doble, se ha dividido en interesantes Fragmentos, aquí nos ocuparemos del principal. Pudiendo haber presentado un elepé normal, cargado de canciones extraordinarias, ha optado por hacer circular muchas más, con la consiguiente sensación de irregularidad en conjunto. Sin embargo, los buenos momentos superan a las medianías, razón suficiente para considerar este trabajo imprescindible, o al menos necesario.
La ubicación de los arreglos en las canciones denota su interés por dotarlos de vida y relieve. Algo vivo circulando dentro de otra vida (canciones que quieren desbordar las pautas y la línea argumental habitual, sin dejar de serlo: trozos de sonidos definidos y perdurables en la memoria), logrando que la presencia de piano, metales o cuerdas signifique algo más que bruñir y resaltar. Incluso a expensas de las guitarras, hecho lamentable.
Composiciones serpenteantes como “Cataratas de sueño”, donde resultan más emocionantes que nunca, culminante hasta que muta en repiqueteo de swing que atibia y endulza su devenir. “Abre todas las ventanas”, que se muestra también poliédrica, partiendo de su habitual pop vibrante para envolverse en metales jazz y soul, volver a la carga invocando a T-Rex y difuminarse en una explosión de coros. “Visión Rayos X” y “El vientre del firmamento” están en la senda de los mejores medios tiempos de Alfaro, la primera mostrando una vocación clásica desde su inicio, con cuerdas y metales ejerciendo de respiraderos de su excelencia, y cerrando el último minuto con un memorable arreglo de vientos, digno del soul más fibroso e inconmensurable; y la segunda alcanzando una sublimación sólo interrumpida por ese piano Imagine que se cuela por alguna parte. “Chapoteosis de chiquillos en la bañera”, merece todos los parabienes sólo por su título, a una festiva música infantil, suceden los momentos más infecciosos del elepé, conducidos por bajo y guitarras; imponiéndose la alegría de la infancia en un estribillo de celebración. Y “Extrarradio”, donde vuelven la truculencia y la aspereza dentro de una narración cargada de frases con impronta fotográfica.
El resto del repertorio va del pop enérgico de siempre (exultante en “El secreto de la ciencia”; Inspirado e intenso en “De aire”; electrónico y anodino en “Demasiada poca gente”, cortante y eficiente a lo Clash en “El Rey del error” o con restos de Pulp en “Y rompe la tormenta”), a la sencilla emoción de “Mi padre” o el rock cálido y rijoso que palpita en “Un agujero excéntrico”, espesado por wha-wha y lenguaje de oscuridades r´n´b. No es su mejor trabajo, pero contiene mucho material perdurable.
JUANFRAN MOLINA.

CHUCHO “Los Diarios de Petróleo (Fragmento Principal)”(Chewaka, 2.001)

PUBLICADO EN LA REVISTA "EL BATRACIO AMARILLO" EN JULIO DE 2.001
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