logotipo

img_google
Música para Psicocamaleones
Resumen de opiniones y compendio de artículos musicales y literarios de JUANFRAN MOLINA
Sindicación
 
ENTREVISTA CON MALCOLM SCARPA (Realizada por correo postal)
Siempre me ha parecido una sana anomalía, un tipo afortunadamente fuera de onda, enviado desde el corazón más colorista del pop y la sensibilidad melódica más exquisita para inundar la escena independiente española de un incontenible torrente de música. Temas de los que no paran de surgir otros que, aunque caracterizados por unas claves bien reconocibles, son gozosamente permeables a insospechadas influencias que merece la pena descubrir; resultando deliciosos en su composición y ejecución. La evolución de este crisol de prolijidad sonora y espontaneidad, ha sido resumida por Hall Of Fame, su sello de siempre, en el recopilatorio “1993- echoes of an era- 1996”. Excusa perfecta para que MALCOLM SCARPA nos hable de su trabajo y de su perspectiva de las cosas, del folklore búlgaro y del curioso pianista ruso Alexander Nikolaevitch Scriabin.




- La irrupción en el mundo discográfico de Malcolm Scarpa, con todo aquel montón de canciones, sumió en el estupor a todo el mundo, desde los que te conocíamos lejanamente como bluesmen hasta los que ni eso ¿Cómo lo recuerdas tú?.

- Fueron unos años bonitos, aunque cuando uno recuerda nunca se es completamente objetivo, tenía como una fiebre de hacer cosas y de hacerlas rápido. En principio mi idea era grabar cuarenta canciones de un minuto, pero según estaba en el estudio, desistí y me centré en grabar todas las que pudiera, saliendo veintiséis. Bueno no, salieron más, unas treinta, creo recordar; pero el número 26 me pareció excelente. Y, de hecho, el segundo y tercer disco traen ese mismo número de temas. Luego las críticas fueron muy favorables, y uno se ilusiona, ya ves.

- Se supone que el recopilatorio de Hall of Fame cierra, o al menos acota, una etapa bastante significativa de tu carrera. ¿Nos podrías relatar tu evolución como músico y como persona desde el primer elepé de Malcolm Scarpa como solista?

- Mi evolución, como persona y músico, se puede reducir a ir perdiendo el interés por las cosas. No escucho apenas música, bueno sí, folklore búlgaro, jazz, clásica pero poco. Antes oía más. Con este recopilatorio se cierra una etapa, no sé si es un punto y seguido o un punto y final. Para nada existe en la actualidad el sentimiento de claudicación, es más, intuyo como un resurgir de vitalidad. Me moriré luchando.

- Por cierto, ¿qué criterio de selección se ha seguido y cómo surgió lo de las remezclas?.

- Hall of Fame, me presentó una selección de canciones, yo hice acotaciones, quité unas y metí otras, y negociamos otras. Lo de las remezclas fue asunto de la discográfica y está bien, hay temas que ganan con esa nueva mezcla.



- Al hilo de esto quisiera saber tu opinión sobre la proliferación de remezclas, remasterizaciones y demás. ¿Crees que es algo realmente interesante para el comprador de música?.

- Para mí no es nada interesante, cuando no hay ideas, ni originalidad, se tira de mezcla tal, mezcla cual, mix, versión disco... y versión instrumental. Chorradas, sequía creadora se llama eso.

- ¿Quedan todavía muchos temas inéditos por descubrir de aquellos días?

- Compuestos sí, grabados pocos quedarán. No me acuerdo, además no creo que tengan excesivo interés.

- ¿ Hasta que punto se han dejado ver tus gustos e influencias musicales a lo largo de los años en las distintas etapas de tu carrera? ¿te has parado a pensar en ello?.

- Digamos que en los temas poppies se deja sentir la influencia de Ray Davies (bendita influencia), por ejemplo, en “My Devotion” estaba enfrascado con la época psicodélica de los Beach Boys, no sé si se nota. En “The Road of Life Alone”, se mira un poco el country pop. En “Microsillons” ya empecé a estar un poco de vuelta de todo, y las influencias son más bien literarias, creo que este es un disco muy personal; aunque mi favorito es “My devotion”: tenía ese feeling de no asustarse ante nada, de crear, crear y crear. Componía sobre la marcha introducciones, interludios, canciones completas. Experimentamos con todo.

- ¿Cuál es tu perspectiva actual, teniendo en cuenta tu experiencia, sobre el negocio musical en general?

- Da asco. Siempre fue así y siempre será, pero creo que hoy día se ha llegado a una situación límite. O revienta todo (ojalá), o los músicos con algo que decir se tendrán que dedicar a pintar barcas o trabajar en telégrafos.

- ¿Cómo ves tu relación con el público?, ¿hay un público definido para Malcolm Scarpa?.

- No sé, será la de esos buenos amigos con los que no se necesita hablar. Sería bonito saber que tengo un público.

- ¿En qué momento piensas que has tenido mayor aceptación popular?.

- ¿Popular?, nunca.

- Tu forma de componer y arreglar los temas, el hecho de presentarte en solitario y, sobre todo al principio, hacértelo tu mismo todo; o el abanico estilístico que se concentra con desarmante naturalidad en tu cancionero, fue y es novedoso dentro del definido campo del pop y la psicodelia sesentera practicada en nuestro país. ¿A qué artistas contemporáneos tuyos te sientes más cercano?.

- No es por soberbia, pero nunca me he sentido cercano a nadie. Esto puede ser una prolongación de mi vida personal, me sucede lo mismo.

- Ese pop estrechamente vinculado con los sesenta siempre cuenta con una serie mayor o menor de practicantes con una actitud casi militante. ¿Qué consideras que aportan estos grupos y esa actitud al desarrollo de este sonido?.

- Nunca he sido amigo de las actitudes militantes. Prefiero no creer en un individuo que no creer en un colectivo. ¿Qué aportan estos grupos?, lo ignoro. Como también ignoro lo que pueda aportar yo.

- Una curiosidad: ¿ Cómo te dio por hacer “Der traurige Kleine Mann” (tema incluido en “33 1/3 Microsillons”(Hall of Fame, 96))?

- Estaba en esa época (1.997, creo), ensimismado con Alexander Scriabin, y fue mi homenaje a esa personalidad tan fascinante. El título en alemán es por puro esnobismo. Hace poco compuse otro tema en su memoria, se titula Alexander. Era un músico impresionante.



- En tu extenso repertorio en solitario, se aprecian algunos detalles de guitarra procedentes del blues. ¿Hay en tu repertorio de blues influencias del pop?.

- Buena pregunta. Yo creo que hay más de lo primero; el otro día, no obstante, toqué un blues sin notas blues, no sé, algo así como acordes en suspensión o incompletos, no fue ni siquiera pensado.

- En 1.999 firmaste la banda sonora de la película de Santiago Lorenzo “Mamá es boba”. Me gustaría saber qué método de trabajo empleaste y cómo valoras la experiencia.

- Trabajé a partir de un guión, no de imágenes. El método de grabación fue bastante artesanal. A mí los temas instrumentales de la película me siguen gustando.

- Hasta el pasado FIB, nunca antes había tenido oportunidad de verte en directo. ¿Qué tipo de transformaciones han sufrido tu repertorio y tu forma de presentarte en vivo desde la época en que teloneaste en solitario a Terence Trent D´arby?, ¿qué ha permanecido inalterado?.

- Difícil . Bueno, he intentado que el repertorio fuera lo más “bailable” posible y que entre sí las canciones fueran adquiriendo cierta coherencia: zona rápida, de reposo, etc. En los últimos conciertos he optado por todo lo contrario, al presentarme solo o únicamente acompañado por batería, tengo una libertad de movimientos grande y hago lo que me apetece en ese momento. Ni yo mismo sé el repertorio que voy a interpretar. Y salto de un estilo a otro, o de una atmósfera a otra con bastante facilidad.

- ¿Qué diferencias existen al tocar un mismo tema acompañado de una banda o en solitario, qué cambia?.

- Creo que la música es el instante, bueno, todo es el instante. Con grupo existe una libertad controlada, en solitario es anacronismo, improvisación. Todo depende de si estoy de buen humor o no.

- ¿Se han producido incorporaciones significativas en aquel Hall Of Fame expresado en “My Devotion”?

- Sí muchas, pero básicamente son las mismas que en la época de esa canción, lo que pasa es que no se expresaron por falta de espacio.

- ¿Qué música escuchas actualmente?, ¿hay algo que te haya sorprendido y que nos puedas recomendar?

- Lo que más me ha gustado, como te decía más arriba, es el folklore búlgaro, las voces de las chicas son maravillosas, ahora mismo estoy aprendiendo de ellas. No estaría mal que algunas señoritas de aquí aprendieran también.

- ¿ Cómo surgió lo de los Jacquelines?, ¿necesitabas el respaldo de una banda estable?

- Sí claro, una banda estable que contrarrestara mi inestabilidad. Ya tenía ganas de sonar alguna vez como un grupo de verdad, lo hemos hecho y ya está. Siempre he pensado que todas las experiencias son buenas, hasta las malas.

- ¿Cómo valoras la experiencia de tocar en Benicassim, y, ya puestos, qué opinas en general del fenómeno de los grandes festivales, tan extendidos por todo el país?.

- Yo en los grandes festivales me siento como un pulpo en un garaje. Tienen tan poco que ver con la música, los detesto.

- Háblanos del estado de las cosas actual: The Jacquelines, los conciertos derivados del último disco aparecido con Ñaco Goñi, tu carrera en solitario, etc.

- Mi carrera es una incógnita y me parece fascinante que sea así. Me gustaría tocar en funerales, no sé.

- ¿ Cómo va tu ritmo compositivo en estos momentos?.

- La verdad es que no estoy en un buen momento, pero estas son crisis pasajeras y no me preocupa. El año pasado compuse sólo cincuenta, pero entre ellas hay cosas que creo válidas.

- Por último, y para terminar de revolcarnos en el tópico, regálanos tu definición de música pop.

- Es un estilo en el que ser aficionado a la música es más importante que ser músico. JUANFRAN MOLINA.


ARTÍCULO PUBLICADO EN "UNIVERSO POP" EN JUNIO DE 2.001
No