THE SOUNDTRACK OF OUR LIVES “VIDA EN LAS DIMENSIONES EXTRASENSORIALES”
Parece mentira que entre la avalancha de bandas suecas que ocupan la actualidad musical, aún no se haya colado la de Ebbot Lundberg. The Soundtrack Of Our Lives (TSOOL), surgieron en 1.994, de las cenizas de Union Carbide Production, mítico grupo sueco que supuso la expresión terminal del sonido Stooge, y que pasó desapercibido entre nosotros, dejando trabajos de la talla de “In the air Tonight” (Radium, 87) o “From influence to ignorance” (Radium, 91). Con tres elepés editados hasta la fecha, TSOOL viraron hacia el pop de raíz psicodélica (anunciando el camino tomado últimamente por compatriotas como Silverbullit). Prolijas obras de enjundiosa artesanía eléctrica y lisérgico devenir, confeccionando discos de generosa duración, y canciones con una presencia determinada por el libre desarrollo de su esencia, nunca por tendencias progresivas.
“Behind the Music”, acaso menos monumental que “Welcome to the infant freebase” (Telegram, 96), mantiene las constantes de éste: TSOOL vuelven a sonar a banda setentera, su sonido es corpulento, trascendente, aunque para nada blindado, más bien gozosamente maleable y sinuoso. También editado en formato doble, sigue sonando retro, aunque salvando toda rigidez revivalista. Su apuesta es reconocible y fiel a determinados marchamos sonoros, pero su ejecución es rica, colorista y generadora de secuencias melódicas de ensueño; siendo capaz de convencer tanto a los amantes del hard rock como a los del pop. Carismáticas composiciones de añejo rock de guitarras, siempre ágil y afilado conviven con delicados entramados armónicos. En “Behind the music” este equilibrio se inicia con la contundencia opiácea de “Infra riot”, guitarras robustas, ritmos tribales y sitar. Un abanico sónico que se extiende a “Sister Surround” o “Independent Luxury”, que suenan como si la psicodelia del “Their Satanic Majesties Request” de los Rolling Stones, se

hubiese extendido hasta “Beggars Banquet” o “Let it Bleed”. “Mind the gap” comienza con briosas maneras de folk rock, y en su constante elevación alcanza cotas culminantes disolviéndose entre arreglos de cuerda y slide. En “21st Century rip off” integran a Bad Company con los momentos más explosivos de los Who, quienes resucitan también en “Keep the line movin´” de la que parece que va a surgir de un momento a otro “The Seeker”.
Por otra parte, temas como “In someone elses mind”, remiten directamente a Syd Barret; mientras que “Tonight” conserva algo del ex –líder de Pink Floyd, pero los acendrados sonidos del piano y órgano de Martin Hederos, van estandarizando la canción conforme avanza. Estas cualidades cristalinas las poseen también las guitarras de “Ten Years ahead”( rememorando aquí a los Stones de 1.966), o “Broken imaginary time”, que entra con toda la gravedad posible en los Beatles de “Revolver”, en un corte que se desenvuelve como una auténtica sinfonía de delicadeza (la misma con la que saquearon el “Waterloo Sunset” de los Kinks en el tema “Bendover Babies” incluido en “Welcome...”). La psicodelia se expande con ligereza y colorido en ese ejercicio de pop de guitarras que es “Nevermore”, “Still Aging” y “The Flood” donde tienen su espacio los Love, que no podían faltar. Y nos dejan además, baladas suspendidas como “Into the next sun” o el paisaje lunar de “In your veins”.
THE SOUNDTRACK OF OUR LIVES “Behind the music”(Telegram,2001)
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA “EL BATRACIO AMARILLO” EN DICIEMBRE DE 2.001
“Behind the Music”, acaso menos monumental que “Welcome to the infant freebase” (Telegram, 96), mantiene las constantes de éste: TSOOL vuelven a sonar a banda setentera, su sonido es corpulento, trascendente, aunque para nada blindado, más bien gozosamente maleable y sinuoso. También editado en formato doble, sigue sonando retro, aunque salvando toda rigidez revivalista. Su apuesta es reconocible y fiel a determinados marchamos sonoros, pero su ejecución es rica, colorista y generadora de secuencias melódicas de ensueño; siendo capaz de convencer tanto a los amantes del hard rock como a los del pop. Carismáticas composiciones de añejo rock de guitarras, siempre ágil y afilado conviven con delicados entramados armónicos. En “Behind the music” este equilibrio se inicia con la contundencia opiácea de “Infra riot”, guitarras robustas, ritmos tribales y sitar. Un abanico sónico que se extiende a “Sister Surround” o “Independent Luxury”, que suenan como si la psicodelia del “Their Satanic Majesties Request” de los Rolling Stones, se

hubiese extendido hasta “Beggars Banquet” o “Let it Bleed”. “Mind the gap” comienza con briosas maneras de folk rock, y en su constante elevación alcanza cotas culminantes disolviéndose entre arreglos de cuerda y slide. En “21st Century rip off” integran a Bad Company con los momentos más explosivos de los Who, quienes resucitan también en “Keep the line movin´” de la que parece que va a surgir de un momento a otro “The Seeker”.
Por otra parte, temas como “In someone elses mind”, remiten directamente a Syd Barret; mientras que “Tonight” conserva algo del ex –líder de Pink Floyd, pero los acendrados sonidos del piano y órgano de Martin Hederos, van estandarizando la canción conforme avanza. Estas cualidades cristalinas las poseen también las guitarras de “Ten Years ahead”( rememorando aquí a los Stones de 1.966), o “Broken imaginary time”, que entra con toda la gravedad posible en los Beatles de “Revolver”, en un corte que se desenvuelve como una auténtica sinfonía de delicadeza (la misma con la que saquearon el “Waterloo Sunset” de los Kinks en el tema “Bendover Babies” incluido en “Welcome...”). La psicodelia se expande con ligereza y colorido en ese ejercicio de pop de guitarras que es “Nevermore”, “Still Aging” y “The Flood” donde tienen su espacio los Love, que no podían faltar. Y nos dejan además, baladas suspendidas como “Into the next sun” o el paisaje lunar de “In your veins”.
THE SOUNDTRACK OF OUR LIVES “Behind the music”(Telegram,2001)
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA “EL BATRACIO AMARILLO” EN DICIEMBRE DE 2.001





