DIRECTO DE MALCOLM SCARPA Y SU CONJUNTO
FERIA DEL LIBRO. GRANADA
19 DE MAYO DE 2.005
Junto a la residencia veraniega de Lorca en la Huerta de San Vicente, ese lugar en el que tantas actuaciones exclusivitas se realizan, estaba el ocasional escenario al que subió, pañuelo en mano, un malhumorado y constipado Malcolm Scarpa; complementado (con la ausencia del Serpentina Paco Tamarit) por Luis Castro a la batería y ocasional piano, y el siempre animoso Luis “Reynaldo” González al bajo y coros. No se parecía esa noche Malcolm a la especie de duende marciano, mágico miniaturista de pop y psicodelia, que conocemos, o imaginamos; pero las canciones estaban ahí, perfectamente vivas y dispuestas a llevarnos de viaje.
Al aire libre, ante unas decenas de espectadores sentados aquí y allá, fueron desgranando un repertorio surgido más o menos sobre la marcha de entre ese medio centenar largo de canciones que llevan preparadas. Quizá se echase de menos una mayor continuidad entre los temas, en ocasiones precedidos de excesivas pausas. Abrieron con “La Farmacia Ambulante”, con teclados y sin batería; y tocar después la música de cabecera de aquel programa de Jesús Gil, no ayudó a meterse en el concierto precisamente, hecho que comenzó a fraguarse minutos después con la dylaniana “En los Bajos del Cine San Pol” o el clásico swing “Laughing Rhythm” de Slim Gaillard. Los temas de “Las Cosas Cambian” se alternaban con otras versiones como “I got the blues when it rain” de Buddy Guy y “Love of my Life” de Zappa; o rarezas de su repertorio como “Funkadella”. En directo, el guitarrista de blues se encarama a menudo sobre el creador pop, recorriendo diabólico el mástil, hiriendo las cuerdas con o sin púa, y convirtiendo a su conjunto por momentos en power-trío (la versión de Guy o la poderosa inyección blues que recibe “Formica 2.000”). “Your Name Is…” fue el primer tema que tocaron de sus míticos trabajos de los noventa, otra vez con Wurtlizer y con Luis González marcando el ritmo a la batería. A partir de ahí el concierto se creció, con temas como “Turn Your Radio On” o “Cellophane House”. Finalizando con el estupendo tramo formado por “About Old Stockholm”, “El Estanco de Paula”, “Sunday Afternoon” y el postrero regalo de “This Time”.
Al salir del concierto, junto a mi coche, un tipo le mostraba un móvil a otro diciéndole que pronto desaparecerán los teléfonos fijos, las agendas, las cámaras de fotos, los despertadores, los sobres, los sellos…
JUANFRAN MOLINA.
19 DE MAYO DE 2.005
Junto a la residencia veraniega de Lorca en la Huerta de San Vicente, ese lugar en el que tantas actuaciones exclusivitas se realizan, estaba el ocasional escenario al que subió, pañuelo en mano, un malhumorado y constipado Malcolm Scarpa; complementado (con la ausencia del Serpentina Paco Tamarit) por Luis Castro a la batería y ocasional piano, y el siempre animoso Luis “Reynaldo” González al bajo y coros. No se parecía esa noche Malcolm a la especie de duende marciano, mágico miniaturista de pop y psicodelia, que conocemos, o imaginamos; pero las canciones estaban ahí, perfectamente vivas y dispuestas a llevarnos de viaje.
Al aire libre, ante unas decenas de espectadores sentados aquí y allá, fueron desgranando un repertorio surgido más o menos sobre la marcha de entre ese medio centenar largo de canciones que llevan preparadas. Quizá se echase de menos una mayor continuidad entre los temas, en ocasiones precedidos de excesivas pausas. Abrieron con “La Farmacia Ambulante”, con teclados y sin batería; y tocar después la música de cabecera de aquel programa de Jesús Gil, no ayudó a meterse en el concierto precisamente, hecho que comenzó a fraguarse minutos después con la dylaniana “En los Bajos del Cine San Pol” o el clásico swing “Laughing Rhythm” de Slim Gaillard. Los temas de “Las Cosas Cambian” se alternaban con otras versiones como “I got the blues when it rain” de Buddy Guy y “Love of my Life” de Zappa; o rarezas de su repertorio como “Funkadella”. En directo, el guitarrista de blues se encarama a menudo sobre el creador pop, recorriendo diabólico el mástil, hiriendo las cuerdas con o sin púa, y convirtiendo a su conjunto por momentos en power-trío (la versión de Guy o la poderosa inyección blues que recibe “Formica 2.000”). “Your Name Is…” fue el primer tema que tocaron de sus míticos trabajos de los noventa, otra vez con Wurtlizer y con Luis González marcando el ritmo a la batería. A partir de ahí el concierto se creció, con temas como “Turn Your Radio On” o “Cellophane House”. Finalizando con el estupendo tramo formado por “About Old Stockholm”, “El Estanco de Paula”, “Sunday Afternoon” y el postrero regalo de “This Time”.
Al salir del concierto, junto a mi coche, un tipo le mostraba un móvil a otro diciéndole que pronto desaparecerán los teléfonos fijos, las agendas, las cámaras de fotos, los despertadores, los sobres, los sellos…
JUANFRAN MOLINA.





