INGER LORRE “Transcendental Medication”(Triple X-DOCK, 1.999)
La provocadora cantante de los fugaces Nymphs de Los Angeles, reaparece en solitario cargada de buen rollo, y alimentando su agria relación con Courtney Love, mientras la hoja promocional de su compañía se desvive por destacar su amistad con el desaparecido Jeff Buckley. Tanto olor a chamusquina predispone al bostezo, pero, canción tras canción, uno termina olvidándose de los chismes para caer sin remisión en este disco de rock que suena a verdadero e intemporal. Que cuenta con un bien cimentado sabor clásico; temas de profundo crujir eléctrico, expresados con ahínco y desafío, a flor de piel. Puede remitir a las Hole de hace cinco años, cuando aún tenían algo que decir; y también a P.J. Harvey, un referente cada vez más presente. Ir del armazón zeppeliano de “Haunted hill”, al Neil Young con reminiscencias dylanianas (“Sweet release”). Vestir intensas baladas rock de lentejuelas como en “Gibby Haynes is next”, en la que muestra algo del desvaído balanceo poético del mejor Bowie. O sonar como lo harían unas Breeders perdidas en cualquier pueblo desértico. JUANFRAN MOLINA.
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA "EL BATRACIO AMARILLO" EN SEPTIEMBRE DE 1.999.
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA "EL BATRACIO AMARILLO" EN SEPTIEMBRE DE 1.999.





