dEUS "SONANDO SIN LÍMITES"
dEUS es una banda procedente de Belgica, lo cual es poco usual por nuestro mercado, y hasta sorprendente si se trata de uno de los grupos más interesantes que he escuchado en los últimos años. Pasan temporadas en Málaga, de ahí que su último trabajo haya sido grabado, entre otros lugares, en San Pedro y Ronda, por donde se les puede ver de vez en cuando. Una prueba inequívoca de las calles de esta ciudad conforma la galleta del compacto, y una foto en un bar de la zona ocupa la contraportada del libreto, mostrando a un quinteto a su bola, despreocupado del mundanal ruido de los mentideros musicales y las modas que llegan a mediatizar la imaginación. La suma de caos, disonancias, arrebatos y cadencias de su sorprendente debut (“Worst case scenario”(Island, 94)), supuso una toma de contacto pluridireccional, harto suculenta y algo dispersa. Sinuosidades, ambientes y caminos abiertos que han ido compactándose hasta este “The Ideal Crash”, en el que ya aparecen con ambos pies hundidos en las claves del underground norteamericano, aunque éste no haría mal en mirar también hacia ellos.

En este su tercer elepé han logrado un álbum de profundización, de creatividad exultante y serena belleza. Un trabajo más accesible pero sin perder cierta complejidad. Cada canción está perfectamente acabada en su concepción melódica, sin dejar de evolucionar sobre desarrollos instrumentales que tejen con pulcritud y destreza esa tendencia pop mostrada desde sus inicios, esa deslumbrante y a veces enigmática tersura de los temas. Crescendos y sutilidades de arreglos de cuerdas o metal, trazos leves y definitorios y voces cuidadas haciendo que todo converja en un remolino de sonoridad que sabe ser denso, preciosista y directo a la vez.
“The Ideal crash” se abre entre saturaciones sónicas, pero pronto muestra sus irrefutables armas melódicas, recordando algo a REM en “Put the freaks up front”. “Sister Dew” muestra su preciosismo sonoro entre atmósteras de cuerdas, así como “Magdalena” el partido que pueden sacar al recogimiento acústico. En “One advice, space” reaparece su interés por la creación de ambientes, llevando a su terreno el serpenteante trip-hop de Portishead para sacar en la recta final un estribillo definitivo; este instinto también toca la sinuosidad melódica de la extensa “Dream sequence #1”. “The Magic Hour” avanza por las mismas tonalidades que Mercury Rev, a lo que añaden unas gotas de Joy Division para acrecentar levemente la tensión. El concepto rítmico del tema que da nombre al disco puede ser el momento más irresistible y la redonda “Instant Street” encierra su mayor deuda con Pavement, a los que más de una vez han mirado de reojo. “Everybody´s weird” contrasta con el tono general por su acertada exaltación de bases electrónicas, y lo mismo ocurre con las truculencias subterráneas a lo Tom Waits de “Let´s see who goes down first”... En fin, pienso que deberíamos aprender de vez en cuando de nuestros vecinos, creo que en Portugal han sido número uno. JUANFRAN MOLINA.
dEUS “The Ideal Crash” (Island, 1999).
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA "EL BATRACIO AMARILLO" EN SEPTIEMBRE DE 1.999.

En este su tercer elepé han logrado un álbum de profundización, de creatividad exultante y serena belleza. Un trabajo más accesible pero sin perder cierta complejidad. Cada canción está perfectamente acabada en su concepción melódica, sin dejar de evolucionar sobre desarrollos instrumentales que tejen con pulcritud y destreza esa tendencia pop mostrada desde sus inicios, esa deslumbrante y a veces enigmática tersura de los temas. Crescendos y sutilidades de arreglos de cuerdas o metal, trazos leves y definitorios y voces cuidadas haciendo que todo converja en un remolino de sonoridad que sabe ser denso, preciosista y directo a la vez.
“The Ideal crash” se abre entre saturaciones sónicas, pero pronto muestra sus irrefutables armas melódicas, recordando algo a REM en “Put the freaks up front”. “Sister Dew” muestra su preciosismo sonoro entre atmósteras de cuerdas, así como “Magdalena” el partido que pueden sacar al recogimiento acústico. En “One advice, space” reaparece su interés por la creación de ambientes, llevando a su terreno el serpenteante trip-hop de Portishead para sacar en la recta final un estribillo definitivo; este instinto también toca la sinuosidad melódica de la extensa “Dream sequence #1”. “The Magic Hour” avanza por las mismas tonalidades que Mercury Rev, a lo que añaden unas gotas de Joy Division para acrecentar levemente la tensión. El concepto rítmico del tema que da nombre al disco puede ser el momento más irresistible y la redonda “Instant Street” encierra su mayor deuda con Pavement, a los que más de una vez han mirado de reojo. “Everybody´s weird” contrasta con el tono general por su acertada exaltación de bases electrónicas, y lo mismo ocurre con las truculencias subterráneas a lo Tom Waits de “Let´s see who goes down first”... En fin, pienso que deberíamos aprender de vez en cuando de nuestros vecinos, creo que en Portugal han sido número uno. JUANFRAN MOLINA.
dEUS “The Ideal Crash” (Island, 1999).
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA "EL BATRACIO AMARILLO" EN SEPTIEMBRE DE 1.999.





