LAGARTIJA NICK “Lagartija Nick”(Zero records, 1.999)
Los nuevos Lagartija Nick continúan girando vertiginosamente alrededor del mismo concepto sonoro de Val del Omar, manteniendo la misma dirección rupturista. La música es el vehículo, el camino y el viaje en sí. Un viaje alucinado, inmerso en un torbellino de sonidos apocalípticos, y marcado por el irreprimible efecto de la inercia; de una velocidad alimentada por constantes cambios de plano. Un encuentro que agudiza el pensamiento y la observación además del oído. El doble juego de guitarras de siempre se sustituye por una omnipresente impostación de sonidos metálicos como elemento transmisor, que acaba por imponerse a las programaciones apoyándose en una precisión rítmica nunca tan demoledora. Sin embargo, el pulso distinto de los trabajos de Antonio Arias se mantiene incólume, tras la música permanece un trasfondo, un sustrato distinto al de cualquier grupo español del ramo. Una voz propia que les permite salir airosos de su colisión con diferentes planteamientos sónicos. Quizás sea por esa trascendencia inherente, para bien o para mal, a los discos conceptuales; o por la expresión de una poesía críptica estructurada alrededor de intuiciones, visiones y mensajes turbadores. Ensoñaciones futuristas evocadas de la forma más impetuosa posible, sobre una urgencia sofocante en la que la voz relata, avisa, describe. Los temas forman parte del todo, son piezas ensambladas entre las que cabe destacar la fuerza expresiva de “Éter”, “Alpha” o “Newton”; la descompresión que supone la abertura paisajística de “Mar de la tranquilidad”; el lounge selenita de “Help me please”; la arabizada “Azora 67”; o las oscuras ambientaciones de “Tao te king” y “No somos máquinas” ésta con su psicodelia computerizada. Cierra los ojos y viaja. JUANFRAN MOLINA.
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA "EL BATRACIO AMARILLO" EN ENERO DE 2.000
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA "EL BATRACIO AMARILLO" EN ENERO DE 2.000





