LAGARTIJA NICK "MÚSICA MECÁNICA"
Lagartija Nick han atravesado la década de los noventa haciendo suyo el espíritu de constante renovación exigible ahora que el fin del milenio pierde su carácter mítico para convertirse en una realidad prontamente superada. Una década ésta plagada de cambios y fluctuaciones que ellos han plasmado en una de las carreras más brillantes, coherentes y con menos altibajos de la escena nacional.
“Hipnosis”(Romilar-D, 1.991) nos trajo la urgencia, la tensión, el árido carácter melódico; un punk todo menos mimético. Tanto en “Inercia”(Sony, 1.992), como en “Su”(Sony, 1.994), la rotundidad y contundencia de sus planteamientos sonoros, la velocidad y la saturación sirvieron de vehículo para unos textos sobre confusión y mal rollo; una épica futurista que habla de imágenes proyectadas desde todas partes garantizando la presión; una sucesión de acontecimientos que giran a tal velocidad sobre nuestra mente que la mantienen en perpetuo estado de ansiedad, sustituyendo la percepción por la televisión, alienando la imaginación por el pánico al vértigo, a salirse del campo magnético de colorines donde nos han terminado clavando. Un mensaje que no ofrece salida, sólo advierte a la velocidad de un parpadeo nervioso.

Tras su arriesgada y rompedora propuesta junto a Morente (“Omega” (El Europeo, 1.996), nada podía volver a ser igual, sobre todo en una banda que huye de la autocomplacencia siempre hacia delante. “Val Del Omar” supone el encuentro con un alma gemela, José Val Del Omar, un genio desconocido incluso entre sus paisanos, que aborda la angustia del presente desde una perspectiva futura. Una angustia inevitable cuyo punto de partida vuelven a ser la confusión y el caos de que Lagartija Nick partían; a la que esta vez sí se ofrece respuesta a través de la percepción de los sentidos, de la explosión de la imaginación a través de la tecnología, de la destrucción de los arquetipos y los conceptos inmutables, de la intuición. Cuestionarse nuestra ubicación en el tiempo y en el espacio, la forma en que nos afecta. La no alienación. Estos conceptos son tratados con múltiples descargas de trash-metal y hardcore, que colisionan con bases industriales, voces en off y efectos sonoros que convierten este trabajo en un viaje sobre el centro del torbellino de la confusión (otra vez urgencia y tensión), que domina gran parte del disco, pero que deja lugar para canciones de una pieza como “Celeste”, con la colaboración de Enrique Morente; y melodías tan serenas como “Énfasis” (ese final), o tan desasosegante como “Respiro en Nueva York”. Y termina arremetiendo con “Val Del Omar: Aceleración, Trance y Expansión”, para fijar el mensaje de la música mecánica.
Ahora que parece que la turbulencia ha desmembrado el núcleo de Lagartija Nick, sólo nos queda desear suerte a Antonio Arias en su defensa en directo de este viaje; y esperar que tanto él como M.A.R. Pareja (autor de la mayoría de las músicas y arreglos de “Val Del Omar”), continúen buscando salidas musicales para nosotros. JUANFRAN MOLINA.
LAGARTIJA NICK “Val Del Omar”(Sony, 1.998).
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA "EL BATRACIO AMARILLO" EN JULIO DE 1.998
“Hipnosis”(Romilar-D, 1.991) nos trajo la urgencia, la tensión, el árido carácter melódico; un punk todo menos mimético. Tanto en “Inercia”(Sony, 1.992), como en “Su”(Sony, 1.994), la rotundidad y contundencia de sus planteamientos sonoros, la velocidad y la saturación sirvieron de vehículo para unos textos sobre confusión y mal rollo; una épica futurista que habla de imágenes proyectadas desde todas partes garantizando la presión; una sucesión de acontecimientos que giran a tal velocidad sobre nuestra mente que la mantienen en perpetuo estado de ansiedad, sustituyendo la percepción por la televisión, alienando la imaginación por el pánico al vértigo, a salirse del campo magnético de colorines donde nos han terminado clavando. Un mensaje que no ofrece salida, sólo advierte a la velocidad de un parpadeo nervioso.

Tras su arriesgada y rompedora propuesta junto a Morente (“Omega” (El Europeo, 1.996), nada podía volver a ser igual, sobre todo en una banda que huye de la autocomplacencia siempre hacia delante. “Val Del Omar” supone el encuentro con un alma gemela, José Val Del Omar, un genio desconocido incluso entre sus paisanos, que aborda la angustia del presente desde una perspectiva futura. Una angustia inevitable cuyo punto de partida vuelven a ser la confusión y el caos de que Lagartija Nick partían; a la que esta vez sí se ofrece respuesta a través de la percepción de los sentidos, de la explosión de la imaginación a través de la tecnología, de la destrucción de los arquetipos y los conceptos inmutables, de la intuición. Cuestionarse nuestra ubicación en el tiempo y en el espacio, la forma en que nos afecta. La no alienación. Estos conceptos son tratados con múltiples descargas de trash-metal y hardcore, que colisionan con bases industriales, voces en off y efectos sonoros que convierten este trabajo en un viaje sobre el centro del torbellino de la confusión (otra vez urgencia y tensión), que domina gran parte del disco, pero que deja lugar para canciones de una pieza como “Celeste”, con la colaboración de Enrique Morente; y melodías tan serenas como “Énfasis” (ese final), o tan desasosegante como “Respiro en Nueva York”. Y termina arremetiendo con “Val Del Omar: Aceleración, Trance y Expansión”, para fijar el mensaje de la música mecánica.
Ahora que parece que la turbulencia ha desmembrado el núcleo de Lagartija Nick, sólo nos queda desear suerte a Antonio Arias en su defensa en directo de este viaje; y esperar que tanto él como M.A.R. Pareja (autor de la mayoría de las músicas y arreglos de “Val Del Omar”), continúen buscando salidas musicales para nosotros. JUANFRAN MOLINA.
LAGARTIJA NICK “Val Del Omar”(Sony, 1.998).
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA "EL BATRACIO AMARILLO" EN JULIO DE 1.998
Comentario:





