<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/rss20.xml"><title><![CDATA[La pubertad de los árboles]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Diario de un encuentro cibernético]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_10.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_9.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_8.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_7.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_6.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_5.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_4.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_3.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_2.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_1.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_10.htm"><title><![CDATA[Pubertades canceladas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[Las pubertades canceladas piden<br/>un luto de amargura transpirada<br/>en verbo, sea cual sea su raigambre.<br/><br/>Y al cabo,<br/>el sol suelta de nuevo sus guedejas<br/>de luz, y llega un consuelo inesperado;<br/>el de latirse viva.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_9.htm"><title><![CDATA[La Alhambra que no sería]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[Alberga<br/>el lóbrego pantano de los condicionales<br/>un emporio de Alhambras en su fondo,<br/>como espectral camada<br/>de arquitecturas no bendecidas<br/>por el exquisito e inefable<br/>azar de la existencia. <br/><br/>Vivir es aprender a zambullirse<br/>tratando de ignorar el doloroso<br/>escalofrío de agua en carne tierna,<br/>para acudir al rescate<br/>del único edificio sumergido<br/>que se ubica<br/>sobre un vértice de perfecciones. <br/><br/>Pero vendrá la paz. Un día<br/>Me miraré recíproca en mercurios,<br/>Por fin reconociendo <br/>en esta cicatriz que me surca<br/>el pecho de parte a parte (carretera<br/>de imposibles destinos)<br/>la Alhambra que no sería. <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_8.htm"><title><![CDATA[Todo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[Dije -¿recuerdas?-: “Te lo daré todo”.<br/>No aprendí a negarme a tus deseos.<br/>Hoy tu aura está engarzada de alfileres;<br/>tregua te ofrezco, pues tregua me pides.<br/><br/>Prometí en vano. Todo no sé darte.<br/>El olvido me falta. Pero acato<br/>tu decisión de últimas voluntades:<br/>en adelante, gemiré silencios.<br/><br/>Y cuando a mi tesón le haya obcecado<br/>la nostalgia de ti, estaré dispuesta<br/>a todo, por no regarte en suspiros.  <br/><br/>Ni la mutilación me arredraría:<br/>si es preciso, el corazón me trago<br/>con tal de nunca mendigar el tuyo.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_7.htm"><title><![CDATA[Los veintidós arcanos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_7.htm]]></link><description><![CDATA[Con pulso incierto extendí baraja<br/>ante tus ojos: veintidós arcanos.<br/>Estampas irrisorias y terribles,<br/>de románica estirpe. Pedí: “Toma<br/>una carta, y decide nuestra suerte”.<br/><br/>Llovía tu mirada en las ventanas<br/>Doce veintidós futuros a tu alcance<br/>(viñetas del tebeo de la vida). <br/>Junto a ti, los dos Enamorados<br/>en su rígido tálamo yacían.<br/>En derredor, Sabiduría, Fortuna,<br/>y todas las demás. Merodeaba<br/>el Hombre Loco por los arrabales<br/>del boscoso tapiz. Y allá, a lo lejos,<br/>en el extremo opuesto de la mesa,<br/>el naipe de la Torre esgrimía<br/>amenaza de vértigos funestos.<br/><br/>Hiperbólico brazo desplegaste,<br/>y justo antes de aferrar la carta,<br/>tu mano vaciló, quizás mecida<br/>por el soplo indeciso que preludia<br/>la inminencia de un jaque que no es mate.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_6.htm"><title><![CDATA[El virtuoso de la inteligencia]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_6.htm]]></link><description><![CDATA[I<br/><br/>Cuando mira en derredor, frunce<br/>la boca en obcecadas angosturas<br/>de artesano inmerso en laborioso cometido:<br/>tomar medidas azules de cuanto le rodea,<br/>a fin de amueblar su mente<br/>con reproducciones a escala del universo innúmero. <br/><br/><br/>El virtuoso de la inteligencia colecciona<br/>facsímiles perfectos de las cosas, que repasa<br/>con la frecuencia de quien consulta su muñeca. <br/>No se equivoca cuando afirma cantidades.<br/>sabe el quilate justo del diamante, y sin embargo<br/>es inmune al brillo de una gota<br/>de rocío engarzada en brizna tierna. <br/><br/>II<br/><br/>Una mujer desembarcó de un sueño<br/>(o, lo que es lo mismo, del futuro)<br/>para enseñarle a contemplar el místico<br/>resplandor de sol yaciendo en nieve. Al virtuoso<br/>le aletearon los párpados. Su boca<br/>se reveló contrapunto invertido.<br/><br/>Como un pólipo, su corazón<br/>se desató en tentáculos, para apresar <br/>a la mujer en un ciego furor de madrugada<br/>o despedida. Clavó pronto<br/>en una piel que supuraba temblores<br/>la maldición del enamoramiento. <br/><br/>III<br/><br/>Ella quedó dormida en la madriguera de sus brazos<br/>salpicados de lunares; cónclave<br/>de cauces rebosantes de estrellas. Ignoraba<br/>que él no había consumado el sacramento <br/>de una carne en otra: jamás cubre <br/>el telón del abandono ojos de agua<br/>y a dios se le recibe mirando hacia dentro.<br/><br/>Despertó la mujer al roce frío<br/>del aire que lindaba con su cuerpo. Del abrazo<br/>solamente quedaban en su espalda huellas<br/>sangrientas como azote de cilicio. El virtuoso<br/>se palpó el pecho, y para su sorpresa,<br/>no halló más que un tubérculo al que le crecen tallos<br/>(tentáculos resueltos en tenazas<br/>con que aferrarlo todo desde lejos).  <br/><br/>Estaba infectado por virus de tristeza,<br/>y decidió que el modo de evitar contagios<br/>era esterilizarse sentimentalmente.<br/>Ya no volvió a besar, y de inmediato<br/>rechazó a la mujer del sueño con la palma <br/>enhiesta en ademán cortés hasta el absurdo:<br/>aquel de quien declina una segunda copa. <br/><br/>El doble azul se hizo de nuevo mercenario<br/>en pos del codiciado botín de empirismos <br/>con que amueblar su alma <br/>de certezas habitables y explicaciones exquisitas.<br/><br/>(También hay quien atesta<br/>la habitación de muebles inservibles<br/>para ocultar las siluetas arbitrarias<br/>que impone la humedad en las paredes).<br/><br/>IV<br/><br/>La mujer del mañana volvió sobre sus pasos.<br/>Aunque intuía que no sería perseguida<br/>(más bien por eso mismo),<br/>iba dejando un rastro de diamantes en la hierba. <br/><br/>Él, por su parte, había elegido seguir solo,<br/>cerrado bajo llave en el suntuoso<br/>si bien angosto minarete del pasado,<br/>para cumplir la amarga autocondena<br/>de no darse otra vez: la vida duele.<br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_5.htm"><title><![CDATA[Pleamar]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_5.htm]]></link><description><![CDATA[A la mañana siguiente<br/>Cargué con mis espaldas tu camino<br/>Y la ciudad de mis rutinas,<br/>Un lugar que nunca había visitado antes. <br/><br/>Contemplando el mar inédito<br/>Impoluta certeza quería darte:<br/>La de que llegarías repicando en el espejo del pasado.<br/><br/>Un perro solitario improvisaba<br/>sobre el pecho extendido de la playa<br/>caminos como redes de caricias.<br/><br/>Rumiaba el mar olas sin crestas. Mis ojos,<br/>inexpertos en interpretar presagios,<br/>miraban sin ver el horizonte,<br/>que emitía el diagnóstico inequívoco<br/>de los cardiogramas en meseta. <br/><br/>Silbando pentagrama de certezas yo esperaba<br/>un pálpito de luz, redoble firme<br/>de pasos, después un nombre<br/>(el mío) en el espejo de tus ojos. Y un abrazo<br/>de molusco quejumbroso e insaciable.<br/><br/>Has de saberlo: no habría dudado,<br/>inflamada Melibea, en arrojarme <br/>de faros y campanarios <br/>(murallas no quedaban) si me hubieras prometido <br/>las redes de tus brazos al rescate. <br/><br/>Por eso a la mañana siguiente<br/>te esperé acodada en la baranda, <br/>de espaldas al camino por el que tú vendrías.<br/><br/>Pasó el tiempo. Las aguas silenciosas<br/>cubrieron para siempre, con la falsa<br/>modestia de un ropaje,<br/>la tierna mansedumbre de tu pecho. <br/><br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_4.htm"><title><![CDATA[La pubertad de los árboles]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Alboreaba marzo.<br/>Los árboles balbuceaban algodones,<br/>y el viento con sus propias manos tañía<br/>en las praderas lejanas fulgores de terciopelo. <br/><br/>El hielo abrió sus costras y los ríos<br/>se tornaron vulnerables.<br/>Con premeditación y alevosía<br/>me arrojó el azar de bruces,<br/>verticalidad desbaratada,<br/>en aguas de un lago ignoto,<br/>desheredado por los cartógrafos.<br/><br/>Viniste sin carcaza.<br/>Trajiste inteligencia, certera como filo de estrella,<br/>y boreal dulzura.<br/>A bocanadas tragué tu alma. Pronombres desgajados<br/>se hicieron uno en la noche silenciosa y abstracta. <br/><br/>Después llegó el sonido, de labios de un heraldo<br/>pregonero de estridencias,<br/>que tomando mi mano, desembaló una caja<br/>y me invitó a entrar en el piano<br/>de tu voz, ¡timbrada dicha!<br/>Ese rumor oscuro como el humo;<br/>roce de guijarros que entrechocan en el fondo de su cauce<br/>de camino hacia el mar;<br/>destilación de alcoholes que embriaga tus palabras<br/>y mis silencios.<br/><br/>¡Pero tus silencios!<br/>A veces me los brindabas casi transparentes,<br/>aéreo cendal que recubre cada intervalo de anhelo. <br/>Otras,  en cambio, los tejías en ayes y respingos.<br/>Como si te rasgases la camisa para mostrarme<br/>el galope de un caballo por tu pecho. <br/><br/>Agoniza marzo. Refulgen<br/>los prados sedientos. Las ramas<br/>desdeñan blancuras, y ansían<br/>crepitar en hojas verdes. Mañana<br/>cabalgarás sobre abril, finalmente<br/>reencarnado en ti mismo.<br/><br/><br/>Y Platón sonreirá desde su tumba,<br/>porque este marzo febril, esta alocada<br/>pubertad de los árboles acaso<br/>nos deje una fruta de amor  infinito. <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_3.htm"><title><![CDATA[Evocación]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/><br/>Largamente contemplo tus ojos, resquicios de mar,<br/>y el corazón me estalla en olas.<br/>Se acaban de encender<br/>continentes de rubor en tus mejillas.<br/>Me ciñes con brazos esculpidos en madera.<br/>(Siento en mi pecho el tuyo, abrasadora hogaza).<br/>Es entonces<br/>cuando la flauta de tu boca <br/>me reclama de manera ineludible.<br/><br/>Evoco con la memoria precisa<br/>de lo que está por  venir, y sé<br/>que ningún día de mi vida recordaré mejor.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_2.htm"><title><![CDATA[Desiderata]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>En un lugar del mundo existe un hombre.<br/><br/>Un hombre del que manan carcajadas<br/>Que trepan como ramas hasta el cielo.<br/>También le crecen besos; un rocío<br/>De brotes en perpetua primavera.<br/><br/>Un hombre luminoso, sol en copa.<br/><br/>El milagro es posible; quizá un día<br/>En un lugar de mi alma nazca un árbol.<br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_1.htm"><title><![CDATA[Poetiva]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/pubertadarboles/c_1.htm]]></link><description><![CDATA[La base en que se apoya mi pie es de firme granito,<br/>Me río de lo que llamas disolución,<br/>Y conozco la amplitud del tiempo.<br/>&#9;&#9;&#9;<br/>&#9;&#9;&#9;Walt Whitman, Hojas de hierba.<br/><br/>Poetiva<br/><br/><br/>Paciente gota de agua persuade acantilados.<br/>¡Buril a la agridulce secreción de mi recuerdo!   <br/><br/>El tema de la obra es obvio al tercer verso.<br/>Me consta que su género es lirismo autobiográfico.<br/>Para que los lectores descifren mis poemas,<br/>Rosetta de sentires, he de pintar la puerta<br/>con un color vistoso: el de la narrativa<br/><br/>Ofrezco mis disculpas a todos los puristas:<br/>ya que Castilla es lenta en revestir conceptos<br/>con su áspero lienzo de crujidos rotundos,<br/>resulta imprescindible intercalar ahora<br/>un bárbaro anglicismo de torpes resonancias.<br/><br/>Tratamos de pantallas con pechos dislocados.<br/>El número es el dos; internet la alcahueta.<br/>Los teclados rebrincan, y pese a la distancia<br/>las camas solitarias se tornan habitables.<br/><br/>Intuyo aquí avalancha de reacciones adversas.<br/>Es posible que el grueso de lectores decida<br/>(democracia: probado visir de los gobiernos)<br/>que el amor cibernético es una gran locura.<br/>Pero esa minoría que no ve los anuncios<br/>porque anda atenta al vuelo de una bandada de aves<br/>se ajustará las gafas sonriendo levemente.<br/><br/>Un solo argumento alego en mi defensa:<br/>¿necesitan los ciegos mirar para quererse?<br/><br/><br/>]]></description></item></rdf:RDF>
