PUERTO PLATA, REINO Y TRIUNFO DE LA CORRUPCION....
Domingo, 10 de junio de 2007
PUERTO PLATA, REINO Y TRIUNFO DE LA CORRUPCIÓN....
La ciudad de Puerto Plata es sinónimo de corrupción en Repùblica Dominicana.
“PUERTO PLATA”, O CONVIVIR Y SOBREVIVIR CON LA CORRUPCIÓN!
1) “ PUERTO PLATA”, es un libro que se propone resumir las vivencias del italiano Valerio Tonolli, (el que escribe), junto con su familia.
Primeramente el libro “Puerto Plata” se publicarà, (en Internet), en castellano. Seguirán las versiones traducidas al italiano, alemán, inglès y francès.
Esta “historia” comienza en la primavera del 1991 y sigue, (por sus repercusiones), hasta el dìa de hoy....
Dr. Valerio Tonolli
Consultor Anticorrupción, Antidesperdicio y Antipoder Arrogante.
E-mail tonollivalerio@hotmail.com
2)
Usted que està leyendo este libro, imagíne de encontrarse en este mismo dìa de hoy, 10 de junio de 2007, en una gran emergencia junto con su familia, situación que se viene arrastrando desde años ya.
¿Què hacer? No hay la menor duda que, una vez màs, lo aconsejable es moverse rápidamente, para tratar de superar la emergencia y evitar, (una vez màs), que el peligro acabe con uno.
Pues bien, en esta ocasión tambièn, el “tiempo es oro”!
La estrategia y táctica que pienso adoptar, para tratar de salir del paso, son las siguientes.
3)
Voy a ir enumerando a las cortas descripciones que forman este libro. Es asì que a tìtulo de ejemplo, ahora mismo estamos al nùmero 3.
Ese proceder va a ser muy útil en cuanto, como veràn màs adelante, esta historia comenzò ya van unos diez años, todavía sigue, y para no “perderse” hay que ir enumerando las etapas, por la complicación de la misma.
4)
Principalmente, esta historia sigue porque, en gran parte del mundo el Poder vive en estrecha simbiosis con la corrupción que, en este caso preciso abarca la corrupción entre Puerto Plata (con Repùblica Dominicana), sumada a la corrupción italiana, costarricense y a la corrupción trentina tambien, siendo que dentro del Estado Italiano, mi provincia, el Trentino, goza de un gobierno provincial autónomo.
5)
Siendo que el Poder es omnipotente y omnipresente, tengan en cuenta que mi caso o historia se quedarìa completamente desconocida con todo lo que me ha pasado, si no fuera por un detalle....!?Cuàl? La existencia de Internet! Si no fuera por Internet, todo lo descrito estarìa “muerto y enterrado” no una, ni veinte, sino cien y màs veces! ¡ Asì de sencillo!
6) ¿La prueba de todo eso? ¡Vèan! En mayo del 2002, viviendo todavía yo en Repùblica Dominicana, denunciè lo que me estaba pasando, publicando el libro DAR o Dominicanos Ayudando la Repùblica. Representò para mi y mi familia un gran esfuerzo económico....pero no sirvió de nada!
Regalè docenas y docenas de copias del libro DAR a periodistas, autoridades dominicanas e italianas, a todas las principales Embajadas acreditadas en el paìs, a la Embajada de la Unión Europea en Santo Domingo, etc., etc. ¡Fue todo inútil!
Después que me trasladè a Costa Rica, en los años que seguì alli publiquè un libro mucho màs voluminoso, con una gran cantidad de información y allì tambièn....silencio total!
7)
Parte del libro DAR ya mencionado, està dedicado al esbozo de un nuevo partido político dominicano y si les interesa lo pueden leer en Internet al Blog,
blogs.ya.com/d-a-r-nuevopartido
Tomen tambien en cuenta que a la pàgina 66 de mi libro DAR, (publicado en 2002, sobre papel), se encuentra mi “Testamento”, fechado Santo Domingo, viernes 17 de mayo del 2002.
8)
En este presente libro, “Puerto Plata” no voy a publicar nada de parecido. ¿Porquè? Porque este entero libro es de considerar como a una especie de testamento...., en el caso me pasara algo.....
9)
Siendo el tiempo a mi disposición bien poco, y la urgencia grande, voy a publicar este libro “Puerto Plata” por “niveles”.
En un primer nivel voy a elencar muy resumidamente las varias etapas cronológicas de lo acontecido.
En un segundo nivel voy a ir detallando mayormente los hechos, haciendo referencia, donde sea necesario, al contenido de algunos de los màs de cincuenta Blogs publicados por mi en estos últimos años.
Piensen ustedes que todo esto empezó ya van diez años, cuando llevè una carta a la Embajada de Italia de Santo Domingo, pidiendo su intervención por una gran injusticia de parte de las autoridades municipales de Puerto Plata para conmigo.
Pedí tambien de hablar con un funcionario de la misma para poder explicar mejor mi caso.
El carabinero italiano (policía) de servicio, no me dejò ni entrar, tomò mi carta sin darme ningùn recibo....y nunca contestaron a la misma.....bien que habìa una injusta orden de detención en mi contra para todo el paìs.
Me “salvè” porque el valiente jefe de redacción de el periódico “El Caribe”, Lic. Felipe N. Cipriàn publicò toda la verdad y quien sabe me salvò la vida!
Esa primera carta, (una sola pàgina y no contestada), ha sido la simbólica semilla o matita que ha repollado y se ha desarrollado en mi “lista de Blogs Tonolli” con miles de pàginas, la ùltima siendo la que ustedes estan leyendo en este momento.
10)
PRIMER “NIVEL” O RESUMEN DE LOS HECHOS QUE ES TAMBIEN UNA CLARA DEMONSTRACION DE CÓMO LA CORRUPCIÓN ESTA EN TODAS PARTES Y A TODOS LOS NIVELES. El punto trece es un poco largo, pero es por servir de base a lo que seguirà y que serà màs breve.
11)
En el 1978 tenìa una actividad comercial. Viajaba y compraba yo mismo artículos de artesanìas al por mayor en paìses como las Filipinas, Taiwán, Hong Kong, Korea, Indonesia, India, Africa etc., y las vendìa a las tiendas a travès de las ferias especializadas de Milan, MACEF y Cosmoprof.
En el invierno de 1979 un cliente me pidió ambar de Santo Domingo y yo se lo fui a buscar.
Era la primavera de 1979. Visitè la capital y la región Norte de Puerto Plata etc. Me quedè un par de semanas en Sosùa tambien. Me alojè en el hotelito de 4 habitaciones de Nino Rossi. Además de ese hospedaje habìa otro de 4-5 cabañas de un señor alemán. Sosùa era una pequeña aldea agrícola escondida en la hermosa naturaleza tropical.
En los dìas de semana, en toda la playa, eramos dos o tres extranjeros. En los Domingos llegaban bastantes familias dominicanas desde las ciudades de Santiago, Moca etc. No habìa aeropuerto y Playa Dorada, con todas las demàs instalaciones hoteleras de la región, no existìan.
12)
Pues bien, para comprar ambar seguì viajando a Dominicana en los años siguientes.
Doce años màs tarde, en el 1991, (tambien de primavera), decidì establecerme en aquel paìs...., y casi inmediatamente comenzaron los lìos y problemas que perduran todavía después de 16 años....
Como ejemplo de eso, baste pensar que cuando me trasladè a Dominicana tenìa 53 años de edad y en toda mi vida habìa tenido que ver con un solo abogado.
Al año de estar en aquel paìs tuve que consultar a doce abogados, (12), y eso para tratar, con la ayuda del siguiente, de salirme del anterior.
Era una verdadera pesadilla y me parecìa de estar cojido en una simbólica enorme telearaña jurídico-legal-ilegal, puro estilo dominicano o propio de los “territorios de los chivos sin Ley”.
13)
En 1991, (y años anteriores), se habìa disparado el turismo en toda la Costa Norte de Dominicana, comprendiendo Puerto Plata, Sosùa, Cabarete etc.
Es asì que ya en 1991 el pueblo de Sosùa no se reconocía con el que habìa sido en 1979. Se construìan hoteles en todas partes y yo me alòjè por unas semanas en el nuevo lindo hotelito, Hostal Colonial, de 19 habitaciones, que Nino Rossi habìa construido sobre su primer hotelito de 4 habitaciones.
Allì conocì a otro italiano de Sosùa, (Lelo, me parece), que hacìa el intermediario de terrenos y me propuso una finca en Sabaneta de Yasica, por 170.000 dòlares US (cientosetentamil).
De notar que yo lleguè a Dominicana con unos 300.000 (trescientosmil) dólares US, fruto de la venta de mi casa en Verona (Montorio), màs un container de los grandes, (40 pies), con todas mis pertenencias, entre otros, mi taller completo para producir fusiones de metal, como medallones, bijouterìa etc., y mi pequeña biblioteca de mil libros.
El dueño de la finca era nada màs y nada menos que el encumbrado y altanero, (eso lo supe después), Dr. Pedro Manuel Casals Victoria, dizque que gran economista dominicano, ex Secretario de gobierno, (ministro), del Presidente Joaquín Balaguer.
Firmamos el contrato de promesa de compra-venta en el bufete de abogados, Espinal y Asociados del Lic. Nelson Espinal Bàez. Yo paguè un avance a Casals Victoria de 4,000 (cuatromil), dólares US.
Se fijò un plazo de cuarenta y cinco dìas para la firma del contrato final, siendo que el Dr. Casals Victoria debìa “limpiar” al tìtulo de su finca de una hipoteca.
Pasaron los 45 dìas y el tìtulo no se lograba “limpiar”. Es màs, saliò a luz que no habìa solamente una primera hipoteca, sino una segunda tambien, que “amarraba” la primera.
Mientras tanto yo me habìa instalado en la finca que querìa comprar, donde me quedè unas semanas, sumamente incomodas por el aislamiento y sobretodo por estar cortada la electricidad.
Fui a la CDE, (Compañìa Dominicana de Electricidad), para que me reconectaran.
Muy amable la encargada me informò de que el corte de la corriente era debido al hecho que el Dr. Casals Victoria tenìa una deuda pendiente de màs de 2,500 (dos mil quinientos) dólares US.
Llamè por teléfono a la capital y hablè con Casals Victoria, que me asegurò que, “al otro dìa mandarìa alguien para pagar”, y yo tendría la electricidad. En las semanas que yo me quedè en la finca, tuve que llamar varias veces a Casals Victoria que siempre, puntualmente, me repetía que, “ahora sì, de verdad que al dìa siguiente se pagarìa la deuda y se reconectarìa la electricidad”.
Con eso de “al otro dìa” me dì tantos viajes por nada a la oficina de la CDE de Puerto Plata, que ya la encargada me reconocía, y al verme entrar me decìa: “que todavía no se habìa pagado la deuda”. Nótese que la finca estaba en una posición bastante aislada, a unos cuarenta kilómetros de Puerto Plata que, entre ida y vuelta me tomaba el dìa entero, siendo que no habìa comprado carro todavía.
Va explicado que la deuda de electricidad de Casals Victoria habìa sido posible por el hecho que èl habìa sido Gerente General a nivel nacional de la CDE y que por lo tanto no se sentìa obligado a pagar por ese servicio, bien que la Ley diga lo contrario.
Yo querìa pagar ese dinero y descontarlo cuando se firmara el contrato de compra-venta final.
Tambien me habìa propuesto el dizque gran economista y ex Secretario de gobierno, Dr. Casals Victoria, que le tuviera confianza, debido a su gran renombre y posición social en Dominicana, y que le pagara el dinero de la finca sin èl darme el tìtulo “limpio” o libre de las hipotecas.
Con mi dinero el hubiera pagado las dos hipotecas y después de eso habrìamos firmado el contrato de compra-venta final.
Yo casi caì en la trampa, pero por suerte que fui a asesorarme con un Director de banco de Sosùa, que me aconsejò de cuidarme mucho y de no hacer eso, en cuanto el Dr. Casals Victoria tenìa fama a nivel nacional, de ser “mala paga” y tramposo.
Pasados varios dìas después de los 45 pactados, como era mi derecho, yo me retirè del contrato de promesa de compra-venta.
El Dr. Casals Victoria, según las costumbres y leyes de todos los paìses civilizados del mundo debiera de haberme devuelto no solamente los 4 mil dólares del avance, sino el doble, es decir 8 mil dólares Us.
No me devolvió nada y nunca lo hizo y meses después supe que andaba alardeando con un primo suyo periodista en la capital, “que se habìa ganado sin hacer nada una comisión de 4 mil dólares US”.
Tengan en cuenta que tan ilustre personaje, el Dr. Casals Victoria, es considerado un gran economista en Repùblica Dominicana. Tampoco olviden que cuando era Secretario de gobierno de Balaguer, fue èl quien negociò la planta generadora de electricidad instalada en Puerto Plata. Esa planta se comprò en Trinidad y Tobago y con el transcurrir de los años se revelò ser una “chatarra”, al punto que explotò varias veces, causando muertos y heridos.
Dos amigos mìos de Puerto Plata no se podìan poner de acuerdo en cuanto a la suma de dinero embolsillado por Casals Victoria, cual artèfice de esa compra. Uno decìa que se cogió siete, mientras que el otro alegaba que eran 13....los millones de dólares US embolsillados!
Por esa razón que el Presidente Balaguer botò a Casals Victoria de su gobierno.
Y para que se vea mejor como funcionan las cosas en Dominicana, el Dr. Pedro Manuel Casals Victoria ha sido por muchos años el Jefe y asesor económico del Senado Dominicano, con unos otros treinta economistas a su dependencia. ¡Vaya Asesor!
En dos ocasiones he escrito a los Presidentes del Senado de turno, (una ha sido doña Lila Alburquerque), pidiéndoles que le recordaran sus compromisos al “gran economista”.
En la primavera del 2002 fui yo mismo al Senado y entreguè a la secretaria del despacho del Dr. Casals Victoria, copia de mi libro DAR.
Siendo que Casals Victoria se niega al teléfono, una sola vez, con un ardid, he logrado hablar con èl, que se encontraba en su casa de Arroyo Hondo de la capital.
Me dijo que ni loco me iba a devolver ese dinero y que màs bien era yo el que le debìa a èl!!!
Al dìa de hoy, (11 de junio de 2007), 8 mil dólares Us, con solamente un 10% de intereses, por los 16 años transcurridos, dan 20,800.00 (veinte mil ochocientos), dólares US!!!
14)
Bien que yo acababa de perder cuatro mil dólares US y, como dice el refrán, las cosas malas no vienen nunca solas, la segunda cosa mala fue que el Lic. Nelson Espinal Bàez, (supuestamente, mi abogado de confianza), me querìa cobrar mil seiscientos dólares US por sus “servicios”. Le hice notar que por culpa de èl yo habìa perdido los 4,000 dòlares, y me neguè a pagar. El me citò en juicio.
Fui a consultar otro abogado que me dijo que en un caso parecido se acostumbraba depositar las arras o avance donde un Notario, hasta la conclusión de la firma del contrato de compraventa.
15)
No olvidemos tampoco a las trampas “institucionales” de Dominicana. ¿Cuàles? Los legisladores del paìs habìan hecho una ley que decìa que ningún extranjero podìa comprar fincas y tierras en Dominicana.
Al mismo tiempo hicieron otra ley que creaba las sociedades por acciones ficticias.
El truco estaba en que se formaba una sociedad por acciones ficticia en la cual el extranjero figuraba con menos del 50% de las acciones.
Otros prestanombres, (empleados del mismo bufete), figuraban con màs del 50% de las acciones. Una vez formada la sociedad ficticia y registrada, los prestanombres endosaban a nombre del extranjero sus acciones y este ùltimo se convertía en el Presidente y ùnico dueño de la compañìa por acciones ficticia.
Todo eso se hacìa con contratos tipos que estaban ya en las computadoras, de manera que en muy poco tiempo se podian redactar, con nada màs introducir los nombres del caso.
Por ese trabajito insignificante, yo le paguè la friolera de mil dólares US al Lic. Nelson Espinaql Bàez. Y con el tiempo se revelò una verdadera maldición esa compañìa ficticia, en cuanto en los últimos años he gastado miles de dólares en gastos, impuestos, “multas” y bien que nunca haya utilizado esa verdadera “cochinada” jurídica.
16)
TERCERO Y CUARTO ABOGADO....
Estando de vuelta al Hostal Colonial de Nino Rossi en Sosùa, por casualidad me presentò la abogada Yolanda Artiles, que ese dìa andaba con su hija, estudiante de Derecho. La verdad que Nino la conocía solamente porque ella le pidió que fuera testigo en un asunto de negocios o matrimonio.
La Lic. Artiles se revelò como el tercer mal de la serie, además que como tercer abogado. Era una buena actriz y sabìa dar confianza...pero en apariecia! De hecho acababa de graduarse y no sabìa de nada como profesional del Derecho. Seguramente que siempre se la supo arreglar bien en cuanto, cuando yo la conocì era nada menos que la Presidenta del Colegio de Abogados de Puerto Plata, pese a su gran ignorancia en lo legal, (pero eso lo supe después!)
Abandonado el negocio de la finca, busquè casa en Puerto Plata y comprè una por cien mil dólares US en la urbanización Atlántica de aquella ciudad.
Encarguè del compromiso de compraventa a la Lic Artiles. Como si nada me dijo que la “tarifa” para mi casa eran ochocientos dólares US para ella, aparte los impuestos de Ley.
Le creì y le paguè una parte bien que ella insistìa que le pagara los 800 dòlares US bien antes de redactar al contrato final de compra-venta. ¡Vaya abogado!
Hablando por casualidad con otros abogados, me dijeron que la “tarifa” para ese negocio eran tre cientos dólares US, aparte los impuestos etc.
Me salì de ella y me busquè a otro abogado, (el cuarto), que estuvo de acuerdo en 300 dòlares por su trabajo, aparte impuestos etc. Con ese abogado, que no recuerdo el nombre, comprè la casa, bien que èl falsificò mi firma y se quedò con una parte de los impuestos de Ley pagados por mi.
Tiempo màs adelante, la viva Yolanda Artiles logrò ponerme una trampa y me obligò a que le pagara los ochocientos dólares por la compraventa de mi casa, de la que se ocupò otro abogado. ¡Cosas de Dominicana!
Otra razón por la cual me salì de la Lic. Yolanda Artiles era que ella siempre insistìa en decirme que habìa que tener confianza ciega en el propio abogado al igual que se tiene confianza en el propio medico.
Tambien me dijo claramente (habiéndose puesta en contacto con èl), que si yo no le pagaba los 1600 US dólares al Lic. Nelson Espinal Baez, tendría graves problemas con la Ley y podría terminar en la càrcel.
De hecho, cuando me humillò junto a mi esposa Belkis, exigiéndome muy groseramente los 800 dòlares mencionados, estaba presente e intervino su yerno, que, en verdadero salvaje me gritò de una manera sumamente grosera que Nelson Espinal habìa sido un tonto en no saber obligarme a pagarle los 1600 dòlares US.
En verdad que el Lic. Espinal B., lo intentò, pero tuvo que desistir en cuanto lo mandò llamar el Fiscal de Puerto Plata de aquel tiempo, que era sobrino de la periodista Angie Santana, (y prima del cardiólogo y ex sìndico Santana de Puerto Plata).
Angie era muy amiga de Milagros, la señora que me vendiò la casa. Y yo no hubiera comprado esa casa si tenìa que pagar esos 1600 dòlares. ¡Cosas de Quisqueya! (Quisqueya, es el verdadero nombre original indígena de la isla de Santo Domingo).
17)
Una vez instalado en mi casa en Puerto Plata, organizè mi taller de artesanìas y las piezas se vendìan bien. Las primeras se las vendì a las joyerìas de Robert Harrison.
Tambièn me casè con una dominicana. Comprè una tiendecita en el mall o Plaza de Playa Dorada, que atendìa mi esposa Belkis.
18)
Pasaron los años y en 1996 comprè al antiguo almacén de Aduanas, viejo de màs de cien años, de dos mil trecientos metros cuadrados de superficie, situado en la zona del puerto.
Mi intención era de transformarlo en un museo compuesto de diez pequeños museos que mostraran y representaran a los ciclos económicos de Dominicana en sus últimos quinientos años de vida.
Yo pensaba que las personas màs entusiastas por mi proyecto serìan las autoridades municipales de Puerto Plata, en cuanto ese museo hubiera sido una gran atracción para los mismos habitantes de la ciudad, además que para los turistas.
Fue todo lo contrario y esas mismas autoridades me declararon la “guerra a muerte”, siendo que ellos, (la administración del sìndico Troche, del partido de Balaguer o Reformista Social Cristiano), se habìan robado una de las calles anchas unos 15-20 metros, adyacentes al almacén, la del lado Oeste.
19)
Trabajè un año entero y gastando mucho dinero en arreglar al almacén. Entre otros, tuve que quitar yo mismo un gran basural de cientos cincuenta metros de largo y que se extendía todo a lo largo del almacén. En un punto la basura tenìa un alto de dos pisos o de siete metros! No se contaron los viajes de los camiones para llevarse todo eso. ¡Y eso era un trabajo que le tocaba a la Municipalidad!
¡Y todo eso frente al muelle turístico y a tres cientos metros de la Catedral, del Ayuntamiento, de los Tribunales, del Parque Central, etc., etc.
Cuando todo estaba listo, en la entrada del museo, (lado Este), y a todo lo largo del edificio de 150 metros, se habìa arreglado un lindo jardín con muchas plantas y flores traìdas de mi finca de café de Gurabito de Yaroa.
Era fuera de duda la màs grande transformación hecha en el centro de la ciudad de Puerto Plata de aquellos años....y todo gratis!
Donde antes habìa un basurero de 150 metros de largo, estaba ahora un lindo jardín!
El periódico local “El Faro”, no notò ese cambio, bien que sus oficinas se encuentran a dos cientos metros de distancia del museo que además, como ya dicho, se encontraba entre las dos avenidas màs traficadas de la ciudad, la Avenida Colòn y la Avenida del Puerto. ¡Vaya periódico basura y vaya ciudad basural!
20)
Como ya mencionado, no solo la Municipalidad no me ayudò en nada, o mejor dicho no arreglò lo que le correspondìa, sino que me declarò la “guerra total a muerte”!
Nada màs para empezar, el sìndico Troche hizo instalar encima de mi jardín, (arruinando las flores), y en la entrada del museo a un puesto de comida, con frituras, venta de cerveza etc.
Sus dueños cocinaban dìa y noche, tambièn para los miles de taxis motocicletas que sirven de transporte colectivo a la ciudad de 150 mil habitantes.
Las cervezas se vendìan especialmente de noche a toda una “fauna puertoplateña especial”, que andaba por allì. ¿Porquè? Porque mi museo se encontraba en el medio de la “zona roja” o de la prostituciòn en Puerto Plata.
Los clientes eran cientos y cientos y como no habìa servicios higiénicos, el ùnico lugar para orinar, (o de noche, peor), era a lo largo de las paredes del museo, escondidas en parte por las plantas de bananos, flores etc., que habìa traido de mi finca de café.
Al interior del almacén, en su extremo Noreste, habìa construido un lindo apartamento-oficinas de 150 metros cuadrados de superficie, con tres baños.
Estando uno en la sala de estar, mirando televisión en la noche, de repente se escuchaba a un fuerte chorro, justamente fuera de la ventana con celosìas, (venecianas).
Temiendo por la ruptura de un tubo del agua, se asomaba alarmada mi esposa, abrìa las celosìas....y allì estaba el hombretòn , orinando casi en la misma sala de estar. Y si mi señora se atrevìa a llamarle la atención....su respuesta era....”!coño, vete a la mierda, mujer!”
21)
Además que por esa “fauna” estabamos rodeados por otras “instituciones” que nos provocaban un gran daño, sea síquico que económico.
Al lado Oeste estaba la Marina de Guerra. En una ocasión, dejaron que se desplomara su gran antena radio. Eso fue por falta de mantenimiento a los cables, pues no habìa viento ese dìa. La antena cayò sobre el tendido eléctrico de alta tensión del museo e hizo corto circuito. Al interior de nuestro apartamento fueron destruidos todos los aparatos alèctricos, frigorífico, televisión, radio, lavadora, ventiladores etc. Los chispazos que salìan de los interruptores eran de un metro de largo y un tremendo ruido.Ni se excusaron por eso. En otros paìses, alguien hubiera tenido que pagar por esos daños.
Peor todavía, siempre la Marina de Guerra daba protección a una compañìa de mudanzas que traìa furgones enteros de enseres domésticos desde los USA. (En los USA hay màs de un millòn de dominicanos).
Cada vez que vaciaban a un container de 40 pies, (de los grandes), lo hacìan en plena calle frente al museo, (del lado Oeste). Una vez enviados los cientos de paquetes a las diferentes provincias del paìs, quedaba una gran cantidad de cartones, cajas vacìas, basura etc., que, ni locos la quitaban....y era yo que tenìa que hacerlo....por años!!!!
La Defensa Civil se encontraba tambièn alli, en el lado Noreste. Ciertos de sus voluntarios, instalaban talleres de soldadura improvisados en el pequeño jardín. Se pegaban sin permiso a nuestro tendido eléctrico y sus equipos de soldadura mal hechos alteraban al voltaje eléctrico al punto que ciertos dìas nos quemaban hasta cinco bombillos o lámparas.
Otro de ellos se conectò sin permiso a nuestro cable televisivo, lo dañò y nos dejò sin programas para siempre.
22)
Todo ese conjunto de circunstancias negativas me obligaron a cerrar al museo que habìa empezado a operar. Era la quiebra total y bajo la mirada hipócrita e indiferente de la entera ciudad de Puerto Plata.
Eso me provocò una gran depresión y por tres años, al acostarme, rogaba Dios que protegerá a mi familia, pero que no me hiciera despertar al otro dìa.
Tambièn el vice-consulado de Italia en Puerto Plata, estaba a unos tres cientos metros del museo, siendo que estaba a cien metros del Ayuntamiento, de la Catedral etc.
El vice-cònsul italiano ing. Paolo Costa y su hermano Michele Costa, (que reemplazaba a su hermano cuando no estaba), estaban al tanto de todo, como asì la Embajada de Italia y Consulado General de Italia en Santo Domingo.
¡Nunca hicieron nada! Al decir la verdad, en una ocasión sumamente de emergencia, al hacerle presente mi situación, el vice-cònsul Paolo Costa me dijo que “le rezara a Dios”.
23)
Tomen en cuenta tambièn que los terrenos demaniàles aledaños a mi museo que se robaron las administraciones municipales de los síndicos Troche y Ramón Ortiz, estàn tambièn en la zona central de la ciudad, por encontrarse al lado de mi museo y, como ya reiterado, a tres cientos metros de la Catedral, del Ayuntamiento, de los Tribunales etc. Dichos terrenos ya he dicho que estàn comprendidos entre las dos avenidas màs traficadas de la ciudad de Puerto Plata, como decir, bajo la mirada de la entera ciudad.
Cuando digo bajo la mirada de la entera ciudad, quiero decir que, entre los miles de puertoplateños que transitan a diario por esas avenidas, y son testigos obligados de tales fechorías, estaban tambièn los siguientes personajes.
Don Osvaldo Brugal, presidente de la firma homónima y que es además que la primera fabrica de ron del paìs, la principal industria de Puerto Plata, después de la turística.
Entre otras cosas, don Osvaldo es Presidente de la Asociación para el Desarrollo de Puerto Plata. Antes de trasladarse a sus nuevas oficinas de la Urbanización Atlántica, don Osvaldo tenìa sus oficinas a cincuenta metros de mi museo. ¡Vaya Presidente!
Tampoco ha dicho nada el fundador de dicha asociación de desarrollo, es decir el obispo, Monseñor Nicanor Peña. ¡Vaya fundadorTambien se han callado los ex Gobernadores de la ciudad y provincia, Lic. Plàcido y Duràn. Nada ha dicho la Senadora y después Gobernadora, Ginette Bournigal. Nada tampoco los tres generales de la Policía Nacional Dominicana que se han sucedido en el mando. Y menos han dicho los Fiscales Jefes de turno por la ciudad y provincia.
Silencio tambien de parte del puertoplateño de izquierda, ex Senador y ex Ordenador de Lomè, Dr. Max Puig, como asì de su mamà doña Elvia que ha sido por muchos años Directora de Patrimonio Nacional.
Mutismo tambien de parte del riquísimo y habil hombre de negocios don Abraham Selman, propietario entre otros de la Centenal dominicana, (telefonìa móvil), y amigo personal y de negocios del ex Presidente de la Republica de Nicaragua, A. Alemán.
Y es que en Puerto Plata la corrupción lo arropa todo! Por eso que tampoco nada ha dicho el periódico local “El Faro”.
24)
Después de todo lo descrito, la joven pareja que tenìa la cocina-fritura en la puerta de mi museo, no se sintió satisfecha con todas las molestias y daños que nos habìan causado. Dicho y hecho, una noche pusieron una lata de metal de 15 litros, de las del aceite Crisol, llena de excrementos humanos, fuera de la ventana de nuestra sala de estar. Oliendo la grande hediondez, fui a controlar y allì encontrè a la sorpresa! ¡Cosas de Dominicana!
Se lo contè al Jefe de le Defensa Civil, que fuè adonde el Jefe de la Policía Nacional, que mandò quitar aquella gente de inmediato y para siempre.
25)
Al paso, llegò tambien a su fin la legisladura del sìndico Troche, (4 años).
Ganò la sindicatura Ramón Ortiz del partido PRD, con su medio loco Presidente de la Repùblica, Hipólito Mejìa.
Los amigos me felicitaron y me dijeron; “!alègrate y anímate que sacaron a Troche, tu gran enemigo!”
¡Còmo estaban equivocados!!!! Como veràn màs adelante, Ramón Ortiz se revelò bien peor de Troche.
Es asì, que nada màs para empezar su sindicatura me puso en le mismo lugar del ex restaurante-fritura, al gomero Romito, (reparador de llantas de motocicletas).
Romito era un loco aslcolizado. Muy trabajador de dìa, dotado de una energía fuera del normal. Todas las noches se emborrachaba en los prostìbulos de la zona. Murió de SIDA, llevándose a la tumba a su pobre esposa tambien.
Romito, (de Ron), llegò a la grande. Con el permiso de Ramón Ortiz se construyò una casita en plena calle pùblica, a la entrada del museo. Se instalò con su esposa.
Trajeron a varias gallinas ponedoras y la instalaron debajo de los árboles que yo habìa plantado. Trajeron tambien a patos, gansos, pavos màs tres perras constantemente paridas y para terminar....un cabròn o cabra macho, que lo utilizaba para dar espectáculo en las manifestaciones políticas a favor del Ramón Ortiz y del partido PRD del loco presidente Hipólito Mejìa, quien, entre otros, llevò el paìs a la quiebra en sus cuatro años de presidencia alocada e insensata.
Todo eso, como ya dicho, a tres cientos metros de la Catedral, del Ayuntamiento, de los Tribunales, del Parque Central....etc., etc. ¡Vaya ciudad y vaya sindicatura de mierda!
¡Turista potencial, si te gustan las cosas y las situaciones insòlitas, anímate y visita a Puerto Plata!
26)
Pero si estàs curioso y no puedes llegar a Puerto Plata de persona, Internet te puede ayudar.
Busca en Google Earth a Repùblica Dominicana y en el lado Noroeste de ella a Puerto Plata.
Pones al Pointer a 19º 47’ 52 77” N
70º 41’ 52 14 W
Para una visión de conjunto pones la altitud de observación entre, (Eye alt),
4.500 ft (pies) y 660 pies
(1.500 metros y 220 m. )
Aparecerà en la pantalla un gran edificio –almacèn, inclinado en la dirección Suroeste – Noreste
Ese edificio de 150 metros de largo era el principal almacén de Aduanas de Repùblica Dominicana hacen màs de cien años. Fue traido de los USA en piezas y ensamblado en el lugar. Està enteramente hecho de acero y zinc. Se ve muy claro en la foto que està ubicado entre las dos principales avenidas de la ciudad, la Avenida del Puerto al Oeste y la Avenida Colòn al Este. Està a cien metros del muelle.
En la punta final del lado Noreste del almacén se nota un edificio. Es la ex estación del ferrocarril, cuyos rieles pasaban al lado del almacén. Ese tren unìa a Puerto Plata con la ciudad de Santiago.
Actualmente en ese edificio se encuentra la Defensa Civil.
Màs al Norte, el edificio blanco a forma de L al revès, es la Marina de Guerra y el edificio bastanta grande al Sur de ella, (abajo), es el taller de mecánica de Alì Camps.
Y aquì viene un detalle muy importante!
Es fácil darse cuenta del camino bien ancho, (15-20 metros de ancho), que existe entre mi almacén de 150 metros de largo y el taller de mecánica de Alì Camps.
Ese mismo camino sale a la avenida que se encuentra al Noreste, pasando entre la Marina de Guerra, un parquecito y la Defensa Civil.
Al contrario, si uno quiere seguir hacia el Suroeste por ese mismo camino, no podrà hacerlo por estar totalmente ocupado por edificaciones abusivas.
Cuando yo comprè el almacén, todo ese camino estaba libre y desocupado. Al presente la mayor parte de èl, ya no existe.
Eso se debe a la corrupción de las tres ùltimas administraciones municipales de 4 años, (por un total de doce años), la del sìndico Troche y las dos de ramón Ortiz, que se han robado esos terrenos demaniales....bajo los ojos de la entera ciudad!!!
De notar que la presente administración del sìndico Musa, no ha hecho absolutamente nada para arreglar eso, bien que yo le haya enviado una carta a ese sujeto que se puede leer en Internet al blog,
Blogs.ya.com/la-novia-prostituida
De no olvidar tampoco que la familia del actual sìndico Musa es la que domina en los medios de comunicación en Puerto Plata y provincia, desde treinta años por lo menos, con radio y televisión.
Una persona bien informada de Puerto Plata me dijo en una ocasión que era impensable que las emisoras radio televisivas de los Musa me permitieran de denunciar los robos y fechorías de los síndicos de turno, siendo que la misma familia Musa se habìa enriquecido, (y de mucho), justamente apropiándose indebidamente e ilicitamente de muchos terrenos municipales de Puerto Plata, probablemente con el acuerdo de los sìndicos corruptos de turno, a cambio de sus servicios radio-televisivos gratis en las respectivas campañas electorales.
Los terrenos adyacentes a la Marina de Guerra y al taller de mecánica de Alì Camps, eran municipales tambièn, (cuando yo comprè el almacén), y después se los robaron los síndicos Troche y Ramón Ortiz. De esos terrenos, Ramón Ortiz le ha “vendido” un pedazo al rico comerciante Apolinar, que le ha pagado parte de su primera campaña electoral.
Al presente, Apolinar està “vendiendo” ese terreno, pero parece que nadie se atreve a comprarlo, por las denuncias que yo he hecho como tambien por la simple razón que ese terreno no tiene ningún titulo legal de propiedad. ¡Cosas de Dominicana!
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Y como si todo lo hasta ahora escrito, fuera poca cosa, al dìa siguiente, (12 de febrero del 2002), que yo hice publicar en el principal periódico nacional dominicano, “Listìn Diario”, que vendìa un terrenito de 170 metros cuadrados, en veinte mil dólares US, ubicado en la parte final de mi almacén, llegaron los obreros de la municipalidad de Puerto Plata, enviados por el sìndico Ramón Ortiz que, quitaron la alambrada, demolieron con una pala mecánica a un pequeño almacén-depòsito.
Limpiado mi terreno, Ramón Ortiz se lo regalò a un amigo suyo, Freddy Vàsquez.
Ese terreno es el que se nota al extremo Suroeste del almacén, y se distingue bien porque es un cuadrado de color gris, diferente del color rojizo del techo del almacén.
Estando el ingeniero encargado por Freddy Vàsquez de construir en lo mìo, tomando medidas, le preguntè lo que estaba haciendo. Intervino Freddy Vàsquez que me encañonò con su pistola calibre nueve, color plata. Lo denunciè. Fue a la càrcel por dos noches.
En el tribunal, el solo testigo presente, es decir el ingeniero, llegò sin documentos de identificación, (probablemente asesorado por su abogado), y se reenviò todo a otra fecha.
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Antes de llegar a la otra fecha, se pusieron de acuerdo el sìndico Ramón Ortiz, el coronel de la Policía Municipal Vàsquez y el “beneficiario” de mi terreno, Freddy Vàsquez para ponerme una trampa y hacerme poner preso en la càrcel.
La excusa era que, por haber quemado un poco de basura al lado de mi almacén, yo lo querìa incendiar. Cosa imposible porque dicho almacén està enteramente hecho de metal y es incombustible al 100%!
Pero con esa excusa el coronel Vàsquez podìa detenerme sin un mandato del Juez o Fiscal.
Fueron a buscarme tres veces a mi casa. Serìa talvez la Virgen de Altagracia, (patrona de Dominicana), que la noche anterior me “sugirió” de comprarme un teléfono móvil. Mi esposa pudo avisarme de no atreverme a volver a la casa, y en la noche, por caminos poco traficados, me fuì a la capital de Santo Domingo, donde permanecì escondido por siete meses.
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No estando yo presente en la segunda audición en el tribunal, (por estar escondido en la capital), el Juez de turno, aplicando la tìpica y habitual justicia dominicana, descargò totalmente a Freddy Vàsquez, (que me habìa amenazado de muerte), le devolvió su linda pistola calibre 9, color plata y me declarò a mi culpable!
Envalentonado por tan salomònica sentencia, el valiente Freddy Vàasquez me denunciò por haberlo denunciado de amenazarme de muerte y me pidió la friolera de dos cientos ochenta mil dólares US por daños morales, (280,000). ¡Cosas de Dominicana!
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Si ustedes vuelven al mapa de Puerto Plata de Google Earth, manteniendo las mismas coordenadas ya dadas anteriormente y miran a la ciudad desde una altitud de 5.000 pies, (ft), notaràn que a la derecha del lado Noreste de mi almacén parte una calle derecha que se dirige al Sureste. Cuenten 5-6 cuadras y van a dar en una cuadra con un circulito azul, (que acercándose màs se transforma en càmara fotográfica). Esa es la Catedral. A su lado Norte, con 5 circulitos azules, (o cinco càmaras fotográficas), està el Parque Central. Tomen en cuenta que esas cuadras no son las habituales que miden cien metros de lado. Esas son màs pequeñas. O si prefieren, usen como medidor a mi almacén. Tiene 150 metros de largo, y si ponen uno detrás del otro se llega a la Catedral, al Ayuntamiento, al Perque Central, a los Tribunales etc., es decir que a solo tres cientos metros del centro de la ciudad, està ubicado el glorioso gran mierdero que me edificaron las ùltimas 4 administraciones municipales de Puerto Plata en los pasados 16 años. ¡!!Coño!!! Y el nuevo sìndico Musa no hace nada para arreglar eso!
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Algo màs a propósito del sìndico Ramón Ortiz.
La manera implacable con que siempre intentò acabar conmigo y con mi familia Ramón Ortiz, me ha convencido que es, entre otros, una persona cruel y sádica.
En una ocasión lo hice entrar en mi casa para que observara la escena de Romito, sus clientes orinadores, etc. Mirò, me mirò, ....y se fue riendo!
Una tal actitud me hace pensar que podría ser cierto lo que me contò Puertorreal, alias Papo o ex Presidente de la Sala Capitular de Puerto Plata cuando era sìndico Troche.
Yo le habìa preguntado a propósito del socio en negocios de Ramón Ortiz, socio proveniente de los USA y que se habìa muerto a causa de un accidente de auto en la ciudad de Puerto Plata.
Papo me asegurò que la gente andaba diciendo que ese no habìa sido ningún accidente, sino un asesinato, siendo que se habìan malogrado los frenos del carro del ciudadano USA, de maldad o propósito, para que se muriera. Y que todo eso serìa obra de Ramón Ortiz.
Cuando los familiares del fenecido USA vinieron a reclamar por el mucho dinero que habìa traido a Puerto Plata, no apareció ninguna constancia de ese dinero y....se fueron con las manos vacìas!
En esos tiempos, Ramón Ortiz construyò en pleno centro de Puerto Plata, (a una cuadra del Parque Central), al mayor establecimiento comercial de la ciudad para artículos de regalo para los numerosos turistas, “La Grand Factory”.
Siendo que Ramón Ortiz proviene de una familia humilde de la vecina ciudad de Moca, y que llegò a Puerto Plata solamente con sus brazos y voluntad para trabajar, ¿adonde consiguió todo el dinero para construir a “La Grand Factory”?
De que estado de los USA provenìa ese es socio USA de Ramón Ortiz, lo podría saber otro norteamericano, es decir Robert Harrison, que en una ocasión, tambièn fue socio de Ramón Ortiz.
Esta primera parte està en Internet al blog,
Blogs.ya.com/puerto-plata
CONTINUA....





