logotipo

img_google
¡Malditos títulos YA cogidos...!
Ni yo mismo sé lo que voy a escribir... no te esperes nada bueno.
Acerca de
Ya pondré foto. O no. Y ya os diré algo sobre mi. O tampoco. Porque realmente... ¿qué más os da quien soy yo y qué aspecto tengo? Bueno... si, un poco borde queda... pero... si pongo algo sobre alguien y no le gusta ni un pelo, y después quiere asesinarme de la manera más cruel y sanguinaria posible... pues no le voy a poner las cosas fáciles. Primero tendré que crear un ejército de adeptos que me protejan de agentes tan viles como los que acabo de describir... y como vean mi careta... pues no creo ni que se acerquen. Hala.
Sindicación
 
¿Qué come un murcielago hindú?
Si alguien no lo sabe... puede preguntarle a Bill Gates, el cual descubrió todo con una fórmula matemática.

=rand (1,1)

Si poneis eso en Word, y dais al intro, sabreis la respuesta.

(Este mundo es de locos...)
 
Esquema diario de mi tarro.
Siempre con la misma historia. Levantarse por las mañanas, tomarse el café que quede del día anterior en la cafetera o cagarse en todo porque no hay café en la misma, y el último que preparó café olvidó:

1.- Rellenar el tarro.

Total, que al baño con el café. Abrir la ducha, reposar el café en el lavabo, admirar mi belleza matutina en el espejo, tomarme el café de un trago y dejar que el agua hirviendo ponga mi piel roja, ardiendo... Pero que más da, es mejor así... total, solo me ducho porque existe el agua caliente saliendo de un grifo sin tener que calentarla de antemano... sino... se iba a duchar Rita.

Así que salgo de la ducha, con una sola obsesión. Intentar ir a clase. Y en la mayoría de las ocasiones, fallo... mas... ¿qué importa? Eso me hace más humano, ¿no? Con lo que tengo que ingeniarmelas para conseguir los apuntes de nuevo... Me cago en todo porque ahora, tan temprano, tengo que:

2.- Usar el tarro.

Al final quedaré con Alfonso, como siempre... Buen chaval, unas risas, y siempre de buen rollo. Me presta lo que necesite y tal y cual... y yo a él, ¿por qué no?

Pero bueno... seguimos ahí, con el dilema de que hacer. Y como siempre, acabo metido donde haya ordenadores, el único entretenimiento posible en la facultad cuando estás esperando a alguien, y mientras fuera está lloviendo. Con lo que he acabado sentado delante de uno de ellos, para hacer lo que ahora estoy haciendo:

3.- Vaciar el tarro.

Y ahí sigue habiendo más cosas... Como el viaje a Estambul. Hay que empezar a prepararlo todo, y no tengo ni idea de lo que hay que llevar, y todo eso... Conseguir cámara de fotos, prioritario. Pero urge más conseguir dinero... como siempre, toca:

4.- Romper el tarro.

¡Y es que no consigo ahorrar jamás! Y cuando trato de hacer cosas para solucionar esto, salen mal o gente se mete por medio... típico... aguilillas todos... Desconfian hasta de su madre (yo lo hago, pero por otros motivos); y por eso mismo joden todo lo que habías trabajado y dejado en claro. Pero mira... ahí estoy. Que no se que hacer y no me importa nada, porque hoy no se si matar a Barnie el Dinosaurio, o acabarlo y crearle un compi Triceratops. Pero bueno, tal vez por eso las hierbas de los indios eran tan mágicas. Y al final, acabo pensando que tengo que:

5.- Arreglarme el tarro.
 
Solitarios.
Porque en vez de ir a clase, he decidido de nuevo que pasaba... Ya sabes, llegas tarde a primera hora y no apetece ir para allá...

Bueno, entonces he decidido ir a comprobar si tengo los billetes para mi viaje a Estambul... y bueno... que ya me llamarán...

Total, que me veo a las 10:40 de vuelta al barrio... y me lío de nuevo con otra canción. Viene gente. Se va gente. Y las 14:20. ¿Y ahora que hago yo hasta las 15:20? Pues está claro... sacar las cartas de la farola, y jugar a los solitarios...
 
Frío.
Las 10:54. Los litros de cerveza que hemos comprado esperan tumbados sobre el césped, esperando a que acabemos el primero que hemos abierto. La luz de alrededor es algo mortecina, como a las siete de la tarde. Así que me vuelvo a poner las gafas de sol, nunca mejor dicho, y miro de nuevo hacia él.

10:56. El círculo está a punto de completarse. ¡Flipa canijo! No podemos dejar de mirar aunque las normas de uso de las gafas recomienda que no lo hagamos más de tres minutos seguidos. Pero total... si yo ya estaba dispuesto a mirar con unas radiografías...

10:58. Sombras. Ni un pajarito cantando. Vaya historia... pero...¡joder! No se ha hecho de noche. Sólo está como en crepúsculo... pues vaya.

Atardeceres... veo todas las tardes.