Padres...
Desde que vivo en esta casa, mi casa, y sobretodo (por no decir básicamente) desde que tengo uso de la razón, me voy dando cuenta día a día de que mis padres son…¿raritos? ¿Peculiares? El momento en el que acepté este hecho, fue cuando mi madre estuvo un día entero sin hablarme porque se le metió la idea en la cabeza de que me había tragado (A posta) un clavo que llevaba buscando, desesperadamente, toda la mañana.
Así que desde entonces me pareció curioso hacer una lista de conversaciones graciosas que tenían entre ellos. (Solo he ido apuntándolas a medida que me acordaba, puedo asegurar que es una diversión continua, viviéndolo en primera persona)
(Mirando noche de fiesta, en la primera de televisión española (Algo poco común en mi casa, por cierto))
Papa: Que mal va esto...
Mama: ¿Y qué piensas hacer capitán Trueno?
Papa: ¿Yo?...Bombardear los estudios de televisión.
Mama: Miki mira que eres bruto!!!!
Papa: es verdad, me da vergüenza ajena..
Mama: Vergüenza es robar!!!
Papa:...pero si robas con astucia nadie se entera...
Mama: Miki las niñas, que están delante!!!!
(aquí podemos comprobar lo mucho que le gusta a mi madre hacer de todo un papelón)
Papa: Estos pamplinas de Operación Triunfo.
Mama: hay alguno que lo hace bien...
Papa: ANTONIAAAA por favor!!!! (Golpe en la mesa)
(Aquí podemos comprobar la indignación de mi padre frente a la sociedad)
Papa: (Escuchando al robot de Ono por teléfono dándole instrucciones a seguir para arreglar el canal digital)
Mama: Dile que la tele no se ve bien! y que he cambiado el router de sitio varias veces!!
Papa: Un momento...
Mama: Y dile que hemos desenchufado y enchufado varias veces y no hay manera!
Papa: Espera que no me entero de nada.
Mama: Ah! y es que no hay manera eh! que tampoco va Internet!
Papa: ANTONIA! (le tira el tipex a la cabeza) que no ves que me está hablando una máquina de dobladillos, asteriscos y almohadillas y no me entero de nada si me hablas a la vez!
Mama: (Indignada) Será posible.... (le tira un boli y a mi padre se le cae el teléfono al suelo…(se pone a llorar…))
(aquí comprobamos lo mucho que le gusta a mi madre hablar, y lo que hace mi padre cuando no tiene a mano un arco y flechas)
Mama: Miki levántate del Sofá y ves a la habitación que he de planchar!!!
Papa: Antonia...
Mama: Miki no me seas!!!! Menos tonterías, a dormir a la cama!!!!
Papa: (resignado) Estoy acabado...
(Aquí vemos quien manda en casa)
Mama: Miki que te veoo!!!! no le des huesos a la Lluna!!! (la perra)
Papa: Que es navidad...
Mama: Como si es carnaval!!! eres peor que las niñas!!
Papa: Esta mujer cada día está...
Mama: (desde la otra punta de la casa) Miki que te oigo!!!!!
(Seguimos viendo quien domina la situación)
Mama: Edurne estate quieta de una vez!
...
Mama: Edurne quieres parar!!!! se lo diré al papa!!!
...
Mama: Miki!!!! échale la bronca a la Edurne!!!
Papa: (Medio dormido) Bronca!
(Quien fuese padre…)
Tío Gonzalo: El otro día fuimos a ver el belén de Dos Rius, muy bonito, había un niño que hacia de niño Jesús colgando de una liana.
Papa: Haber si con suerte se estrelló.
Mama: Mikiii!!! Mira que eres bruto!!!
(Sigue controlando la situación en cada momento)
Un hombre en un bar, a mi padre: Estaba yo en urgencias y llevaba esperando un buen rato, y la capulla de recepción dejó pasar antes a una mora con su hija que a mi!...
Papa: Sí verá, ¿sabe lo que pasó? que la mujer que hay en recepción, no solo no se siente española ni catalana, sino que además es de alkaeda, y está esperando a que pase una mujer musulmana para darle el código de activación de la bomba y que estalle todo por los aires...
(¿Sabemos ya quien es el sarcástico de la familia?)
Yo: Pero mama, ¿tu de que generación eres?
Mama: Miguel, ¿por que me dice estas cosas tu hija?...dile algo, dile algo a esta niña que se cree que soy jurásica.
(Es indiscutible)
Y por último…
(Hace nada nos compramos un coche, llegué el otro día a mi casa…)
Papa: Elena! Sabes lo que ha pasado? Esta mañana ha habido un accidente en la esquina y una moto ha salido disparada contra nuestro coche y ya está todo abollado.
Elena: Qué dices? Pero si no hace ni una semana que lo tenemos. Lo sabe ya la mama?
Papa: Que si lo sabe…que si lo sabe dice…
(Se abre la puerta y entra mi madre…con un ojo como una bola de billar por el estrés causado)
Mama: No me habléis hoy.
(Pues...lo de cada día…)
Quizás no te llamo...
El miércoles 10 de octubre a las 12 del medio día conocí a...
Está bien, no sé muy bien a quien demonios conocí… Así que, para dejarlo más claro, empezaré con lo siguiente, algo que escribí la larga madrugada del jueves 11 en la estación de Zaragoza.
El aire es demasiado frío, no hay hueco en mi mente para poder pensar en todo lo que hoy ha ocurrido. Aun no sé por qué, pero hecho de menos a…
En todo buen momento, encontraré un espacio para la melancolía, y después de un gran día, y una gran noche, este es el momento de descargar…un poquito de pena.
Hoy he conocido a un chico, al chico guapo de las gafas de sol y la sonrisa graciosa. Lo he conocido en la cola del concierto de mi vida, todos tenemos un día en el que todo nos sale redondo, pues hoy ha sido el día más circular de toda mi vida.
Ahí estaba sentado a mi lado, o quizás era yo la que se sentó a su lado. Él me contaba que al final tuvo que venir solo, por que lo dejo con su anterior chica, y yo, después de esa información acabé contándole toda mi vida y acompañándole a comprar tabaco.
No supe que se llamaba D. hasta que, al son de los ensayos de Héroes del silencio, me pidió el móvil para llamarme después del concierto…
_Acuérdate, Elena eh! (le dije)
_Tranquila, que no se me olvidará fácilmente.
¡Soy, sin querer, una enamoradiza!. Quiero verle. Ahora estoy aquí, en la estación de Zaragoza esperando a que me llame. Soy sin querer, una ingenua. Esperando a que me llame y me diga que ya viene, que le espere, que en cuanto venga podremos seguir hablando y comentaremos el concierto, nos daremos 2 besos y prometeremos vernos pronto, aun que su tren se dirija a Madrid, y mi autobús a Barcelona. *Recordemos que lo nuestro todavía no ha acabado, aun que por esta noche, nos podemos despedir.
Ahora tengo miedo a dar la vuelta y olvidarme, y a su vez, miedo a despertar mañana y seguir con el teléfono en la mano. No lo sé, solo sé que quiero llegar a casa y cerrar los ojos, darme cuenta de que ya era hora de que las cosas no salieran del todo bien.
Hoy es sábado, sábado noche, e igual que el sol, mis esperanzas ya se han ido. No sé si es temprano para pensar que se olvidó de mí, descalificando por completo sus palabras…“tranquila, que no se me olvidará fácilmente”.
Supongo que si no me llamó, sus razones tendría. Pero qué rabia, me gustaría tanto volver a verle. Sea como sea, yo no me olvidaré de que en la agenda de su móvil está mi número dando chillidos.
Otra vez! la ingenuidad es mi única realidad.
Está bien, no sé muy bien a quien demonios conocí… Así que, para dejarlo más claro, empezaré con lo siguiente, algo que escribí la larga madrugada del jueves 11 en la estación de Zaragoza.
El aire es demasiado frío, no hay hueco en mi mente para poder pensar en todo lo que hoy ha ocurrido. Aun no sé por qué, pero hecho de menos a…
En todo buen momento, encontraré un espacio para la melancolía, y después de un gran día, y una gran noche, este es el momento de descargar…un poquito de pena.
Hoy he conocido a un chico, al chico guapo de las gafas de sol y la sonrisa graciosa. Lo he conocido en la cola del concierto de mi vida, todos tenemos un día en el que todo nos sale redondo, pues hoy ha sido el día más circular de toda mi vida.
Ahí estaba sentado a mi lado, o quizás era yo la que se sentó a su lado. Él me contaba que al final tuvo que venir solo, por que lo dejo con su anterior chica, y yo, después de esa información acabé contándole toda mi vida y acompañándole a comprar tabaco.
No supe que se llamaba D. hasta que, al son de los ensayos de Héroes del silencio, me pidió el móvil para llamarme después del concierto…
_Acuérdate, Elena eh! (le dije)
_Tranquila, que no se me olvidará fácilmente.
¡Soy, sin querer, una enamoradiza!. Quiero verle. Ahora estoy aquí, en la estación de Zaragoza esperando a que me llame. Soy sin querer, una ingenua. Esperando a que me llame y me diga que ya viene, que le espere, que en cuanto venga podremos seguir hablando y comentaremos el concierto, nos daremos 2 besos y prometeremos vernos pronto, aun que su tren se dirija a Madrid, y mi autobús a Barcelona. *Recordemos que lo nuestro todavía no ha acabado, aun que por esta noche, nos podemos despedir.
Ahora tengo miedo a dar la vuelta y olvidarme, y a su vez, miedo a despertar mañana y seguir con el teléfono en la mano. No lo sé, solo sé que quiero llegar a casa y cerrar los ojos, darme cuenta de que ya era hora de que las cosas no salieran del todo bien.
Hoy es sábado, sábado noche, e igual que el sol, mis esperanzas ya se han ido. No sé si es temprano para pensar que se olvidó de mí, descalificando por completo sus palabras…“tranquila, que no se me olvidará fácilmente”.
Supongo que si no me llamó, sus razones tendría. Pero qué rabia, me gustaría tanto volver a verle. Sea como sea, yo no me olvidaré de que en la agenda de su móvil está mi número dando chillidos.
Otra vez! la ingenuidad es mi única realidad.
Potaje
Hay algo que me ha cambiado. Quizás ha sido aquella relación tan larga… sí, hablo de aquella que parece que quede más lejos que el paleolítico y en realidad está a la vuelta de la esquina. La verdad es que ocurrió algo el sábado pasado, algo que está más que hablado, está tan y tan hablado, que entre palabras desesperadas, palabras falsas y palabras desafortunadas solo hay mentiras y un gran, gran, gran potaje de pensamientos liados entre sí.
Así que si hay algo que me gusta hacer a mí, es analizar, y más analizar algo tan esperado como lo del otro día. Y partiendo de la base de que soy una persona desordenada a la hora de escribir, empezaré por la conclusión: Si tienes algo que hacer, hazlo, y no le des más importancia de la que lleva, al día siguiente.
Entre cubatas y cigarros estuve toda la noche detrás de él. De hecho siempre estoy detrás de él. Si tenemos que dar algún premio, yo me llevo el premio al perrito faldero del año. Así que, como es un hombre, y además conociéndole, tenía que caer en un momento u otro de la noche, yo llevaba 3 meses intentándolo, y como 3 meses al lado de los 3 años que llevaba él detrás de mí, no era una fecha estrambótica, lo llevaba con bastante calma. Ahora es cuando el lector se pregunta, ¿y porqué si él la tenía a ella en la cabeza no cedió antes? Primero, porque al principio yo le veía como lo que es, una persona absurda e irritante. Segundo porque estuve gran parte del tiempo ocupada con otro chico. Y tercero, señores y señoras, una servidora conoció la semana pasada la ley de las leyes del honor entre los hombres: “No liarse con la ex de un colega”.
Pero eso no era un problema aquella noche, como he dicho, él caería en las redes del alcohol en pocas horas, y yo a finales de la noche ya era una mujer relativamente desesperada con varias copas de más.
Él se me acercó. Me sobó. Hizo un rato de superman. Y justo antes de que se fuese a tomar el aire…
(Con mi sonrisita en la boca, que quedaba de lujo junto con lo siguiente…)
_Eres un falso.
_ ¿Un falso?
_ Bien que cuando estaba con S. hacías lo posible para estar conmigo. Y ahora que no estoy con él, ¿vas a ir de buen amigo?
_Cuando yo digo que no, es que no…
_Eso ya lo veremos.
_Cuando yo digo que no…es que no.
Cuando Elena dice que sí, es que sí. Y el resto os lo podéis imaginar.
Bien, llegados a este punto, debo decir que el derroche de pasión, acumulado en 3 años, y expuesto en 10 minutos fue bastante bestial.
Pero lo mejor no fue la noche, cuando yo más me reí fue al lunes siguiente, cuando me bajó la cara y dijo buenos días como si le fuese a morder. Y ahora, curiosamente, me esquiva, cuando antes era al revés. No es que quiera lavarse las manos, es que ya ha tenido lo que quería, y ahora, para él, nuestra relación de amistad es irrelevante. ¿Y sabéis qué es lo que más me molesta? Que yo también lo he tenido… pero soy tan estúpida que sigo detrás, por que era algo que busqué demasiado como para decirle adiós en tan poco tiempo. Sé que pensaréis que soy un perrito, pero como eso ya lo sé, solo me queda esperar dejar de serlo algún día, por que estoy haciendo el ridículo.
Lo más divertido es que siempre tuve una imagen de él… de un chico estúpido, de aquellos que por más que busques no tienen ningún tipo de filosofía ni misterio, le conoces y piensas, no pidas peras al olmo, porque donde no hay, no hay. Y míralo ahora, el que parecía tonto se desentiende. Me siento curiosamente boba explicando públicamente mi humillación. Es que no sé que me pasa, estaré en trance por algo, pero creo que es grave, siento que cada paso que doy voy pisando mi dignidad, y eso no debe ser muy bueno.... Tan solo espero olvidarle de una vez como él ha hecho conmigo de la noche a la mañana. Tan solo eso.
Así que si hay algo que me gusta hacer a mí, es analizar, y más analizar algo tan esperado como lo del otro día. Y partiendo de la base de que soy una persona desordenada a la hora de escribir, empezaré por la conclusión: Si tienes algo que hacer, hazlo, y no le des más importancia de la que lleva, al día siguiente.
Entre cubatas y cigarros estuve toda la noche detrás de él. De hecho siempre estoy detrás de él. Si tenemos que dar algún premio, yo me llevo el premio al perrito faldero del año. Así que, como es un hombre, y además conociéndole, tenía que caer en un momento u otro de la noche, yo llevaba 3 meses intentándolo, y como 3 meses al lado de los 3 años que llevaba él detrás de mí, no era una fecha estrambótica, lo llevaba con bastante calma. Ahora es cuando el lector se pregunta, ¿y porqué si él la tenía a ella en la cabeza no cedió antes? Primero, porque al principio yo le veía como lo que es, una persona absurda e irritante. Segundo porque estuve gran parte del tiempo ocupada con otro chico. Y tercero, señores y señoras, una servidora conoció la semana pasada la ley de las leyes del honor entre los hombres: “No liarse con la ex de un colega”.
Pero eso no era un problema aquella noche, como he dicho, él caería en las redes del alcohol en pocas horas, y yo a finales de la noche ya era una mujer relativamente desesperada con varias copas de más.
Él se me acercó. Me sobó. Hizo un rato de superman. Y justo antes de que se fuese a tomar el aire…
(Con mi sonrisita en la boca, que quedaba de lujo junto con lo siguiente…)
_Eres un falso.
_ ¿Un falso?
_ Bien que cuando estaba con S. hacías lo posible para estar conmigo. Y ahora que no estoy con él, ¿vas a ir de buen amigo?
_Cuando yo digo que no, es que no…
_Eso ya lo veremos.
_Cuando yo digo que no…es que no.
Cuando Elena dice que sí, es que sí. Y el resto os lo podéis imaginar.
Bien, llegados a este punto, debo decir que el derroche de pasión, acumulado en 3 años, y expuesto en 10 minutos fue bastante bestial.
Pero lo mejor no fue la noche, cuando yo más me reí fue al lunes siguiente, cuando me bajó la cara y dijo buenos días como si le fuese a morder. Y ahora, curiosamente, me esquiva, cuando antes era al revés. No es que quiera lavarse las manos, es que ya ha tenido lo que quería, y ahora, para él, nuestra relación de amistad es irrelevante. ¿Y sabéis qué es lo que más me molesta? Que yo también lo he tenido… pero soy tan estúpida que sigo detrás, por que era algo que busqué demasiado como para decirle adiós en tan poco tiempo. Sé que pensaréis que soy un perrito, pero como eso ya lo sé, solo me queda esperar dejar de serlo algún día, por que estoy haciendo el ridículo.
Lo más divertido es que siempre tuve una imagen de él… de un chico estúpido, de aquellos que por más que busques no tienen ningún tipo de filosofía ni misterio, le conoces y piensas, no pidas peras al olmo, porque donde no hay, no hay. Y míralo ahora, el que parecía tonto se desentiende. Me siento curiosamente boba explicando públicamente mi humillación. Es que no sé que me pasa, estaré en trance por algo, pero creo que es grave, siento que cada paso que doy voy pisando mi dignidad, y eso no debe ser muy bueno.... Tan solo espero olvidarle de una vez como él ha hecho conmigo de la noche a la mañana. Tan solo eso.
Acaba el primer comienzo
Des de la última vez que estuve por aquí y dejé mi huella, ha pasado mucho tiempo, y con él se han ido los malos momentos, las palabras cansadas, repetidas…A cambio ha venido un fuerte golpe, un buen golpe de aire puro y sano. Suelo centrarme más en mi, y también en los demás, en la gente buena que me rodea, les respiro y muchas veces ellos me respiran a mi. Son más que carne, si me paro a pensar, he visto muchos rostros, muchos labios, muchas narices, ojos, cejas…mucha o poca ropa, muchas barrigas, muchas piernas y muchos pies, y nunca en mi vida he visto un cerebro. He sentido a veces, algunos de ellos, también he sentido corazones latir en mi pecho tras un abrazo. He secado lágrimas y regalado. Me gusta ayudar, y a veces me siento enferma por que soy mala para algunas personas. Pero no es así, no quiero que sea así, no quiero ponerme una chaqueta marrón por tenerle miedo al rojo. Quiero que me abran el cerebro por dentro como yo lo hago con ellos, y que vean que puedo hacer lo mismo sin pensar en qué dirán cuando cosa. Tenemos mucho tiempo para descubrir las maldades de las personas, por eso a mi me gusta disfrutar cara a cara, las cosas buenas, las de toda la vida, las sonrisas, la palabra precisa que aun no ha llegado, la mirada perfecta que aun no consigo inspirar. Es juventud y deseo lo que se mezcla en mis manos día a día. Hay días azules, dioses azules, pero no hay que llamarlos, vienen solos. Somos como el aire, nos atrapamos unos a otros en pequeños frascos, respiramos lo que queda de oxigeno dentro de él y luego se abre la tapa una noche de invierno, y salimos o no salimos, pero vemos lo que hay fuera de ella, el mar, el cielo, una silla, y también está la radio encendida. Yo me metí en un frasco hace poco, y en 6 meses descubrí que no había nada más que respirar, no habían mas palabras que derrochar, ni más lágrimas de las que estirar. Así que yo salí. Y aquí estoy, sentada escuchando música, relajada, en una ciudad de costa, con el cielo y las nubes allí arriba, en mi cabeza.
Pero hoy no llueve, ya lloverá, hoy es un día de verano, pero esta noche… es invierno en mi corazón.
Y aquí acaba la primera historia de mi vida.
Elena a 5 de septiembre.
Pero hoy no llueve, ya lloverá, hoy es un día de verano, pero esta noche… es invierno en mi corazón.
Y aquí acaba la primera historia de mi vida.
Elena a 5 de septiembre.
Lemon Tree
Últimamente respiro un aire completamente nuevo, nada de aquel sentimiento de culpabilidad, o de aquel suspiro reciclado, reutilizado, trasnochado… Tengo ganas de ir de vacaciones, y no pensar en nada, tan solo ir paso a paso rompiendo con la rutina. No tengo ganas de volver a ver a nadie que forme parte de un pasado, mal que me pese. No tengo por que condenar mi libertad si elijo una vida sin amor, al contrario.
Mientras tanto intento divertirme, pero de poco sirve, ya que me convierto en juguete cuando lo que yo quiero es jugar, no ser jugada. Cómo me gustaría saber el final de todo esto que estoy tramando a “escondidas”, es tan fácil verlo en una película, en una serie, en una historia… ya te dan el bonito desenlace, eres director de algo que no te repercute, sin embargo con el tiempo te das cuenta de la realidad es complicada, a más no poder. Lo peor es que no son los demás los que aparecen con problemas, eres tú quien los buscas y los solucionas si no ves otra salida menos ¿dolorosa?.
Con todo esto quiero decir, que no sé nada de Sergio, y pienso en él, pero no pienso como me gustaría pensar… sé por qué no me llama, por que yo no le llamo a él, y él es sensible pero orgulloso, y cuando vuelva a verle no sé qué pasará, no sé como reaccionará, 6 meses no son una vida, de hecho en un mes ha desaparecido de mi vida. No sé si piensa en mí, o me da por perdida como yo le doy a él. ¿Me debo sentir culpable? ¿O tan solo me entiendo a mi misma y prefiero hacer lo mejor para ambos?
No estoy escondida de mis sentimientos, de hecho soy una bocazas y con un poco de alcohol en vena he tirado mi dignidad por la borda.
Mientras tanto intento divertirme, pero de poco sirve, ya que me convierto en juguete cuando lo que yo quiero es jugar, no ser jugada. Cómo me gustaría saber el final de todo esto que estoy tramando a “escondidas”, es tan fácil verlo en una película, en una serie, en una historia… ya te dan el bonito desenlace, eres director de algo que no te repercute, sin embargo con el tiempo te das cuenta de la realidad es complicada, a más no poder. Lo peor es que no son los demás los que aparecen con problemas, eres tú quien los buscas y los solucionas si no ves otra salida menos ¿dolorosa?.
Con todo esto quiero decir, que no sé nada de Sergio, y pienso en él, pero no pienso como me gustaría pensar… sé por qué no me llama, por que yo no le llamo a él, y él es sensible pero orgulloso, y cuando vuelva a verle no sé qué pasará, no sé como reaccionará, 6 meses no son una vida, de hecho en un mes ha desaparecido de mi vida. No sé si piensa en mí, o me da por perdida como yo le doy a él. ¿Me debo sentir culpable? ¿O tan solo me entiendo a mi misma y prefiero hacer lo mejor para ambos?
No estoy escondida de mis sentimientos, de hecho soy una bocazas y con un poco de alcohol en vena he tirado mi dignidad por la borda.
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