Blogs.ya.com Quitar publicidad
Centro de Azúcar
Acerca de
Soy Elena. Me gusta la tautología, pero detesto utilizarla. Prefiero discrepar y dar opiniones antes que exponer un tema. Le doy mucha importancia a los valores de cada uno. Mi carácter es bastante opaco, a veces eso me ha llevado, en más de una ocasión, a lo absurdo. Lo demás me lo guardo para mi, y os lo pongo en la bandeja del tiempo.
Sindicación
 
Lemon Tree
Últimamente respiro un aire completamente nuevo, nada de aquel sentimiento de culpabilidad, o de aquel suspiro reciclado, reutilizado, trasnochado… Tengo ganas de ir de vacaciones, y no pensar en nada, tan solo ir paso a paso rompiendo con la rutina. No tengo ganas de volver a ver a nadie que forme parte de un pasado, mal que me pese. No tengo por que condenar mi libertad si elijo una vida sin amor, al contrario.
Mientras tanto intento divertirme, pero de poco sirve, ya que me convierto en juguete cuando lo que yo quiero es jugar, no ser jugada. Cómo me gustaría saber el final de todo esto que estoy tramando a “escondidas”, es tan fácil verlo en una película, en una serie, en una historia… ya te dan el bonito desenlace, eres director de algo que no te repercute, sin embargo con el tiempo te das cuenta de la realidad es complicada, a más no poder. Lo peor es que no son los demás los que aparecen con problemas, eres tú quien los buscas y los solucionas si no ves otra salida menos ¿dolorosa?.
Con todo esto quiero decir, que no sé nada de Sergio, y pienso en él, pero no pienso como me gustaría pensar… sé por qué no me llama, por que yo no le llamo a él, y él es sensible pero orgulloso, y cuando vuelva a verle no sé qué pasará, no sé como reaccionará, 6 meses no son una vida, de hecho en un mes ha desaparecido de mi vida. No sé si piensa en mí, o me da por perdida como yo le doy a él. ¿Me debo sentir culpable? ¿O tan solo me entiendo a mi misma y prefiero hacer lo mejor para ambos?
No estoy escondida de mis sentimientos, de hecho soy una bocazas y con un poco de alcohol en vena he tirado mi dignidad por la borda.
Etiquetas:  
 
Hasta que el cuerpo...
Hoy hace 5 días que Sergio se fue a Málaga. Parece una eternidad, quizás no digo esto por el simple hecho de que le añoro, sino porque mi rutina en esta ciudad era estar con él, día sí, día no, día sí, día también, así que a pesar de que se hace todo más ameno estando con otra compañía, se hace extraño, de hecho antes de mirar el calendario para asegurarme de que hacia 5 días de su marcha, pensé que llegaría perfectamente a la semana.
Me llama cada noche des del viernes, 2 o 3 veces cada día. Yo no soy cariñosa, no soy romántica, no soy pegajosa, a veces puedo llegar a ser dulce, pero no con él. Es el principal defecto en esta relación, yo, y mi manera de ser. Él es…para entendernos, un osito de peluche, un mimosín. Cuando me llama, no me da oportunidad de saber qué hace en Málaga, con quién anda, no sé si va a la playa, o a la piscina, no sé como están sus padres, sólo se que me quiere y me hecha de menos.
De 5 días de llamadas nocturnas, 3 he llorado, y en 2 de ellas, ha notado un suspiro agitado en mi, claro indicio de llanto. Se enfada conmigo, me dice que me quiere y yo asiento como un cordero que solo hace caso de su estado de ánimo y deja sus sentimientos para la hora de la verdad. No lo estoy haciendo bien, pero es la primera vez y quiero estar bien, tan solo quiero estar bien hasta que todo estalle por su parte, o por la mía.