Potaje
Hay algo que me ha cambiado. Quizás ha sido aquella relación tan larga… sí, hablo de aquella que parece que quede más lejos que el paleolítico y en realidad está a la vuelta de la esquina. La verdad es que ocurrió algo el sábado pasado, algo que está más que hablado, está tan y tan hablado, que entre palabras desesperadas, palabras falsas y palabras desafortunadas solo hay mentiras y un gran, gran, gran potaje de pensamientos liados entre sí.
Así que si hay algo que me gusta hacer a mí, es analizar, y más analizar algo tan esperado como lo del otro día. Y partiendo de la base de que soy una persona desordenada a la hora de escribir, empezaré por la conclusión: Si tienes algo que hacer, hazlo, y no le des más importancia de la que lleva, al día siguiente.
Entre cubatas y cigarros estuve toda la noche detrás de él. De hecho siempre estoy detrás de él. Si tenemos que dar algún premio, yo me llevo el premio al perrito faldero del año. Así que, como es un hombre, y además conociéndole, tenía que caer en un momento u otro de la noche, yo llevaba 3 meses intentándolo, y como 3 meses al lado de los 3 años que llevaba él detrás de mí, no era una fecha estrambótica, lo llevaba con bastante calma. Ahora es cuando el lector se pregunta, ¿y porqué si él la tenía a ella en la cabeza no cedió antes? Primero, porque al principio yo le veía como lo que es, una persona absurda e irritante. Segundo porque estuve gran parte del tiempo ocupada con otro chico. Y tercero, señores y señoras, una servidora conoció la semana pasada la ley de las leyes del honor entre los hombres: “No liarse con la ex de un colega”.
Pero eso no era un problema aquella noche, como he dicho, él caería en las redes del alcohol en pocas horas, y yo a finales de la noche ya era una mujer relativamente desesperada con varias copas de más.
Él se me acercó. Me sobó. Hizo un rato de superman. Y justo antes de que se fuese a tomar el aire…
(Con mi sonrisita en la boca, que quedaba de lujo junto con lo siguiente…)
_Eres un falso.
_ ¿Un falso?
_ Bien que cuando estaba con S. hacías lo posible para estar conmigo. Y ahora que no estoy con él, ¿vas a ir de buen amigo?
_Cuando yo digo que no, es que no…
_Eso ya lo veremos.
_Cuando yo digo que no…es que no.
Cuando Elena dice que sí, es que sí. Y el resto os lo podéis imaginar.
Bien, llegados a este punto, debo decir que el derroche de pasión, acumulado en 3 años, y expuesto en 10 minutos fue bastante bestial.
Pero lo mejor no fue la noche, cuando yo más me reí fue al lunes siguiente, cuando me bajó la cara y dijo buenos días como si le fuese a morder. Y ahora, curiosamente, me esquiva, cuando antes era al revés. No es que quiera lavarse las manos, es que ya ha tenido lo que quería, y ahora, para él, nuestra relación de amistad es irrelevante. ¿Y sabéis qué es lo que más me molesta? Que yo también lo he tenido… pero soy tan estúpida que sigo detrás, por que era algo que busqué demasiado como para decirle adiós en tan poco tiempo. Sé que pensaréis que soy un perrito, pero como eso ya lo sé, solo me queda esperar dejar de serlo algún día, por que estoy haciendo el ridículo.
Lo más divertido es que siempre tuve una imagen de él… de un chico estúpido, de aquellos que por más que busques no tienen ningún tipo de filosofía ni misterio, le conoces y piensas, no pidas peras al olmo, porque donde no hay, no hay. Y míralo ahora, el que parecía tonto se desentiende. Me siento curiosamente boba explicando públicamente mi humillación. Es que no sé que me pasa, estaré en trance por algo, pero creo que es grave, siento que cada paso que doy voy pisando mi dignidad, y eso no debe ser muy bueno.... Tan solo espero olvidarle de una vez como él ha hecho conmigo de la noche a la mañana. Tan solo eso.
Así que si hay algo que me gusta hacer a mí, es analizar, y más analizar algo tan esperado como lo del otro día. Y partiendo de la base de que soy una persona desordenada a la hora de escribir, empezaré por la conclusión: Si tienes algo que hacer, hazlo, y no le des más importancia de la que lleva, al día siguiente.
Entre cubatas y cigarros estuve toda la noche detrás de él. De hecho siempre estoy detrás de él. Si tenemos que dar algún premio, yo me llevo el premio al perrito faldero del año. Así que, como es un hombre, y además conociéndole, tenía que caer en un momento u otro de la noche, yo llevaba 3 meses intentándolo, y como 3 meses al lado de los 3 años que llevaba él detrás de mí, no era una fecha estrambótica, lo llevaba con bastante calma. Ahora es cuando el lector se pregunta, ¿y porqué si él la tenía a ella en la cabeza no cedió antes? Primero, porque al principio yo le veía como lo que es, una persona absurda e irritante. Segundo porque estuve gran parte del tiempo ocupada con otro chico. Y tercero, señores y señoras, una servidora conoció la semana pasada la ley de las leyes del honor entre los hombres: “No liarse con la ex de un colega”.
Pero eso no era un problema aquella noche, como he dicho, él caería en las redes del alcohol en pocas horas, y yo a finales de la noche ya era una mujer relativamente desesperada con varias copas de más.
Él se me acercó. Me sobó. Hizo un rato de superman. Y justo antes de que se fuese a tomar el aire…
(Con mi sonrisita en la boca, que quedaba de lujo junto con lo siguiente…)
_Eres un falso.
_ ¿Un falso?
_ Bien que cuando estaba con S. hacías lo posible para estar conmigo. Y ahora que no estoy con él, ¿vas a ir de buen amigo?
_Cuando yo digo que no, es que no…
_Eso ya lo veremos.
_Cuando yo digo que no…es que no.
Cuando Elena dice que sí, es que sí. Y el resto os lo podéis imaginar.
Bien, llegados a este punto, debo decir que el derroche de pasión, acumulado en 3 años, y expuesto en 10 minutos fue bastante bestial.
Pero lo mejor no fue la noche, cuando yo más me reí fue al lunes siguiente, cuando me bajó la cara y dijo buenos días como si le fuese a morder. Y ahora, curiosamente, me esquiva, cuando antes era al revés. No es que quiera lavarse las manos, es que ya ha tenido lo que quería, y ahora, para él, nuestra relación de amistad es irrelevante. ¿Y sabéis qué es lo que más me molesta? Que yo también lo he tenido… pero soy tan estúpida que sigo detrás, por que era algo que busqué demasiado como para decirle adiós en tan poco tiempo. Sé que pensaréis que soy un perrito, pero como eso ya lo sé, solo me queda esperar dejar de serlo algún día, por que estoy haciendo el ridículo.
Lo más divertido es que siempre tuve una imagen de él… de un chico estúpido, de aquellos que por más que busques no tienen ningún tipo de filosofía ni misterio, le conoces y piensas, no pidas peras al olmo, porque donde no hay, no hay. Y míralo ahora, el que parecía tonto se desentiende. Me siento curiosamente boba explicando públicamente mi humillación. Es que no sé que me pasa, estaré en trance por algo, pero creo que es grave, siento que cada paso que doy voy pisando mi dignidad, y eso no debe ser muy bueno.... Tan solo espero olvidarle de una vez como él ha hecho conmigo de la noche a la mañana. Tan solo eso.
Acaba el primer comienzo
Des de la última vez que estuve por aquí y dejé mi huella, ha pasado mucho tiempo, y con él se han ido los malos momentos, las palabras cansadas, repetidas…A cambio ha venido un fuerte golpe, un buen golpe de aire puro y sano. Suelo centrarme más en mi, y también en los demás, en la gente buena que me rodea, les respiro y muchas veces ellos me respiran a mi. Son más que carne, si me paro a pensar, he visto muchos rostros, muchos labios, muchas narices, ojos, cejas…mucha o poca ropa, muchas barrigas, muchas piernas y muchos pies, y nunca en mi vida he visto un cerebro. He sentido a veces, algunos de ellos, también he sentido corazones latir en mi pecho tras un abrazo. He secado lágrimas y regalado. Me gusta ayudar, y a veces me siento enferma por que soy mala para algunas personas. Pero no es así, no quiero que sea así, no quiero ponerme una chaqueta marrón por tenerle miedo al rojo. Quiero que me abran el cerebro por dentro como yo lo hago con ellos, y que vean que puedo hacer lo mismo sin pensar en qué dirán cuando cosa. Tenemos mucho tiempo para descubrir las maldades de las personas, por eso a mi me gusta disfrutar cara a cara, las cosas buenas, las de toda la vida, las sonrisas, la palabra precisa que aun no ha llegado, la mirada perfecta que aun no consigo inspirar. Es juventud y deseo lo que se mezcla en mis manos día a día. Hay días azules, dioses azules, pero no hay que llamarlos, vienen solos. Somos como el aire, nos atrapamos unos a otros en pequeños frascos, respiramos lo que queda de oxigeno dentro de él y luego se abre la tapa una noche de invierno, y salimos o no salimos, pero vemos lo que hay fuera de ella, el mar, el cielo, una silla, y también está la radio encendida. Yo me metí en un frasco hace poco, y en 6 meses descubrí que no había nada más que respirar, no habían mas palabras que derrochar, ni más lágrimas de las que estirar. Así que yo salí. Y aquí estoy, sentada escuchando música, relajada, en una ciudad de costa, con el cielo y las nubes allí arriba, en mi cabeza.
Pero hoy no llueve, ya lloverá, hoy es un día de verano, pero esta noche… es invierno en mi corazón.
Y aquí acaba la primera historia de mi vida.
Elena a 5 de septiembre.
Pero hoy no llueve, ya lloverá, hoy es un día de verano, pero esta noche… es invierno en mi corazón.
Y aquí acaba la primera historia de mi vida.
Elena a 5 de septiembre.