verano.
Le dije que todo quedaría en una aventura de verano. Nuestras diferencias insalvables impedirían que fuera a más por mucho que nosotros lo deseáramos. Y así ha sido, ahora puedo decir que definitivamente todo ha terminado, hemos hablado de conservar una amistad, pero no estoy tan segura de que ahora podamos, quizá con el tiempo. Cuando nuestras vidas estén en otro momento diferente y el recuerdo de los besos no se convierta en un deseo de tenerlos.
Imaginando
Puedo estar horas imaginando tus caricias.
Imagino tu rostro frente al mío.
Mis labios rozan los tuyos, ninguno se mueve. Seguimos así, no sé durante cuanto tiempo, mi mirada hipnotizada por tus labios, que siento tan cerca de los míos pero que no puedo alcanzar porque solo están en mi imaginación.
Tu aliento, mi aliento. El calor recorre mi cuerpo. Ardo en deseos por algo que sé que no puedo tener, empujo mi cuerpo hacia delante intentado que mis pechos desnudos roce la piel de tu torso. El espejismo impide que pueda sentirte y me desespero. Deseo que me rodees con tus brazos y mi dulce sueño se convierte en amargo cuando abro los ojos para descubrir que realmente no estás.
Mi dedos acarician mi sexo, me quedo con la mano en él, hundiendo mis dedos, recuerdo tu mano entrando, me abro completamente y cierro mis ojos. Ahí estás de nuevo, esta vez como un animal, me embistes mientras me dices que me odias. Tus manos agarran mis pechos apretándolos con fuerza, los aprietas cada vez, más y más, me duele pero quiero que sigas. Quiero abandonarme a ti, que hagas conmigo lo que quieras, que me utilices para tu placer. ¡¡¡No puedo más!!! Mis dedos se paran mientras sienten un palpitar, mi coño palpita por ti. Abro mis ojos, suspiro y pienso en las ganas que tengo de que me folles.
Imagino tu rostro frente al mío.
Mis labios rozan los tuyos, ninguno se mueve. Seguimos así, no sé durante cuanto tiempo, mi mirada hipnotizada por tus labios, que siento tan cerca de los míos pero que no puedo alcanzar porque solo están en mi imaginación.
Tu aliento, mi aliento. El calor recorre mi cuerpo. Ardo en deseos por algo que sé que no puedo tener, empujo mi cuerpo hacia delante intentado que mis pechos desnudos roce la piel de tu torso. El espejismo impide que pueda sentirte y me desespero. Deseo que me rodees con tus brazos y mi dulce sueño se convierte en amargo cuando abro los ojos para descubrir que realmente no estás.
Mi dedos acarician mi sexo, me quedo con la mano en él, hundiendo mis dedos, recuerdo tu mano entrando, me abro completamente y cierro mis ojos. Ahí estás de nuevo, esta vez como un animal, me embistes mientras me dices que me odias. Tus manos agarran mis pechos apretándolos con fuerza, los aprietas cada vez, más y más, me duele pero quiero que sigas. Quiero abandonarme a ti, que hagas conmigo lo que quieras, que me utilices para tu placer. ¡¡¡No puedo más!!! Mis dedos se paran mientras sienten un palpitar, mi coño palpita por ti. Abro mis ojos, suspiro y pienso en las ganas que tengo de que me folles.
piropos groseros.
Ayer caminaba por la calle en dirección al trabajo, un chico joven estaba en la puerta de una cafetería. Yo caminaba altiva, no sé porque pero me hacía sentir bien caminar así, al pasar a su lado. Va y me suelta. –menudo polvazo te echaba.
No me atreví a mirar, me quedé pensando si era un insulto o un piropo. Por un lado me pareció mal porque era muy grosero, por otro pensé que el no estaba nada mal. Seguí caminando sin atreverme a mirar atrás, de frente, todo para adelante como los da Alicante. Pensándolo desde otro punto de vista también podría ser un piropo, porque si le apetecía echarme un polvazo, significaba que le atraía físicamente. Y la verdad que a veces que me digan cosas brutas me pone. Pero la verdad que sin conocerlo de nada no me pone nada mas bien me da asco, yo no voy por ahí diciendo a los tíos que están buenos sin conocerles de nada diciéndoles esas cosas. ¿si lo hiciera que pensarían ellos?
-joder con el fulano, me dice una frase y me da para pensar todo el camino hasta llegar al curro.
Hoy he vuelto a pasar pero no estaba, iba decidida a si me decía algo otra vez preguntarle. –oye tio ¿te parece normal decirme esas cosas sin conocerme de nada? Que sepas que eres un grosero.
-mierda, según escribo esto me estaba imaginando que le daba una ostia y el me daba un morreo.
No me atreví a mirar, me quedé pensando si era un insulto o un piropo. Por un lado me pareció mal porque era muy grosero, por otro pensé que el no estaba nada mal. Seguí caminando sin atreverme a mirar atrás, de frente, todo para adelante como los da Alicante. Pensándolo desde otro punto de vista también podría ser un piropo, porque si le apetecía echarme un polvazo, significaba que le atraía físicamente. Y la verdad que a veces que me digan cosas brutas me pone. Pero la verdad que sin conocerlo de nada no me pone nada mas bien me da asco, yo no voy por ahí diciendo a los tíos que están buenos sin conocerles de nada diciéndoles esas cosas. ¿si lo hiciera que pensarían ellos?
-joder con el fulano, me dice una frase y me da para pensar todo el camino hasta llegar al curro.
Hoy he vuelto a pasar pero no estaba, iba decidida a si me decía algo otra vez preguntarle. –oye tio ¿te parece normal decirme esas cosas sin conocerme de nada? Que sepas que eres un grosero.
-mierda, según escribo esto me estaba imaginando que le daba una ostia y el me daba un morreo.
agotada
Quería correrme, empecé a masturbarme, pero estaba tan cansada, que me quedé dormida con un dedo dentro y sin terminar.





