sexo y amor.
El tiene mucha fuerza de voluntad pero no es capaz de dejar de fumar,
-¿con la fuerza de voluntad que tu tienes como es que no puedes dejar el tabaco?
-No tengo tanta, hay algo mas que no soy capaz de controlar.
-¿qué es?
-estar cerca de ti y no tocarte.
Eso solo fue el comienzo, terminamos haciendo el amor como locos.
Perdí la noción del tiempo, yo estaba exhausta, pero él seguía, ahora devoraba mi pierna al tiempo que me penetraba con fuerza, me quedé mirándole.
Mis piernas sobre sus hombros, él con la cabeza ladeada lamiéndome una de ellas y mis pechos bailando al compás de sus embestidas. Estaba tan excitado, estaba tan excitada, me gustaba verle así, pero cada vez que iba a llegar el momento del final el cambiaba de postura. Finalmente fingí, quería que terminara, no entendía que yo no necesitaba llegar para disfrutar.
-quiero que te corras ya, le supliqué, quiero que termines.
-¿tú ya lo has hecho?
-si,
-¿cuántas veces?
¿cuántas?... Pensé…, bueno… ¿por qué no?...-dos y media, dije.
El se paró de repente, -¿media? ¿Cómo media? Preguntó.
-bueno… sí…, dije yo. Es que una estuve a punto, pero… no.
Quien me mandaría a mi decir nada, Se me cortó todo el rollo, a él también. Pero… -¿que pasa? ¿Ahora qué?, pregunté.
-Ahora yo media también, dijo sudoroso mientras se tumbaba a mi lado.
-No pude evitar echarme a reir. ¿Por qué te empeñas en preguntar cuantos orgasmos tengo?
-¿por qué quiero que disfrutes?
-Ya disfruto no hace falta que preguntes, además no es tan importante llegar, me gusta estar contigo. ¿qué pretendes? ¿quieres que me enganche a ti o algo así?
-¡Ojala! Contestó.
Y entonces pensé que si se preocupaba más por mi placer que por el suyo propio, debía ser porque estaba enamorado.
Así que le pregunté a jordi como saber si un hombre está enamorado, pero no me supo contestar.
-¿con la fuerza de voluntad que tu tienes como es que no puedes dejar el tabaco?
-No tengo tanta, hay algo mas que no soy capaz de controlar.
-¿qué es?
-estar cerca de ti y no tocarte.
Eso solo fue el comienzo, terminamos haciendo el amor como locos.
Perdí la noción del tiempo, yo estaba exhausta, pero él seguía, ahora devoraba mi pierna al tiempo que me penetraba con fuerza, me quedé mirándole.
Mis piernas sobre sus hombros, él con la cabeza ladeada lamiéndome una de ellas y mis pechos bailando al compás de sus embestidas. Estaba tan excitado, estaba tan excitada, me gustaba verle así, pero cada vez que iba a llegar el momento del final el cambiaba de postura. Finalmente fingí, quería que terminara, no entendía que yo no necesitaba llegar para disfrutar.
-quiero que te corras ya, le supliqué, quiero que termines.
-¿tú ya lo has hecho?
-si,
-¿cuántas veces?
¿cuántas?... Pensé…, bueno… ¿por qué no?...-dos y media, dije.
El se paró de repente, -¿media? ¿Cómo media? Preguntó.
-bueno… sí…, dije yo. Es que una estuve a punto, pero… no.
Quien me mandaría a mi decir nada, Se me cortó todo el rollo, a él también. Pero… -¿que pasa? ¿Ahora qué?, pregunté.
-Ahora yo media también, dijo sudoroso mientras se tumbaba a mi lado.
-No pude evitar echarme a reir. ¿Por qué te empeñas en preguntar cuantos orgasmos tengo?
-¿por qué quiero que disfrutes?
-Ya disfruto no hace falta que preguntes, además no es tan importante llegar, me gusta estar contigo. ¿qué pretendes? ¿quieres que me enganche a ti o algo así?
-¡Ojala! Contestó.
Y entonces pensé que si se preocupaba más por mi placer que por el suyo propio, debía ser porque estaba enamorado.
Así que le pregunté a jordi como saber si un hombre está enamorado, pero no me supo contestar.
tienes un email
Todos los días me envía un email. Me cuenta como le ha ido el día, como le ha ido en el trabajo. Pregunta que tal me ha ido a mí. Y dice que espera que podamos hablar de noche. Me resulta curioso. Cuando comenzó me hacía gracia porque me escribía diciendo. -¿A que no pensabas que te iba a escribir hoy?
Él me escribe los emails por las mañanas cuando entra a trabajar, yo se los contesto de tarde cuando vuelvo de trabajar. Solo hemos salido juntos una noche. Una cena muy correcta, comimos, bebimos, charlamos y me llevó hasta la puerta de mi casa. como si fuera una cena entre colegas. Algo extraño para haber sido una primera cita,
-¿me gusta?, no lo sé, quizá si o quizá me llegue a gustar.
-volveremos a vernos cuando tu lo desees me dijo.
-vale, en septiembre le contesté yo.
Él me escribe los emails por las mañanas cuando entra a trabajar, yo se los contesto de tarde cuando vuelvo de trabajar. Solo hemos salido juntos una noche. Una cena muy correcta, comimos, bebimos, charlamos y me llevó hasta la puerta de mi casa. como si fuera una cena entre colegas. Algo extraño para haber sido una primera cita,
-¿me gusta?, no lo sé, quizá si o quizá me llegue a gustar.
-volveremos a vernos cuando tu lo desees me dijo.
-vale, en septiembre le contesté yo.





