El sabor de sus labios
Mientras le miro pienso que tengo que aprovechar el poco tiempo que estaremos juntos. El año que viene se casará, ya tiene elegida a su mujer, alguien de su cultura, de su religión. Alguien que no le creará conflicto con su familia. Es un buen chico y seguirá las indicaciones de su familia, pero mientras llega el momento nos vemos a escondidas, dice en el trabajo que tiene que ir a comprar una lechuga para vernos en el café de la esquina, para besarnos a hurtadillas, y cada beso es como si fuera el último. En cada abrazo nuestras almas se juntan y es tan intenso que en ese momento todo a nuestro alrededor desaparece, la camarera nos trae la consumición y nos mira de forma cómplice escapándosele una sonrisa picara.
-es mejor que no nos enamoremos me dice, para luego repetirme una vez mas que me ama.
-si es mejor, repito yo,
en tres meses estaré lejos y todo esto se convertirá en un dulce recuerdo. Y mientras nuestros labios se juntan, pienso en lo bien que saben, en retener ese momento para siempre, pienso que no puedo olvidar esa sensación en retenerla para poder volver a sentir, a recordar el sabor de sus labios, de su boca, cuando ya no estemos juntos.
-es mejor que no nos enamoremos me dice, para luego repetirme una vez mas que me ama.
-si es mejor, repito yo,
en tres meses estaré lejos y todo esto se convertirá en un dulce recuerdo. Y mientras nuestros labios se juntan, pienso en lo bien que saben, en retener ese momento para siempre, pienso que no puedo olvidar esa sensación en retenerla para poder volver a sentir, a recordar el sabor de sus labios, de su boca, cuando ya no estemos juntos.





