solo amigos?
En eso hemos quedado, en ser buenos amigos, de los mejores, de los que se cuentan todo, amigos para siempre.
Hace días que me habla de esa chica, esa a la que conoció por Internet y con la que intercambia mensajes en el móvil.
-te das cuenta? Yo te lo cuento siempre todo. Me dice, -a ti nunca te miento.
En realidad no, no me daba cuenta. Pero ahora si, todos los días me ha estado llamando para contarme, de lo que habla con ella, hasta la fecha me parecía bastante ilusionado. Yo le he estado animando a que siga.
-bueno al fin has encontrado lo que querías, es de tu religión, Tu familia seguro que la acepta y parece muy buena persona. Me alegro por ti. Le escribí en un mensaje.
Últimamente ni se molesta en contestar mis mensajes, normalmente me llama a ultima hora después de salir de trabajar y lo comentamos por teléfono todo. Pero después de mi mensaje, recibí uno en respuesta al mío que me desconcertó.
-somos tontos, te quiero y echo de menos.
Hoy quedamos en una cafetería para charlar, hasta ahora todas las veces que nos habíamos encontrado en público, jamás se había atrevido a acercarse demasiado a mi. Sé que evita estar con mujeres en público porque tiene miedo que le vea algún conocido o alguien de su familia, por eso aún estoy sorprendida por su comportamiento.
Yo llegué a la cafetería antes que él, pedí mi consumición y le esperé, cuando el llegó se sentó a mi lado. Al poco mientras hablábamos, me pellizca la pierna.
-ey! Que haces?
-nada, dice sonriendo.
Después toma mi mano entre las suyas, voy a retirarla pero el me la aprieta fuerte mirándome fijamente a los ojos. Cedo y dejo que sostenga mi mano entre las suyas, La verdad me hace sentir muy rara, pienso que si no le importa que haya gente alrededor, me parece tan extraño para él. Pero no acaba ahí, de pronto mientras estábamos hablando pone su mano por detrás de mi cuello y me da un morreo apretándome fuerte contra él para que no pueda quitarme. Al principio yo reacciono intentado quitarme, pero lo cierto es que me muero por sus besos, cuando por fin me suelta le digo.
-pero estás tonto? No te importa que haya gente?
-te importa a ti? Me pregunta
la verdad es que me da algo de corte, tan mayor, besándome apasionadamente con un chico 14 años mas joven, en medio de una cafetería llena de gente que está desayunando. Pero si a él no le importa no seré yo la que diga que a mi sí.
-no, a mi me da igual.
Sonríe y vuelve a hacerlo, me aprieta contra él y me besa con pasión, al mismo tiempo que me dice, “te quiero”
Pienso en la mujer que dice tener una hija con él, en todos los “te quieros” que le habrá dicho a ella, aún así me gusta oírselo decir, aún sabiendo que seguramente mienta.
Pienso que hace tiempo desde la última vez que lo hicimos y que el mostrarse asi es porque está hambriento.
A veces fantaseo pensando que realmente me ama. Hace días le había dicho que me gustaría pasear con él por la orilla de la playa, me contestó que no podía porque -¿y si le veía alguien de su familia o algún conocido conmigo? Hoy me preguntó que si realmente me gustaría eso de pasear por la orilla del mar y que si era lo que quería, lo haríamos.
-¿por qué este cambio repentino? ¿es miedo a perderme para siempre? ¿es porque he estado mas distante desde que he sabido lo de esa mujer?
No sé la respuesta pero hoy la otra chica con la que suele hablar ha dejado de pronto ha dejado de ser tan perfecta, -seguro que me miente, me ha dicho.
-igual que tú, tu también mientes, le he dicho yo.
Hace días que me habla de esa chica, esa a la que conoció por Internet y con la que intercambia mensajes en el móvil.
-te das cuenta? Yo te lo cuento siempre todo. Me dice, -a ti nunca te miento.
En realidad no, no me daba cuenta. Pero ahora si, todos los días me ha estado llamando para contarme, de lo que habla con ella, hasta la fecha me parecía bastante ilusionado. Yo le he estado animando a que siga.
-bueno al fin has encontrado lo que querías, es de tu religión, Tu familia seguro que la acepta y parece muy buena persona. Me alegro por ti. Le escribí en un mensaje.
Últimamente ni se molesta en contestar mis mensajes, normalmente me llama a ultima hora después de salir de trabajar y lo comentamos por teléfono todo. Pero después de mi mensaje, recibí uno en respuesta al mío que me desconcertó.
-somos tontos, te quiero y echo de menos.
Hoy quedamos en una cafetería para charlar, hasta ahora todas las veces que nos habíamos encontrado en público, jamás se había atrevido a acercarse demasiado a mi. Sé que evita estar con mujeres en público porque tiene miedo que le vea algún conocido o alguien de su familia, por eso aún estoy sorprendida por su comportamiento.
Yo llegué a la cafetería antes que él, pedí mi consumición y le esperé, cuando el llegó se sentó a mi lado. Al poco mientras hablábamos, me pellizca la pierna.
-ey! Que haces?
-nada, dice sonriendo.
Después toma mi mano entre las suyas, voy a retirarla pero el me la aprieta fuerte mirándome fijamente a los ojos. Cedo y dejo que sostenga mi mano entre las suyas, La verdad me hace sentir muy rara, pienso que si no le importa que haya gente alrededor, me parece tan extraño para él. Pero no acaba ahí, de pronto mientras estábamos hablando pone su mano por detrás de mi cuello y me da un morreo apretándome fuerte contra él para que no pueda quitarme. Al principio yo reacciono intentado quitarme, pero lo cierto es que me muero por sus besos, cuando por fin me suelta le digo.
-pero estás tonto? No te importa que haya gente?
-te importa a ti? Me pregunta
la verdad es que me da algo de corte, tan mayor, besándome apasionadamente con un chico 14 años mas joven, en medio de una cafetería llena de gente que está desayunando. Pero si a él no le importa no seré yo la que diga que a mi sí.
-no, a mi me da igual.
Sonríe y vuelve a hacerlo, me aprieta contra él y me besa con pasión, al mismo tiempo que me dice, “te quiero”
Pienso en la mujer que dice tener una hija con él, en todos los “te quieros” que le habrá dicho a ella, aún así me gusta oírselo decir, aún sabiendo que seguramente mienta.
Pienso que hace tiempo desde la última vez que lo hicimos y que el mostrarse asi es porque está hambriento.
A veces fantaseo pensando que realmente me ama. Hace días le había dicho que me gustaría pasear con él por la orilla de la playa, me contestó que no podía porque -¿y si le veía alguien de su familia o algún conocido conmigo? Hoy me preguntó que si realmente me gustaría eso de pasear por la orilla del mar y que si era lo que quería, lo haríamos.
-¿por qué este cambio repentino? ¿es miedo a perderme para siempre? ¿es porque he estado mas distante desde que he sabido lo de esa mujer?
No sé la respuesta pero hoy la otra chica con la que suele hablar ha dejado de pronto ha dejado de ser tan perfecta, -seguro que me miente, me ha dicho.
-igual que tú, tu también mientes, le he dicho yo.





