machitos
Leo lo siguiente en un reportaje de un periódico.
"Amar, decidir hacer el amor, besar, hacer un regalo, sonreír, tocar una mano, intentar seducir a una mujer o ser seducido puede ser un gesto fatal. El más peligroso. El último. En un lugar donde todo es ley implacable, los sentimientos y las pasiones que no conocen reglas son, más que cualquier otro factor vital, una condena a muerte."
y entonces pienso en lo ocurrido.
El había venido a mi casa, acabábamos de hacer el amor y me dijo.
-hacemos un pedido a la competencia a ver que tal?
-como quieras, dije yo
-¿tienes hambre? preguntó.
-no mucha.
no eran aún las doce pero aún así llame para hacer un pedido, el quería comprobar el nivel de la competencia, nos reímos porque el que contestó al teléfono no entendió el nombre de mi calle, mas tarde uno que si hablaba perfectamente me llamó para preguntarme el nombre de la misma. Y fue este chico el que trajo el pedido.
al abrir la puerta se me quedó mirando fijamente y yo también le miré, me sonrió y se quedo en la puerta parado.
-ya está, no? dije yo.
-eh? si, si, claro. Bueno adiós.
-adiós
al cerrar mi pareja dijo , ¿qué?¿cómo era? a que era guapo eh?
-ptss si, no estaba mal, dije mientras fui hasta la ventana para verle salir del portal. El miró hacia mi ventana y me saludo sonriendo yo le devolví el saludo.
se lo comenté a mi acompañante y se rió. jajajaja,pues enróllate con él, es guapo no?
Esto sucedió hace un par de meses. Hace un par de días lo que ocurrió fue diferente. yo encontré una propaganda en el buzón de este restaurante, me extrañó y decidí pedir.
el que cogió el teléfono no entendió mi calle, así que mas tarde me llamo el chico de la otra vez.
-hola guapa
-¿guapa? ¿por qué sabes que soy guapa?
-porque sé quien eres, has tardado mucho en volver a hacer un pedido, he esperado todo este tiempo y como no pedías llevé la propaganda hasta tu casa.
ah, jajajaja, no puede evitar una carcajada, finalmente fue el quien llego hasta mi casa.
no se conformó con entregarme la comida, se puso en medio de la puerta de modo que yo no podía cerrarla a no ser que le empujara, estuvo tonteando con migo, e intentando convencerme de que le dejara pasar. Finalmente extendió su mano y me dijo, pon tu mano aquí, yo lo hice, no se muy bien porque, el cerro la suya asiendo la mía y no me la dejo soltar.
-¿puedo besártela? preguntó
-por supuesto que no, dije yo.
le empuje y le dije que por favor se fuera, el me pidió mi teléfono, ¿cuándo vas a pedir otra vez? quiero verte otra vez.
-no sé, cuando tenga hambre.
le di mi número de teléfono para se fuera y me dejara
y como una idiota cuando mi chico me llamo por la noche como hace cada noche, se lo conté, No imaginaba lo grave de la situación
-en mi país matamos por esto, me dijo muy enfadado.
Después de la tormenta, de preguntarme incansable porque le dejé hacer algo tan grave como tocar mi mano, de decirme que iba arreglar cuentas con el repartido en cuestión, de echarme en cara que si yo no le hubiera dado pie, es seguramente no se habría comportado así, al final por fin, parece que las cosas se han calmado y que ya no quiere matar a nadie, pero esto me asusta un poco. Sobre todo porque hoy al hacer el amor sentí que me penetraba de otra manera, como si yo fuera suya, como si estuviera poseyendo a una pertenencia y lo peor de todo es que en parte me gustaba a la vez que me daba algo de miedo.
Todo esto me recuerda un poco a las peleas del macho cabrio y otras especies animales, por conseguir aparearse con la hembra.
"Amar, decidir hacer el amor, besar, hacer un regalo, sonreír, tocar una mano, intentar seducir a una mujer o ser seducido puede ser un gesto fatal. El más peligroso. El último. En un lugar donde todo es ley implacable, los sentimientos y las pasiones que no conocen reglas son, más que cualquier otro factor vital, una condena a muerte."
y entonces pienso en lo ocurrido.
El había venido a mi casa, acabábamos de hacer el amor y me dijo.
-hacemos un pedido a la competencia a ver que tal?
-como quieras, dije yo
-¿tienes hambre? preguntó.
-no mucha.
no eran aún las doce pero aún así llame para hacer un pedido, el quería comprobar el nivel de la competencia, nos reímos porque el que contestó al teléfono no entendió el nombre de mi calle, mas tarde uno que si hablaba perfectamente me llamó para preguntarme el nombre de la misma. Y fue este chico el que trajo el pedido.
al abrir la puerta se me quedó mirando fijamente y yo también le miré, me sonrió y se quedo en la puerta parado.
-ya está, no? dije yo.
-eh? si, si, claro. Bueno adiós.
-adiós
al cerrar mi pareja dijo , ¿qué?¿cómo era? a que era guapo eh?
-ptss si, no estaba mal, dije mientras fui hasta la ventana para verle salir del portal. El miró hacia mi ventana y me saludo sonriendo yo le devolví el saludo.
se lo comenté a mi acompañante y se rió. jajajaja,pues enróllate con él, es guapo no?
Esto sucedió hace un par de meses. Hace un par de días lo que ocurrió fue diferente. yo encontré una propaganda en el buzón de este restaurante, me extrañó y decidí pedir.
el que cogió el teléfono no entendió mi calle, así que mas tarde me llamo el chico de la otra vez.
-hola guapa
-¿guapa? ¿por qué sabes que soy guapa?
-porque sé quien eres, has tardado mucho en volver a hacer un pedido, he esperado todo este tiempo y como no pedías llevé la propaganda hasta tu casa.
ah, jajajaja, no puede evitar una carcajada, finalmente fue el quien llego hasta mi casa.
no se conformó con entregarme la comida, se puso en medio de la puerta de modo que yo no podía cerrarla a no ser que le empujara, estuvo tonteando con migo, e intentando convencerme de que le dejara pasar. Finalmente extendió su mano y me dijo, pon tu mano aquí, yo lo hice, no se muy bien porque, el cerro la suya asiendo la mía y no me la dejo soltar.
-¿puedo besártela? preguntó
-por supuesto que no, dije yo.
le empuje y le dije que por favor se fuera, el me pidió mi teléfono, ¿cuándo vas a pedir otra vez? quiero verte otra vez.
-no sé, cuando tenga hambre.
le di mi número de teléfono para se fuera y me dejara
y como una idiota cuando mi chico me llamo por la noche como hace cada noche, se lo conté, No imaginaba lo grave de la situación
-en mi país matamos por esto, me dijo muy enfadado.
Después de la tormenta, de preguntarme incansable porque le dejé hacer algo tan grave como tocar mi mano, de decirme que iba arreglar cuentas con el repartido en cuestión, de echarme en cara que si yo no le hubiera dado pie, es seguramente no se habría comportado así, al final por fin, parece que las cosas se han calmado y que ya no quiere matar a nadie, pero esto me asusta un poco. Sobre todo porque hoy al hacer el amor sentí que me penetraba de otra manera, como si yo fuera suya, como si estuviera poseyendo a una pertenencia y lo peor de todo es que en parte me gustaba a la vez que me daba algo de miedo.
Todo esto me recuerda un poco a las peleas del macho cabrio y otras especies animales, por conseguir aparearse con la hembra.





