Cazador de instantes
Se subió al autobús y se sentó frete a mí. Llevaba un macuto que posó en el asiento de su lado izquierdo. Abrió un periódico y se puso a leerlo por encima. Yo comencé a quedarme adormilada, hasta que el sonido de recoger el periódico llamó mi atención. Lo guardó y su mano se deslizó entre su jersey de lana y su zamarra para sustraer del bolsillo interior de la misma una cámara digital. Ladeo su cuerpo hacia el lado de la venta y miró hacia fuera. Me intranquilizaba que sostuviera la cámara con su mano así que no dejé de mirarle. A mi lado se sentó una chica extranjera.
El hombre estaba incomodo, no se atrevía a mirar al interior, quizá sintiera mi mirada fija en él. Sujeto l a cámara y empezó a disparar hacia la calle a través del cristal. Atrapó varios edificios, tiendas……….un grupo de chicos caminaban por la acera, sacó varias fotos de ellos mientras caminaban, uno de ellos se dio cuenta y se rio mientras lo señalaba y lo comentaba con el resto. La chica de mi lado me dijo con su mirada, -que tipo más raro. Yo sonreí mientras seguía sin perder de vista su cámara. Por una extraña razón tenía la sensación que si me descuidaba me atraparía, atraparía un instante de mi vida dentro de su máquina. Y no quería que eso sucediera. De vez en cuando la movía, la bajaba hacia abajo o apuntaba con ella hacia el exterior pero inclinándola hacia mí, yo me movía un poco a la derecha mientras continuaba con mi mirada amenazante, que le decía -a mi ni se te ocurra. Estaba deseando llegar a mi parada, no quería ni por un momento darle la oportunidad de que me fotografiara.
Recordé un momento vivido hacía pocos días con una amiga.
-nos han sacado una foto.
-¿quién?
-no sé, alguien allí enfrente, vayámonos de aquí.
No me gustan los cazadores de instantes, cada vez me gustan menos.
El hombre estaba incomodo, no se atrevía a mirar al interior, quizá sintiera mi mirada fija en él. Sujeto l a cámara y empezó a disparar hacia la calle a través del cristal. Atrapó varios edificios, tiendas……….un grupo de chicos caminaban por la acera, sacó varias fotos de ellos mientras caminaban, uno de ellos se dio cuenta y se rio mientras lo señalaba y lo comentaba con el resto. La chica de mi lado me dijo con su mirada, -que tipo más raro. Yo sonreí mientras seguía sin perder de vista su cámara. Por una extraña razón tenía la sensación que si me descuidaba me atraparía, atraparía un instante de mi vida dentro de su máquina. Y no quería que eso sucediera. De vez en cuando la movía, la bajaba hacia abajo o apuntaba con ella hacia el exterior pero inclinándola hacia mí, yo me movía un poco a la derecha mientras continuaba con mi mirada amenazante, que le decía -a mi ni se te ocurra. Estaba deseando llegar a mi parada, no quería ni por un momento darle la oportunidad de que me fotografiara.
Recordé un momento vivido hacía pocos días con una amiga.
-nos han sacado una foto.
-¿quién?
-no sé, alguien allí enfrente, vayámonos de aquí.
No me gustan los cazadores de instantes, cada vez me gustan menos.
Comentario:
quizá por eso no nos gusten, es el enfrentamiento de cazador a cazador.
más besos. en los dedos...........de tus manos :)
más besos. en los dedos...........de tus manos :)
Comentario:
A mi tampoco, sin embargo me considero, a mi manera, uno cazador, un coleccionista de sensaciones.
Hay tema para debate.
Besos
Hay tema para debate.
Besos





