Imaginando
Puedo estar horas imaginando tus caricias.
Imagino tu rostro frente al mío.
Mis labios rozan los tuyos, ninguno se mueve. Seguimos así, no sé durante cuanto tiempo, mi mirada hipnotizada por tus labios, que siento tan cerca de los míos pero que no puedo alcanzar porque solo están en mi imaginación.
Tu aliento, mi aliento. El calor recorre mi cuerpo. Ardo en deseos por algo que sé que no puedo tener, empujo mi cuerpo hacia delante intentado que mis pechos desnudos roce la piel de tu torso. El espejismo impide que pueda sentirte y me desespero. Deseo que me rodees con tus brazos y mi dulce sueño se convierte en amargo cuando abro los ojos para descubrir que realmente no estás.
Mi dedos acarician mi sexo, me quedo con la mano en él, hundiendo mis dedos, recuerdo tu mano entrando, me abro completamente y cierro mis ojos. Ahí estás de nuevo, esta vez como un animal, me embistes mientras me dices que me odias. Tus manos agarran mis pechos apretándolos con fuerza, los aprietas cada vez, más y más, me duele pero quiero que sigas. Quiero abandonarme a ti, que hagas conmigo lo que quieras, que me utilices para tu placer. ¡¡¡No puedo más!!! Mis dedos se paran mientras sienten un palpitar, mi coño palpita por ti. Abro mis ojos, suspiro y pienso en las ganas que tengo de que me folles.
Imagino tu rostro frente al mío.
Mis labios rozan los tuyos, ninguno se mueve. Seguimos así, no sé durante cuanto tiempo, mi mirada hipnotizada por tus labios, que siento tan cerca de los míos pero que no puedo alcanzar porque solo están en mi imaginación.
Tu aliento, mi aliento. El calor recorre mi cuerpo. Ardo en deseos por algo que sé que no puedo tener, empujo mi cuerpo hacia delante intentado que mis pechos desnudos roce la piel de tu torso. El espejismo impide que pueda sentirte y me desespero. Deseo que me rodees con tus brazos y mi dulce sueño se convierte en amargo cuando abro los ojos para descubrir que realmente no estás.
Mi dedos acarician mi sexo, me quedo con la mano en él, hundiendo mis dedos, recuerdo tu mano entrando, me abro completamente y cierro mis ojos. Ahí estás de nuevo, esta vez como un animal, me embistes mientras me dices que me odias. Tus manos agarran mis pechos apretándolos con fuerza, los aprietas cada vez, más y más, me duele pero quiero que sigas. Quiero abandonarme a ti, que hagas conmigo lo que quieras, que me utilices para tu placer. ¡¡¡No puedo más!!! Mis dedos se paran mientras sienten un palpitar, mi coño palpita por ti. Abro mis ojos, suspiro y pienso en las ganas que tengo de que me folles.
Comentario:
suscribo la ultima frase con contundencia.
beso
beso





