Para 'Bryda' y su 'miedo' ;)
Miedo
Le he hecho algunos retoques pero está extraído de internet (no recuerdo el sitio). No suelo poner textos de internet con finalidad emotiva pero es que éste me ha gustado mucho y merece ser compartido. Sé que es una parrafada pero creo que realmente merece la pena:
A menudo me repito: no tengo miedo. Luego me pregunto, ¿de qué?, pues de que va a ser, de perder. Es lo más natural, ¿no?, es lo más normal, temer que aquello que tanto queremos desaparezca de nuestras vidas, que aquello que poseemos pueda dejar de ser nuestro, que aquello que amamos pueda decirnos adiós.
Todo lo que tenemos lo hemos ganado a fuerza de sudor, amor y dedicación o por enchufe, pero así no se valoran las cosas, así que no cuenta; porque cuando valoras, cuando amas, aquello que tienes, entonces comienza el miedo, el miedo a perderlo.
Me parecería un miedo completamente natural, si realmente fuésemos capaces de hacer algo para no perderlas, porque no importa cómo nos pongamos. Tarde o temprano todo se pierde ¿no?, todo acaba, todo tiene un final. Nos duela, nos entristezca o nos ponga de mala hostia; tarde o temprano ocurre, tarde o temprano llega ese momento: la despedida, el final.
Entonces, ¿por qué tenemos miedo?, aaaah, claro, lo que en realidad tememos es al sufrimiento por la pérdida, ¿no?. Nadie desea nunca verse en la situación de decir adiós a un amigo, un familiar, un trabajo, un coche, un amor, un reloj, una camiseta; sin embargo tarde o temprano se marcha, se muere, se extingue, se estropea, se olvida, se para o se rompe.
¿Por qué nos cuesta tanto aceptar la realidad? ¿Por qué cerramos nuestros ojos a la sencilla evidencia de que todo tiene un final? ¿Es tan difícil aceptar que esos zapatos nuevos no durarán para siempre?
¿Que ocurriría si repentinamente lo aceptásemos?, simplemente, llanamente, ¡puf!, aceptado: todo lo que poseo lo perderé.
Entonces el miedo desaparece... no temeríamos perder el trabajo, no temeríamos perder el piso, ni el coche, ni el rolex, ni nuestra propia vida.
Perder el miedo, perder el temor al cambio, perder el pánico a lo desconocido, perder el horror a cosas nuevas, aceptar el mundo que comienza, aceptar el mundo que acaba, disfruntando cada instante, saboreando el miedo en tu boca antes de escupirlo sobre la acera, justos antes de continuar caminando con la vista fija en el horizonte hacia cualquier destino. Borrar las huellas que están marcadas ante ti, recorrer caminos nuevos, rechazar todo aquello que se da por hecho, aceptar que realmente no existen las paredes. Porque cuando no hay miedo, las fronteras desaparecen y entonces te haces libre, realmente libre de vivir tu auténtica vida, sin miedo, hasta el final, sea cual sea.
Descubrir que puedes mirar a los ojos a la gente, que puedes mirar a los ojos a tu enemigo y no sentir nada, sólamente ese jugoso sabor que hace extasiar cada instante tus sentidos, desbordando de placer cada poro de tu piel, que te da la absoluta seguridad que no hay absolutamente nada en el mundo que pueda contigo, porque ya no tienes nada más que perder.
Le he hecho algunos retoques pero está extraído de internet (no recuerdo el sitio). No suelo poner textos de internet con finalidad emotiva pero es que éste me ha gustado mucho y merece ser compartido. Sé que es una parrafada pero creo que realmente merece la pena:
A menudo me repito: no tengo miedo. Luego me pregunto, ¿de qué?, pues de que va a ser, de perder. Es lo más natural, ¿no?, es lo más normal, temer que aquello que tanto queremos desaparezca de nuestras vidas, que aquello que poseemos pueda dejar de ser nuestro, que aquello que amamos pueda decirnos adiós.
Todo lo que tenemos lo hemos ganado a fuerza de sudor, amor y dedicación o por enchufe, pero así no se valoran las cosas, así que no cuenta; porque cuando valoras, cuando amas, aquello que tienes, entonces comienza el miedo, el miedo a perderlo.
Me parecería un miedo completamente natural, si realmente fuésemos capaces de hacer algo para no perderlas, porque no importa cómo nos pongamos. Tarde o temprano todo se pierde ¿no?, todo acaba, todo tiene un final. Nos duela, nos entristezca o nos ponga de mala hostia; tarde o temprano ocurre, tarde o temprano llega ese momento: la despedida, el final.
Entonces, ¿por qué tenemos miedo?, aaaah, claro, lo que en realidad tememos es al sufrimiento por la pérdida, ¿no?. Nadie desea nunca verse en la situación de decir adiós a un amigo, un familiar, un trabajo, un coche, un amor, un reloj, una camiseta; sin embargo tarde o temprano se marcha, se muere, se extingue, se estropea, se olvida, se para o se rompe.
¿Por qué nos cuesta tanto aceptar la realidad? ¿Por qué cerramos nuestros ojos a la sencilla evidencia de que todo tiene un final? ¿Es tan difícil aceptar que esos zapatos nuevos no durarán para siempre?
¿Que ocurriría si repentinamente lo aceptásemos?, simplemente, llanamente, ¡puf!, aceptado: todo lo que poseo lo perderé.
Entonces el miedo desaparece... no temeríamos perder el trabajo, no temeríamos perder el piso, ni el coche, ni el rolex, ni nuestra propia vida.
Perder el miedo, perder el temor al cambio, perder el pánico a lo desconocido, perder el horror a cosas nuevas, aceptar el mundo que comienza, aceptar el mundo que acaba, disfruntando cada instante, saboreando el miedo en tu boca antes de escupirlo sobre la acera, justos antes de continuar caminando con la vista fija en el horizonte hacia cualquier destino. Borrar las huellas que están marcadas ante ti, recorrer caminos nuevos, rechazar todo aquello que se da por hecho, aceptar que realmente no existen las paredes. Porque cuando no hay miedo, las fronteras desaparecen y entonces te haces libre, realmente libre de vivir tu auténtica vida, sin miedo, hasta el final, sea cual sea.
Descubrir que puedes mirar a los ojos a la gente, que puedes mirar a los ojos a tu enemigo y no sentir nada, sólamente ese jugoso sabor que hace extasiar cada instante tus sentidos, desbordando de placer cada poro de tu piel, que te da la absoluta seguridad que no hay absolutamente nada en el mundo que pueda contigo, porque ya no tienes nada más que perder.
Comentario:
Comentario:
maravilloso texto, jordi. desde luego que ha valido la pena. muchas gracias por recomendarmelo. Ha sido un placer leerlo. Gracias por compartirlo. Sigue así.
Un abrazo.
Un abrazo.
Comentario:
No te imaginas lo que he podido sentir al ver ahí el titulo de tu blog "PARA BRYDA..." UF!!!!!!! SI bRYDA SOY YO,y estas escribiendo unas letras que reflejan tan bien como me siento....que mas decir a parte de gracias,muchas gracias,jordi,me ha venido muy bien este post,lo he imprimido y vendrá cojnmigo este fin de semana lo leeré una y otra vez y se que seguiré teniendole miedo a muchas cosas pero tb sabré que no estoy sola que hay mucha gente ahí quizás sintiendo el mismo miedo que yo.Pasa un buen fin de semana y de nuvo gracias :))))))
Comentario:
El texto es muy bueno y me encantaría poder llevarlo siempre o recordalo siempre, para cuando tenga 'miedo' que se me fuera este miedo.
Comentario:
Eres de Valencia, Jordi?
Comentario:
Tienes mucha razón, vale la pena compartirlo. A veces como hoy, desearía poder deshacerme del miedo que casi siempre atora mi caminar, tengo a alguien que constantemente me dice "No tengas miedo a hacer las cosas, teme arrepentirte después por no haberlas hecho ya que el tiempo jamás regresa" y creo que en este escrito se refleja la verdad que hay en esta frase, felicidades, me ha gustado lo que hasta ahora llevo leído en tu blog, hasta pronto.