23:33
Estoy tumbado en mi cama con las manos cruzadas sobre el pecho. Miro fijamente el techo. Más concretamente a la proyección de la hora que proviene del reloj- despertador que hay encima de la mesilla de noche.
Son las 23:33. Hoy me he acostado temprano (al menos más temprano que de costumbre) Se ve que el cambio de hora me ha afectado y estoy cansado.
Son las 23:33 y veo el piloto rojo encendido en el enchufe. Mi hermano está recargando el recambio de pilas que tiene el ratón inalámbrico. Recuerdo que el antiguo ratón, de esos de bola de toda la vida, que nos duraba desde hace por lo menos 8 o 9 años funcionaba bien, pero este tipo de cambios le gustan a mi hermano y tampoco me molestan, de hecho la rueda para mover las pantallas me es muy util para leer blogs.
Son las 23:33 y eescucho mi respirar monótono. Me aburre. Aguanto la respiración unos momentos para cambiar el ritmo. Como consecuencia altero tambien el ritmo cardiaco, mi corazón se acelera y noto como tiembla el echo con cada contarcción y cada dilatación. Recuerdo que el colegio nos enseñaron que se llamaban sístole y diástole, pero no recuerdo cual era cual. Hoy no me preocupa lo suficiente como para molestarme en mirarlo en la enciclopedia.
Son las 23:33 y mi hermano está viendo la televisión en la salita. El brillo intermitente que sale de la pantalla se nota en todo el pasillo. Es parecido a ver los reflejos de la luna en el mar durante la noche, cambiando a cada momento. Me pregunto que estará viendo. Seguramente nada interesante, sino yo tambien estaria viendolo. o al menos grabandolo.
Son las 23:33 y caigo en la cuenta de que mañana tengo universidad. Decido que no tengo ganas de dar clase, no por nada, por simple vagueza. Al fianl entré a todas, a pesar de mis sutiles intentos de convencer a mis compañeros de no hacerlo.
Son las 23:33 y llevo unas semanas algo apático, sin ganas de nada. No sabría decir exactamente desde cuando. Pero tengo que animarme para ir al concierto de mi colega este jueves. Además me entero de que ese mismo jueves por la tarde es la fiesta de la primavera. Aún más motivos para espabilarme.
Son las 23:33 y pienso en que hoy me pondría al día con vuestras vidas y que esto era pecisamente lo que llevaba tiempo queriendo hacer. Escribir.
Son las 23:33. Cierrro los ojos y duermo.
Saludos
Son las 23:33. Hoy me he acostado temprano (al menos más temprano que de costumbre) Se ve que el cambio de hora me ha afectado y estoy cansado.
Son las 23:33 y veo el piloto rojo encendido en el enchufe. Mi hermano está recargando el recambio de pilas que tiene el ratón inalámbrico. Recuerdo que el antiguo ratón, de esos de bola de toda la vida, que nos duraba desde hace por lo menos 8 o 9 años funcionaba bien, pero este tipo de cambios le gustan a mi hermano y tampoco me molestan, de hecho la rueda para mover las pantallas me es muy util para leer blogs.
Son las 23:33 y eescucho mi respirar monótono. Me aburre. Aguanto la respiración unos momentos para cambiar el ritmo. Como consecuencia altero tambien el ritmo cardiaco, mi corazón se acelera y noto como tiembla el echo con cada contarcción y cada dilatación. Recuerdo que el colegio nos enseñaron que se llamaban sístole y diástole, pero no recuerdo cual era cual. Hoy no me preocupa lo suficiente como para molestarme en mirarlo en la enciclopedia.
Son las 23:33 y mi hermano está viendo la televisión en la salita. El brillo intermitente que sale de la pantalla se nota en todo el pasillo. Es parecido a ver los reflejos de la luna en el mar durante la noche, cambiando a cada momento. Me pregunto que estará viendo. Seguramente nada interesante, sino yo tambien estaria viendolo. o al menos grabandolo.
Son las 23:33 y caigo en la cuenta de que mañana tengo universidad. Decido que no tengo ganas de dar clase, no por nada, por simple vagueza. Al fianl entré a todas, a pesar de mis sutiles intentos de convencer a mis compañeros de no hacerlo.
Son las 23:33 y llevo unas semanas algo apático, sin ganas de nada. No sabría decir exactamente desde cuando. Pero tengo que animarme para ir al concierto de mi colega este jueves. Además me entero de que ese mismo jueves por la tarde es la fiesta de la primavera. Aún más motivos para espabilarme.
Son las 23:33 y pienso en que hoy me pondría al día con vuestras vidas y que esto era pecisamente lo que llevaba tiempo queriendo hacer. Escribir.
Son las 23:33. Cierrro los ojos y duermo.
Saludos
En segundo plano
Los aficionados al baloncesto sabrán de lo que voy a hablar en esta pequeña introducción. En la NBA utilizan el término "undercover" (la traducción al español podría ser "tapados") para referirse a jugadores con los que nadie contaba como grandes estrellas pero que por una u otra razón se "destapan" como buenos jugadores muy válidos para jugar en cualquier equipo. Valga este simil para ejemplificar la imagen que doy al resto del mundo.
Nunca he sido una persona popular, mas bien pasaba desapercibido. Soy consciente de que para mucha gente fui durante un tiempo "el ámigo de..." o "el novio de..." Ante esto no hay nada que quiera ni pueda objetar. Digamos que en parte debido a mi personalidad reservada, en parte a mi propia voluntad, siempre me desenvolví con esas etiquetas con total naturalidad.
De hecho me sentía comodo en esa posición. En cierto modo siempre me consideré como uno de esos secundarios de película que la crítica considera "de lujo" (como por ejemplo, Steve Buscemi) y que tan necesarios son para el lucimiento de la estrella. Para mi, estar en ese segundo plano era una posición cómoda y sencilla de realizar: una actitud callada, alguna frase ingeniosa de vez en cuandoy habia cumplido.
Pero llegó el momento en que todo eso tuvo que cambiar, me vi obligado por las cisrcunstancias a "abrirme al mundo" para no quedarme excesivamente en la estacada. ¿Qué sucedió entonces? Que mucha gente se sorprendió de como era realmente, se podría decir que descubrieron a la persona que había detrás de una actitud. Luego, simplemente la novedad pasó, y todos esos que me "descubrieron" se acostumbraron y todo quedó en calma.
En la actualidad y con mi reciente entrada en el mundo universitario las cosas son diferentes. Ahora me desenvuelvo en un ambiente similar al de una "película coral" en el que nadie tiene un papel más importante que nadie y en el cada uno tiene su momento de protagonismo dependiendo el momento. Mi papel se podría describir como "voz de la razón", aplicando cordura en momentos puntuales y con las indispensables notas de humor irónico que no pueden faltar.
Para terminar una recomendación: a todas vosotras señoritas que focalizais vuestra atención en el tío "llamativo" del grupo, fijaros tambien en el tío callado que va a su lado, tambien tenemos nuestro interés. Os sorprenderemos gratamente.
Saludos
Nunca he sido una persona popular, mas bien pasaba desapercibido. Soy consciente de que para mucha gente fui durante un tiempo "el ámigo de..." o "el novio de..." Ante esto no hay nada que quiera ni pueda objetar. Digamos que en parte debido a mi personalidad reservada, en parte a mi propia voluntad, siempre me desenvolví con esas etiquetas con total naturalidad.
De hecho me sentía comodo en esa posición. En cierto modo siempre me consideré como uno de esos secundarios de película que la crítica considera "de lujo" (como por ejemplo, Steve Buscemi) y que tan necesarios son para el lucimiento de la estrella. Para mi, estar en ese segundo plano era una posición cómoda y sencilla de realizar: una actitud callada, alguna frase ingeniosa de vez en cuandoy habia cumplido.
Pero llegó el momento en que todo eso tuvo que cambiar, me vi obligado por las cisrcunstancias a "abrirme al mundo" para no quedarme excesivamente en la estacada. ¿Qué sucedió entonces? Que mucha gente se sorprendió de como era realmente, se podría decir que descubrieron a la persona que había detrás de una actitud. Luego, simplemente la novedad pasó, y todos esos que me "descubrieron" se acostumbraron y todo quedó en calma.
En la actualidad y con mi reciente entrada en el mundo universitario las cosas son diferentes. Ahora me desenvuelvo en un ambiente similar al de una "película coral" en el que nadie tiene un papel más importante que nadie y en el cada uno tiene su momento de protagonismo dependiendo el momento. Mi papel se podría describir como "voz de la razón", aplicando cordura en momentos puntuales y con las indispensables notas de humor irónico que no pueden faltar.
Para terminar una recomendación: a todas vosotras señoritas que focalizais vuestra atención en el tío "llamativo" del grupo, fijaros tambien en el tío callado que va a su lado, tambien tenemos nuestro interés. Os sorprenderemos gratamente.
Saludos
Monólogo ante ti (Relato)
Creo que es hora de que tomemos caminos separados.
Hemos tenidos buenos momentos juntos... yo personalmente los mejores de mi vida, pero al parecer todo lo bueno se acaba.
Recuerdo el principio de todo como si fuera ayer: como una simple mirada podia desatar nuestras pasiones, como nos reiamos absurdamente de nuestras tonterias de enamorados, como te miraba como si fueses la única persona en la tierra... lo eres todavia.
De repente todo cambio. Sin saber como ni por qué los celos te cambiaron.
Conforme salia de casa comenzabas a llamarme. Me intentabas retener, como si fuese un esclavo. Era una locura. Cuando volvía era aún peor, te convertias en un policia haciendome el tercer grado: qué había hecho, donde y con quién había estado. No tenia sitio para respirar, me agobiabas. Si realmente confiabas en mí, preguntarme esas cosas era inútil. Siempre habiamos dicho que cada uno tendría su espacio y tú no lo estabas cumpliendo. En vez de estar ahí para apoyarme y ayudarme, como yo siempre he estado para ti, me estresabas y añadias presión a mi vida. Yo intentaba mantenerte conmigo, pero tu solo querias discutir. Seguro que nunca escuchabas todas las veces que te dije que me importabas.
Pero todo esto ya lo hablamos cuando me fui un tiempo de casa.
En esa época fue cuando me llamabas a cada rato. Cuando contestaba apenas podía entenderte. Directamente me gritabas. Luego llorabas para hacerme sentir culpable. Sabes que soy muy sensible y que me hacias daño, pero era tu manera de intentar acercarnos.
Por todo esto hemos llegado aquí.
No es que no te necesite. Al contrario. Como te dije más de una vez, sigues siendo la tinta del boligrafo que escribe mi vida. Sin ti no sería más que hojas en blanco. Si tu quisieras podriamos vivir como Jack y Sally*. Todo podría ser como antes, o mejor aún. Solo necesitamos usar nuestra madurez. Yo intentaré darte la seguridad que necesites. A cambio solo tienes que creerme y confiar en mi.
Ven que te seque esas lágrimas... abrazame... te quiero como tú me quieres... ¿me crees?
Saludos
* Jack y Sally son los personajes protagonistas de "Pesadilla antes de navidad" de Tim Burton
Hemos tenidos buenos momentos juntos... yo personalmente los mejores de mi vida, pero al parecer todo lo bueno se acaba.
Recuerdo el principio de todo como si fuera ayer: como una simple mirada podia desatar nuestras pasiones, como nos reiamos absurdamente de nuestras tonterias de enamorados, como te miraba como si fueses la única persona en la tierra... lo eres todavia.
De repente todo cambio. Sin saber como ni por qué los celos te cambiaron.
Conforme salia de casa comenzabas a llamarme. Me intentabas retener, como si fuese un esclavo. Era una locura. Cuando volvía era aún peor, te convertias en un policia haciendome el tercer grado: qué había hecho, donde y con quién había estado. No tenia sitio para respirar, me agobiabas. Si realmente confiabas en mí, preguntarme esas cosas era inútil. Siempre habiamos dicho que cada uno tendría su espacio y tú no lo estabas cumpliendo. En vez de estar ahí para apoyarme y ayudarme, como yo siempre he estado para ti, me estresabas y añadias presión a mi vida. Yo intentaba mantenerte conmigo, pero tu solo querias discutir. Seguro que nunca escuchabas todas las veces que te dije que me importabas.
Pero todo esto ya lo hablamos cuando me fui un tiempo de casa.
En esa época fue cuando me llamabas a cada rato. Cuando contestaba apenas podía entenderte. Directamente me gritabas. Luego llorabas para hacerme sentir culpable. Sabes que soy muy sensible y que me hacias daño, pero era tu manera de intentar acercarnos.
Por todo esto hemos llegado aquí.
No es que no te necesite. Al contrario. Como te dije más de una vez, sigues siendo la tinta del boligrafo que escribe mi vida. Sin ti no sería más que hojas en blanco. Si tu quisieras podriamos vivir como Jack y Sally*. Todo podría ser como antes, o mejor aún. Solo necesitamos usar nuestra madurez. Yo intentaré darte la seguridad que necesites. A cambio solo tienes que creerme y confiar en mi.
Ven que te seque esas lágrimas... abrazame... te quiero como tú me quieres... ¿me crees?
Saludos
* Jack y Sally son los personajes protagonistas de "Pesadilla antes de navidad" de Tim Burton
Algunas cosas nunca cambiarán
Los profesores seguiran suspendiendo a sus alumnos, no serán estos los que no aprueben.
Las faldas de tu novia nunca serán lo suficientemente largas y las de las demás nunca lo suficientemente cortas.
Ramón García seguirá presentando las campanadas de TVE.
Las mujeres nunca dirán que salen favorecidas en una fotografía. Los hombres seguiremos creyendo que siempre salimos favorecidos.
Tu madre nunca habrá hecho de comer lo que se te haya estado apeteciendo toda la mañana.
El autobús seguira llegando un minuto antés que tu a la parada y llegarás tarde.
Tu movil se seguirá quedando sin cobertura o batería cuando más necesidad tengas.
El Messenger seguirá incluyendo novedades absurdas que nadie usa, como por ejemplo la pizarra.
Seguiremos mintiendo en las cuestas.
A la mujer que se acueste con muchos hombres la seguiran llamando guarra. El hombre que haga lo mismo seguirá siendo un machote.
Seguiremos catalogándonos unos a otros por nuestro aspecto.
La gente de Málaga y la de Sevilla seguirán llevandose mal.
El fútbol seguirá siendo el deporte más seguido del país.
Las mujeres seguirán preguntando a sus parejas "¿En qué piensas?" Los hombres nunca sabrán que contestar.
Seguiremos viendo los errores ajenos y no los nuestros.
Seguiremos asombrandonos cada día más de que el mundo no se haya ido ya al carajo.
Seguiremos prefiriendo lo bonito a lo bueno y barato.
Seguiremos bailando en las discotecas las canciones de moda que odiamos.
Seguiremos esperanzados en que España gane un mudial de fútbol. Siempre volveremos a la cruda realidad.
Conservaremos nuestras manías, más aún si intentan quitárnoslas.
Pensaremos inevitablemente que son los demás los que están equivocados, aunque sean mayoría.
Nos consolaremos si, lo malo que nos pasa a nosotros, le pasa a más gente.
Seguiremos pasenado el paraguas los días que no llueva y dejándolo en casa el día que lo haga.
Seguiremos viendo "Aquí hay tomate" y luego negándolo.
Seguiremos sin ver los documentales de la 2 y diremos que si lo hacemos.
Seguiremos visitando nuestros blogs cada media hora para ver si hay nuevos comentarios.
Seguiremos dudando cual de los Zipi y Zape es el moreno y cual el rubio.
Seguiremos escuchando música a todo volumen en nuestras casas sea la hora que sea.
Llevar calcetines blancos seguirá siendo hortera.
Seguiremos sin soportar a un número de gente directamente proporcional al número de gente que no nos soporte a nosotros.
Seguiremos deseando a la mujer de nuestro prójimo.
Seguirá habiendo todos los años partidos, bodas, acontecimientos y similares con el calificativo "del siglo"
Seguiremos avergonzandonos de lo que hicimos la noche anterior de borrachera.
Por mi parte, seguiré despidiendo mis posts de la misma manera.
Saludos
Las faldas de tu novia nunca serán lo suficientemente largas y las de las demás nunca lo suficientemente cortas.
Ramón García seguirá presentando las campanadas de TVE.
Las mujeres nunca dirán que salen favorecidas en una fotografía. Los hombres seguiremos creyendo que siempre salimos favorecidos.
Tu madre nunca habrá hecho de comer lo que se te haya estado apeteciendo toda la mañana.
El autobús seguira llegando un minuto antés que tu a la parada y llegarás tarde.
Tu movil se seguirá quedando sin cobertura o batería cuando más necesidad tengas.
El Messenger seguirá incluyendo novedades absurdas que nadie usa, como por ejemplo la pizarra.
Seguiremos mintiendo en las cuestas.
A la mujer que se acueste con muchos hombres la seguiran llamando guarra. El hombre que haga lo mismo seguirá siendo un machote.
Seguiremos catalogándonos unos a otros por nuestro aspecto.
La gente de Málaga y la de Sevilla seguirán llevandose mal.
El fútbol seguirá siendo el deporte más seguido del país.
Las mujeres seguirán preguntando a sus parejas "¿En qué piensas?" Los hombres nunca sabrán que contestar.
Seguiremos viendo los errores ajenos y no los nuestros.
Seguiremos asombrandonos cada día más de que el mundo no se haya ido ya al carajo.
Seguiremos prefiriendo lo bonito a lo bueno y barato.
Seguiremos bailando en las discotecas las canciones de moda que odiamos.
Seguiremos esperanzados en que España gane un mudial de fútbol. Siempre volveremos a la cruda realidad.
Conservaremos nuestras manías, más aún si intentan quitárnoslas.
Pensaremos inevitablemente que son los demás los que están equivocados, aunque sean mayoría.
Nos consolaremos si, lo malo que nos pasa a nosotros, le pasa a más gente.
Seguiremos pasenado el paraguas los días que no llueva y dejándolo en casa el día que lo haga.
Seguiremos viendo "Aquí hay tomate" y luego negándolo.
Seguiremos sin ver los documentales de la 2 y diremos que si lo hacemos.
Seguiremos visitando nuestros blogs cada media hora para ver si hay nuevos comentarios.
Seguiremos dudando cual de los Zipi y Zape es el moreno y cual el rubio.
Seguiremos escuchando música a todo volumen en nuestras casas sea la hora que sea.
Llevar calcetines blancos seguirá siendo hortera.
Seguiremos sin soportar a un número de gente directamente proporcional al número de gente que no nos soporte a nosotros.
Seguiremos deseando a la mujer de nuestro prójimo.
Seguirá habiendo todos los años partidos, bodas, acontecimientos y similares con el calificativo "del siglo"
Seguiremos avergonzandonos de lo que hicimos la noche anterior de borrachera.
Por mi parte, seguiré despidiendo mis posts de la misma manera.
Saludos