Blogs.ya.com Quitar publicidad
¿Qué de qué?
"Decidle mi nombre al mundo, esa es la deuda que tenéis conmigo"
Acerca de
"Soy yo el camino, yo decido por donde seguir"
Sindicación
 
Tres cosas
Ni una más ni una menos. Exactamente tres cosas son las que, según el antiguo dicho, un hombre tenía que hacer a lo largo de su vida. A saber: plantar un arbol, tener un hijo y escribir un libro. No se si el orden tenía que ser ese o es que recuerdo mal el refrán pero supongo que el ordén de los factores, como en otras ocasiones, no altera el producto.
El caso es que como idea está bien: ayudas a salvar la Tierra del inminente (por lo que dicen) calentamiento global, perpetúas la especie (o la empeoras aún más dependiendo como eduques a tu hijo) y dejas constancia de tus obras en un libro (si lo han hecho famosos de tres al cuarto por qué no hacerlo los demás) Pero a día de hoy el que se acuerda de esto piensa que está anticuado.
Lo de plantar un arbol, como no sea de excursión con el colegio en una granja escuela, a esta sociedad cada vez más urbana le queda un poco lejos. Además, visto lo visto en Marbella, trae más cuenta talar árboles, recalificar el terreno, urbanizarlo y trincar un buen dinero en comisiones. Lo de escribir un libro, con el sistema educativo que llevamos años soportando, pues está complicado. Además los pobres profesores de hoy en día tienen que estar más preocupados de que los chavales no se maten entre ellos que de darles clase, pero eso es otro tema. Lo de tener un hijo si que lo tenemos superado. Hoy día la gente se queda o va dejando emabarazada sin problema ninguno. Otra cosa es que sea buscado o no, que la mayoría de las veces va a ser que no.
Y es que los viejos valores yo no están de moda. Pero que digo los viejos, ningún valor está en absoluto de moda. Si eres educado eres afeminado, si eres honrado eres un "pringao", si eres bueno eres tonto, si eres prudente eres un "cagao" y si simplemente te limitas a vivir tu vida sin molestar a los demás (que aunque no es un valor, es una buena actitud) pues te intentarán pisotear y te tratarán de loco por no ser como la mayoría.
¿Será que está de moda ser un cabrón sinvergüenza?
Saludos.
Etiquetas:      
 
Ocasión perdida (Relato)
Fue mi ocasión. Podía haberlas matado en ese mismo instante. Haber acabado con ellas de una vez por todas y para siempre. Solo tenía que lanzarme. El verla allí, tan cerca y a la vez tan distante, mirándome, no hacia más que darme ánimos, más bien incitarme a hacerlo. Pero ella no podiá hacerlo por mi. Era cosa mía. Tenían que morir a mis manos. Sería solo un instante, tan corto como las anteriores veces que se me había ocurrido hacerlo, pero tan difícil e imprevisible como siempre.
Pensándolo friamente tenía hasta atenuantes. El alcohol llevaba horas corriendo por mis venas y había causado estragos en mi cuerpo. Pero en caso de fracaso esto solo me valdría a mi. A los ojos de los demás seguiría siendo la cosa más estúpida del mundo. Y estas historias las acaba sabiendo todo el mundo.
Así que si fracasaba todo habría acabado, no me quedaría orgullo para volver a verla. Si fracasaba no había solución. Sería la típica cosa que me martillearía la cabeza una y otra vez, día tras día, cada vez que mi memoría lo rescatase del oscuro pozo en el que, en vano, intentaría esconderlo si ocurría.
Demasidas vueltas y comidas de cabeza para una cosa a simple vista tan fácil. Fácil para los demás, no para mi. Y ella siempre ahí, en mi campo de visión, demostrándome con su sola presencia que precisamente ella era la única razón que tenía para hacer lo que debía hacer.
El tiempo pasaba inexorable y la oportunidad se iba desvaneciendo con cada moviemiento de las agujas del reloj. Acabé saliendo de allí. Cada segundo que pasase me estaría avergonzando de mi mismo por mi falta de valor si continuaba dentro del local.
Hubiese sido tan fácil. Pero se convirtió en una ocasión perdida. No me atreví a matarlas, ni a una ni a la otra. Y ahí siguen vivas las dos, dentro de mi. Son mi vergüenza y mi timidez.
Saludos
Etiquetas:    
 
No ofende el que quiere...
Dentro del amplio abanico de insultos y palabras malsonantes que adornan nuestro rico idioma hay, obviamente, unas más ofensivas que otras. Están las típicas para salir del paso que son tan antiguas y tan carcas que ya ni siquiera ofenden (idiota o imbecil son los dos ejemplos mas claros). Luego hay otro tipo que son los insultos con los que se te llena la boca, que dichos con un grado suficiente de odio y rencor pueden ofender, pero que un momento dado pueden no causar ese efecto buscado (en este grupo encuadro gilipollas y capullo, este ultimo especialmente ofensivo si te lo dice una mujer, aunque no me pregunteis el por qué ya que no tengo una explicación). Hay otro grupo que son los insultos que ademas de ofenderte buscan la humillación y el escarnio de tu persona (aquí entran los soplapollas y variantes).
Pero a lo que iba. Hay una palabra que mucha gente usa como insulto pero que no ofende para nada. Me estoy refiriendo a "niñato". Niñato aparece en el diccionario con dos acepciones. La primera de ellas es joven sin experiencia y la segunda joven presumido. Como podeis comprobar así de primeras que te llamen presumido o inexperimentado pues muy ofensivo no es. Bien es cierto que la gente que lo usa como insulto no lo hace con estas acepcione sino refiriendose más bien a "inmaduro".
Lo de la madurez o inmadurez nunca lo he comprendido, nunca he localizado el baremo que te hace ser o no ser maduro a lo ojos de la gente. A mi modo de ver ni se es maduro ni se tiene madurez. La madurez se demuestra cuando hay que demostrarla, cuando la vida te pone algo por delante que te hace actuar de la manera menos egoista y más adecuada al momento. Eso es para mi ser maduro. No soy menos maduro porque me guste jugar a la playstation o porque me ria de chistes de pedos y caca con mis amigos si encarta, ni tampoco soy más maduro por hacer exactamente lo contrario.
Yo la compararía con la valentía. No hay que ir de valiente por la vida, hay que serlo cuando toca, hay que demostrarlo cuando toca.
Y es que para insultar, como para todo, o se tiene arte o no se tiene, y el que no tiene pues te dice niñato. Porque como dice el título ofende el que puede.
Saludos
Etiquetas: