Merece la pena
Hacer casi 2.500 kilómetros en coche (no exagero) en apenas cuatro días.
Estudiar para el último examen del curso (ya llegará septiembre) durante el viaje.
Madrugar tres días en un mes en el que pensabas que ya lo tenías superado.
Transportar en la manos un centro floral parte de cuya agua se derramó sobre mis pantalones.
Hacer el nudo de la corbata cinco veces hasta que quedó decente.
Vivir posiblemente uno de los días más calurosos del año en Santander vestido de traje.
Escuchar como unos niños llaman a todos los componentes de tu mesa “aburridos”.
Que el comensal sentado enfrente tuya vomite durante la comida por excederse con el vino.
Comprobar que tu madre estando, digamos contenta, pacta como broma tu casamiento con una mujer que prácticamente te duplica la edad.
Ver como tu madre, en el mismo estado de antes, intenta cortar (hasta conseguirlo) un mechón de pelo de uno de los amigos del novio.
Escuchar durante horas decenas de canciones que nunca escucharías estando sobrio o en tu casa.
Intentar argumentar ante las divagaciones alcohólicas de otro invitado.
Que te tiren de la corbata para obligarte a bailar.
Ser el único de mi familia que no continúo la fiesta hasta más allá de la media noche.
Soportar un control de la Guardia Civil sabiendo fehacientemente que en el coche no hay nada dañino ni ilegal.
¿Merece todo esto la pena?
Por supuesto. La merece para acompañar a unos amigos, a personas que consideras de tu familia, el día de su boda.
No puede haber mejor razón para ello.
Saludos.
Estudiar para el último examen del curso (ya llegará septiembre) durante el viaje.
Madrugar tres días en un mes en el que pensabas que ya lo tenías superado.
Transportar en la manos un centro floral parte de cuya agua se derramó sobre mis pantalones.
Hacer el nudo de la corbata cinco veces hasta que quedó decente.
Vivir posiblemente uno de los días más calurosos del año en Santander vestido de traje.
Escuchar como unos niños llaman a todos los componentes de tu mesa “aburridos”.
Que el comensal sentado enfrente tuya vomite durante la comida por excederse con el vino.
Comprobar que tu madre estando, digamos contenta, pacta como broma tu casamiento con una mujer que prácticamente te duplica la edad.
Ver como tu madre, en el mismo estado de antes, intenta cortar (hasta conseguirlo) un mechón de pelo de uno de los amigos del novio.
Escuchar durante horas decenas de canciones que nunca escucharías estando sobrio o en tu casa.
Intentar argumentar ante las divagaciones alcohólicas de otro invitado.
Que te tiren de la corbata para obligarte a bailar.
Ser el único de mi familia que no continúo la fiesta hasta más allá de la media noche.
Soportar un control de la Guardia Civil sabiendo fehacientemente que en el coche no hay nada dañino ni ilegal.
¿Merece todo esto la pena?
Por supuesto. La merece para acompañar a unos amigos, a personas que consideras de tu familia, el día de su boda.
No puede haber mejor razón para ello.
Saludos.
Comentario:
Madre mía con la boda!
La verdad es que las bodas convencionales no me van mucho, pero a veces resultan divertidas...
Yo soy más partidaría de una boda en Las Vegas...
Besos
La verdad es que las bodas convencionales no me van mucho, pero a veces resultan divertidas...
Yo soy más partidaría de una boda en Las Vegas...
Besos
Comentario:
joder pobre, si hubieras bailado con una en la boda el final podria haber sido y comieron perdices... tu ya me entiendes
Comentario:
Y ninguna duda si hubiera que repetirlo.
Comentario:
Qué poquito me gustan las bodas, pero en fin, piensa que al menos tú no tienes que mantener el tipo encima de unos tacones de 8 u 10 centímetros todo el día, XDDDD
Un besazo rey. O dos, que hoy me siento generosa, jejeje.
Kissxxx
Un besazo rey. O dos, que hoy me siento generosa, jejeje.
Kissxxx
Comentario:
¿Algo mas? valiente fin de semana más completo
Comentario:
Bodas si!!!