Ojos tristes (Relato)
Se levanta como todas las mañanas. Todas los días le parecen iguales y de hecho lo son. No se arregla ni se cambia de ropa. No tiene donde ya que el banco de la esquina más oscura del parque no cuenta con aseo, y de todas maneras no le hace falta. Ya no recuerda cuando fue la última vez que se puso una muda limpia, solo sabe que fue hace mucho tiempo o quizá es el alcohol el que le hace creer que fue hace mucho.
El café de la mañana le sale gratis. Hace años que el dueño del bar ve como su vida se va degenerando imparable y es esa lás tima que siente hacia él la que le obliga a invitarle a desayunar, siempre y cuando se tome su triste café con leche alejado de la terraza, no vaya a ser que asuste a la clientela.
Se pasa el día vagando entre la muchedumbre sin nada que hacer, sin sitio al que ir, sin nadie que le espere. Anda entre la gente pasando desapercibido. Así es como él lo prefiere porque ya ha visto muchas veces las miradas de asco en los transeúntes recordandole que se debe sentir avergonzado de si mismo.
Aprovecha los despistes de los camareros para hacerse con las propinas que los turistas extranjeros dejan en los restaurantes del paseo marítimo y ásí tener algo de dinero con el que comprar alcohol. La comida la deja para más tarde cuando rebusca entre los cubos de basura de los hoteles de lujo.
No siempre fue así. Para él hace ya una eternidad, pero antes tenia mujer e hijos, incluso un trabajo que le permitía llegar a fin de mes holgadamente y permitirse algún que otro capricho. Pero de repente todo empezó a desaparecer. Quizá fue a raiz de su separación en la que su mujer se quedó con todo y de que el juez le otorgase un régimen de visitas de chiste. O debió ser cuando le obligaron a jubilarse anticipadamente para dejar paso a "sangre nueva". Pero en los pocos momentos de lucidez que todavía tiene se da cuenta de que no ha sido culpa de su mujer, ni del juez, ni siquiera de sus jefes. Sabe que todo ha sido por su culpa. Que ha sido incapaz de afrontar la vida cuando le venían bastos, que le era más fácil autocomplacerse en su propia misería que luchar por seguir viviendo.
Lo peor es que ya duda sobre si considerarse ser humano. Ya nadie que lo vea por la calle lo considera como tal, solo él lo hace y en contadas ocasiones. Y sin embargo es más humano que mucha otra gente con tres coches aparcados en el garaje y cuentas corrientes con más de seis ceros. Lo demuestran sus ojos. Esos ojos tristes en los que nadie se fija y en los que todavía se muestra un atisbo de humanidad cada vez más ahogada por el alcohol y la soledad.
Cae la noche y regresa a su banco. Entonces es cuando saca de su bolsillo la única foto que conserva de sus hijos. Ya no recuerda el día de su cumpleaños ni sabe cuantos años tendran ahora cada uno. Sin embargo, como todas las noches, cada vez que ve esa foto llora por esos pocos recuerdos que todavía permanecen en su interior.
Y de nuevo esos ojos tristes se llenan de lágrimas.
Saludos
El café de la mañana le sale gratis. Hace años que el dueño del bar ve como su vida se va degenerando imparable y es esa lás tima que siente hacia él la que le obliga a invitarle a desayunar, siempre y cuando se tome su triste café con leche alejado de la terraza, no vaya a ser que asuste a la clientela.
Se pasa el día vagando entre la muchedumbre sin nada que hacer, sin sitio al que ir, sin nadie que le espere. Anda entre la gente pasando desapercibido. Así es como él lo prefiere porque ya ha visto muchas veces las miradas de asco en los transeúntes recordandole que se debe sentir avergonzado de si mismo.
Aprovecha los despistes de los camareros para hacerse con las propinas que los turistas extranjeros dejan en los restaurantes del paseo marítimo y ásí tener algo de dinero con el que comprar alcohol. La comida la deja para más tarde cuando rebusca entre los cubos de basura de los hoteles de lujo.
No siempre fue así. Para él hace ya una eternidad, pero antes tenia mujer e hijos, incluso un trabajo que le permitía llegar a fin de mes holgadamente y permitirse algún que otro capricho. Pero de repente todo empezó a desaparecer. Quizá fue a raiz de su separación en la que su mujer se quedó con todo y de que el juez le otorgase un régimen de visitas de chiste. O debió ser cuando le obligaron a jubilarse anticipadamente para dejar paso a "sangre nueva". Pero en los pocos momentos de lucidez que todavía tiene se da cuenta de que no ha sido culpa de su mujer, ni del juez, ni siquiera de sus jefes. Sabe que todo ha sido por su culpa. Que ha sido incapaz de afrontar la vida cuando le venían bastos, que le era más fácil autocomplacerse en su propia misería que luchar por seguir viviendo.
Lo peor es que ya duda sobre si considerarse ser humano. Ya nadie que lo vea por la calle lo considera como tal, solo él lo hace y en contadas ocasiones. Y sin embargo es más humano que mucha otra gente con tres coches aparcados en el garaje y cuentas corrientes con más de seis ceros. Lo demuestran sus ojos. Esos ojos tristes en los que nadie se fija y en los que todavía se muestra un atisbo de humanidad cada vez más ahogada por el alcohol y la soledad.
Cae la noche y regresa a su banco. Entonces es cuando saca de su bolsillo la única foto que conserva de sus hijos. Ya no recuerda el día de su cumpleaños ni sabe cuantos años tendran ahora cada uno. Sin embargo, como todas las noches, cada vez que ve esa foto llora por esos pocos recuerdos que todavía permanecen en su interior.
Y de nuevo esos ojos tristes se llenan de lágrimas.
Saludos
Comentario:
Me gusta mucho lo que escribes.
Este me recuerda a una canción de SFDK, que se llama igual que el título, Ojos Tristes.
Saludos.
Mery!
Este me recuerda a una canción de SFDK, que se llama igual que el título, Ojos Tristes.
Saludos.
Mery!
Comentario:
te felicito, un abrazo y gracias x el consejo sta muy bien pensao
Comentario:
a parte d ser cojonudo esta contado q casi lloro, oye este relato es tuyo?
Comentario:
Después de leer tu post, no sé qué decir. Supongo que sólo podemos tratar de aprender de las experiencias de los demás y disfrutar de lo que tenemos ahora, por si acaso dejamos de tenerlo.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
Tan real como la vida misma... Hoy mismo he estado yo hablando con un "ex-yonky" en la puerta del ambulatorio... en un cuarto de hora me ha contatdo vida y milagros... Es una pena como la gente puede degradarse tanto...
Besitos ;)
PD: me gustaba más cuando estaba tu foto :P
Besitos ;)
PD: me gustaba más cuando estaba tu foto :P
Comentario:
conmovedora y reflexiva historia. esto me hace pensar mucho de cuando tenía ganas de tirar la toalla. besos
Comentario:
Precioso, duro y tierno, gracias por compartirlo.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
Uff me has emocionado, sabes llegar al corazón...
Cada persona que vemos en la calle tiene una historia que contar, tristes historias de gente que no fueron valientes o simplemente no tuvieron suerte...y todos con sus ojos tristes...
Muchos besos.
Cada persona que vemos en la calle tiene una historia que contar, tristes historias de gente que no fueron valientes o simplemente no tuvieron suerte...y todos con sus ojos tristes...
Muchos besos.
Comentario:
Por cierto, has conseguido meterme en el personaje, es muy creible. Además has contado la cruenta realidad tal y como es, sin cuentos de hadas ni dramas.
El recuerdo de sus hijos antes de acostarse es muy significativo: ha arruinado su vida y puede que la de los suyos, pero ese sentimiento es totalmente puro ya que es lo único q le pertenece.
Te deseo que te conviertas en un hombre de provecho.
JaVi
El recuerdo de sus hijos antes de acostarse es muy significativo: ha arruinado su vida y puede que la de los suyos, pero ese sentimiento es totalmente puro ya que es lo único q le pertenece.
Te deseo que te conviertas en un hombre de provecho.
JaVi
Comentario:
A veces es bueno pararse a pensar y ver las cosas de otra manera, solo así te das cuenta de lo que tienes y puedes valorarlo de verdad.
Es una situación muy dura y no tan lejana de nuestras maravillosas vidas como pensamos. Es una posibilidad, podemos conseguirlo todo y fracasar en un momento. Y allí estará mucha gente esperando a que te hundas.
"Podemos ser buenas personas, pero debemos demostrarlo porque, si por algo se nos recuerda, es por nuestros actos" (Batman begins).
JaVi
Es una situación muy dura y no tan lejana de nuestras maravillosas vidas como pensamos. Es una posibilidad, podemos conseguirlo todo y fracasar en un momento. Y allí estará mucha gente esperando a que te hundas.
"Podemos ser buenas personas, pero debemos demostrarlo porque, si por algo se nos recuerda, es por nuestros actos" (Batman begins).
JaVi





