Con solo un gesto (Relato)
Otro dia marcado en el calendario. Hoy, de nuevo y después de un tiempo, tocaba "trabajar". Esta no era su principal ocupación, pero era una manera de ganarse un sobresueldo. Sabía lo que significaba el día de hoy desde hacia tiempo (exactamente cuatro semanas), pero aun así un escalofrío mezcla de miedo y nerviosismo le recorrió el cuerpo esa mañana. Se podría decir que su trabajo era sencillo, al menos en el aspecto físico (para ello tendriamos que dejar a un lado los dilemas éticos y morales), al final y al cabo su única labor era hacer un gesto. Eso sí, un gesto que, cada vez que realiza, le quita la vida a un hombre.
Ser verdugo hoy día no tiene nada que ver con la imagen que tenemos en las películas de un hombre fuerte, con una capucha negra y cortando cabezas con un hacha. Él lo sabía bien, ya que, al fin y al cabo era uno de ellos. Al entrar en ese mundo supo que los funcionarios de prisiones se negaban a actuar de verdugos por miedo a las represalias de los presos, así la administración tuvo que buscar profesionales en otros sitios,cosa facil siendo él único país desarrollado (de hecho, el más desarrollado) que aún conserva la pena de muerte. Y más facil aún si tenemos en cuenta que es legal poseer un arma y disparar a un desconocido que entre en nuestra propiedad.
En un principio ser carnicero de profesión había ayudado (él lo vió como una evolución más en el trabajo, como si ajusticiar humanos fuese el siguiente paso lógico tras el de despedazar terneras). Ver a los sentenciados como animales sin escrupulos que habían hecho cosas horribles también ayudó. Pero ejecución tras ejecución veía que había algo más detras de los presos. Había una familia que lloraba detrás del cristal justo al lado de jueces, gobernantes y policías que sonreían y se daban palmadas en la espalda por un "trabajo bien hecho" y un delicuente más que no causaría problemas. Y eso, para un hombre como él, no era justo ni honrado, ni siquiera respetuoso.
Cuando ese día salió de su casa con destino a la prisión supo que sería su último día, se convenció para dejar ese "trabajo" de una vez, no porque el preso fuera diferente a todos los anteriores, ni tampoco porque fuera o no culpable (no se preocupaba en saberlo, tambien facilitaba las cosas) Sin saber como ni por qué era algo dentro de el lo que había cambiado.
Inyección letal. La odiaba, aunque no tanto como la electrocución (aún hoy el olor a carne quemada le producía ganas de vomitar) La inyección letal era desagradable en otro aspecto, y ese día la volvió a recrear por última vez. Después de leer las ultimas declaraciones y las últimas firmas por parte del alcaide y del juez (le resultaba curioso como la misma burocracia que había colocado al preso en esa situación le aompañaba hasta el final) comenzaba su labor.
Primero tenia que encontrar la vena.Clavarle la aguja en un sitio equivocado, como una arteria o un músculo, provocaba un dolor inútil e inhumano siendo los últimos momentos de una persona. Después era solo un gesto. Ese maldito gesto que ponía en funcionamiento el mecanismo. El tiopentato sódico recorrió el primero de los tubos hasta fundirse con el brazo del preso,provocando que perdiese el conocimiento. Posteriormente, la acción conjunta del bromuro de pancuronio (un relajante muscular que paraliza el diafragma, impidiendo la respiración) y el cloruro potásico (provoca un paro cardiaco) acabaron con la vida del hombre.
Pero despues de eso fue diferente. Despues de su "trabajo" una lágrima escapó de sus ojos. Supo que, de alguna manera, la muerte de ese hombre le había dado a él una nueva vida. La muerte de ese hombre le había hecho recordar esa humanidad que no le habían conseguido arrebatar tantos años de "trabajo".
Saludos
Ser verdugo hoy día no tiene nada que ver con la imagen que tenemos en las películas de un hombre fuerte, con una capucha negra y cortando cabezas con un hacha. Él lo sabía bien, ya que, al fin y al cabo era uno de ellos. Al entrar en ese mundo supo que los funcionarios de prisiones se negaban a actuar de verdugos por miedo a las represalias de los presos, así la administración tuvo que buscar profesionales en otros sitios,cosa facil siendo él único país desarrollado (de hecho, el más desarrollado) que aún conserva la pena de muerte. Y más facil aún si tenemos en cuenta que es legal poseer un arma y disparar a un desconocido que entre en nuestra propiedad.
En un principio ser carnicero de profesión había ayudado (él lo vió como una evolución más en el trabajo, como si ajusticiar humanos fuese el siguiente paso lógico tras el de despedazar terneras). Ver a los sentenciados como animales sin escrupulos que habían hecho cosas horribles también ayudó. Pero ejecución tras ejecución veía que había algo más detras de los presos. Había una familia que lloraba detrás del cristal justo al lado de jueces, gobernantes y policías que sonreían y se daban palmadas en la espalda por un "trabajo bien hecho" y un delicuente más que no causaría problemas. Y eso, para un hombre como él, no era justo ni honrado, ni siquiera respetuoso.
Cuando ese día salió de su casa con destino a la prisión supo que sería su último día, se convenció para dejar ese "trabajo" de una vez, no porque el preso fuera diferente a todos los anteriores, ni tampoco porque fuera o no culpable (no se preocupaba en saberlo, tambien facilitaba las cosas) Sin saber como ni por qué era algo dentro de el lo que había cambiado.
Inyección letal. La odiaba, aunque no tanto como la electrocución (aún hoy el olor a carne quemada le producía ganas de vomitar) La inyección letal era desagradable en otro aspecto, y ese día la volvió a recrear por última vez. Después de leer las ultimas declaraciones y las últimas firmas por parte del alcaide y del juez (le resultaba curioso como la misma burocracia que había colocado al preso en esa situación le aompañaba hasta el final) comenzaba su labor.
Primero tenia que encontrar la vena.Clavarle la aguja en un sitio equivocado, como una arteria o un músculo, provocaba un dolor inútil e inhumano siendo los últimos momentos de una persona. Después era solo un gesto. Ese maldito gesto que ponía en funcionamiento el mecanismo. El tiopentato sódico recorrió el primero de los tubos hasta fundirse con el brazo del preso,provocando que perdiese el conocimiento. Posteriormente, la acción conjunta del bromuro de pancuronio (un relajante muscular que paraliza el diafragma, impidiendo la respiración) y el cloruro potásico (provoca un paro cardiaco) acabaron con la vida del hombre.
Pero despues de eso fue diferente. Despues de su "trabajo" una lágrima escapó de sus ojos. Supo que, de alguna manera, la muerte de ese hombre le había dado a él una nueva vida. La muerte de ese hombre le había hecho recordar esa humanidad que no le habían conseguido arrebatar tantos años de "trabajo".
Saludos
Comentario:
Es una manera de asesinar "políticamente correcta".
Un AbRaZo!
Un AbRaZo!
Comentario:
Bonito relato Ícaro. Me encanta como escribes, ya lo sabes.
Besos
Besos
Comentario:
q capacidad de narracion :-)
muy bueno!
muy bueno!
Comentario:
Cai por casualidad en tu blog y me a parecido muy interesante.
Enhorabuena por tu blog.
Un besito
Maribel
Enhorabuena por tu blog.
Un besito
Maribel
Comentario:
¡Hola! jajaj se hechaba de menos un relato. Ays, me has dado miedo cuando has dicho lo de los carniceros ahora voy a pensar que muchos son asesinos y que cuando voy a comprar se van a quedar con mi cara para venir por la noche a clavarme esa inyeccion....
Me has dejado pretificada, eres una maquina escribiendo. Te has ganado:
Un beso enorme!!!
Me has dejado pretificada, eres una maquina escribiendo. Te has ganado:
Un beso enorme!!!
Comentario:
Esta genial, me ha encantado!!!
1besote dsd vlc!!XaO!!
1besote dsd vlc!!XaO!!
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Esta genial, me ha encantado!!!
1besote dsd vlc!!XaO!!
1besote dsd vlc!!XaO!!
Comentario:
Y acaso no es excitante?...
Me encanta cuando la aguja rompe el tejido y penetra con suavidad por vena. Es una sensación... orgásmica.
Me encanta cuando la aguja rompe el tejido y penetra con suavidad por vena. Es una sensación... orgásmica.
Comentario:
Me ha encantado.
Besos.
Besos.
Comentario:
tronco los relatos cortos me dejan intriga, pero y ahora en q trabaja? mieooo
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Ufff, impresionada, asi me tienes!.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
Un relato sublime, me has dejado sin palabras.
Comentario:
Uno de los relatos más completos y que más me han impresionado ultimamente.
Sigue así.
Besos de una maia.
Sigue así.
Besos de una maia.





