(ni, mi) Yo mismo
Levantas la mirada de la taza del water, fugaz, esquiva ¿y que ves? un carutre que te observa con cara de atontado.
¿ya has vuelto a beber? no, solo se trata de una borrachera leve, mientras la cara te responde con una mueca extraña, ¿que de monios le ocurre a ese pavo? ¿querra pelea? ¿ostias a mansalva quizas? que cojones te has creido, que voy con todos los colegas, que te curro a ostias en un plim!
Pues no, no deja de ponerte mala cara, parece que se anticipa a tus palabras, como si supiese que cara poner en cada momento para hacerte sentir mas humillado y mas furioso, pero no lo consigue...
En su lugar lo miras con cara de idiota, parece devolverte una mirada entre triste e indecisa ¿que pretendes? buscas en sus ojos azules claro el menor indicio de mala leche, va vestido de moñas, el tio con su chaquetita de chandal ajustada todo maqueao el, con el pelito ordenadamente desordenado y brillante como el agua del mar al amanecer, barba cuidadita, pero no bien afeitadita, basandote en el hecho de que es sabado, deduces que no se la ha afeitado para parecer informal y a la vez adulto.
Empiezas a sentir ganas de partirle la cara de nuevo, te devuelve a tus pensamientos una mueca de horroroso mal gusto y entonces comienzas a hacer cabalas: quien sera? de ande cojones ha salido? como tiene huevos de plantarme cara en mi propio terreno?
Estas decidido, uno de los dos no saldra vivo de este encuentro.
Mides distancias, rutas de escape, posibilidades de apoyo, todo esta en tu contra, piensas en sus padres, sus amigos, su novia, este cabron tiene que tener una novia guapisima, todos los feos suelen tener la suerte de acabar, al final de todo, con unas muñecas preciosas, pero este cabron no va a tener tanta suerte, le vas a pegar una somanta de ostias que no lo van a querer ni en la ONCE para vender cupones!
Luego piensas, para que demonios empezar una pelea, que la empiece el, tramas una estrategia perfecta par aque el intente darte el primer golpe, acumulas efluvios en tu boca y le escupes con todas tus fuerzas con la oculta esperanza de que el se sienta lo suficientemente ultrajado como para querer matarte...
Y en ese momento, el esputo que con tantas ganas has lanzado, se desliza en la superficie de un espejo empotrado en la pared
Vaya desilusion, creo que me he puesto a parir a mi mismo!
¿ya has vuelto a beber? no, solo se trata de una borrachera leve, mientras la cara te responde con una mueca extraña, ¿que de monios le ocurre a ese pavo? ¿querra pelea? ¿ostias a mansalva quizas? que cojones te has creido, que voy con todos los colegas, que te curro a ostias en un plim!
Pues no, no deja de ponerte mala cara, parece que se anticipa a tus palabras, como si supiese que cara poner en cada momento para hacerte sentir mas humillado y mas furioso, pero no lo consigue...
En su lugar lo miras con cara de idiota, parece devolverte una mirada entre triste e indecisa ¿que pretendes? buscas en sus ojos azules claro el menor indicio de mala leche, va vestido de moñas, el tio con su chaquetita de chandal ajustada todo maqueao el, con el pelito ordenadamente desordenado y brillante como el agua del mar al amanecer, barba cuidadita, pero no bien afeitadita, basandote en el hecho de que es sabado, deduces que no se la ha afeitado para parecer informal y a la vez adulto.
Empiezas a sentir ganas de partirle la cara de nuevo, te devuelve a tus pensamientos una mueca de horroroso mal gusto y entonces comienzas a hacer cabalas: quien sera? de ande cojones ha salido? como tiene huevos de plantarme cara en mi propio terreno?
Estas decidido, uno de los dos no saldra vivo de este encuentro.
Mides distancias, rutas de escape, posibilidades de apoyo, todo esta en tu contra, piensas en sus padres, sus amigos, su novia, este cabron tiene que tener una novia guapisima, todos los feos suelen tener la suerte de acabar, al final de todo, con unas muñecas preciosas, pero este cabron no va a tener tanta suerte, le vas a pegar una somanta de ostias que no lo van a querer ni en la ONCE para vender cupones!
Luego piensas, para que demonios empezar una pelea, que la empiece el, tramas una estrategia perfecta par aque el intente darte el primer golpe, acumulas efluvios en tu boca y le escupes con todas tus fuerzas con la oculta esperanza de que el se sienta lo suficientemente ultrajado como para querer matarte...
Y en ese momento, el esputo que con tantas ganas has lanzado, se desliza en la superficie de un espejo empotrado en la pared
Vaya desilusion, creo que me he puesto a parir a mi mismo!
Comentario:
Pues va a ser que si es feo no le conozco eh?
Y las feas padecemos tambien esa suerte de acabar con alguien guapisimo? Eins?
Besos mi guapo
Y las feas padecemos tambien esa suerte de acabar con alguien guapisimo? Eins?
Besos mi guapo





