Sobras
Este Miercoles tuve que ir al ginecologo. Os ahorraré las partes más escatológicas del tema. Solo que cuando estaba en la camilla esperando, ya solo con la bata y con el culillo lo más incomodo posible... llaman a la doctora por teléfono y se va a contestarlo. Y me deja allí, con las piernas en alto, el culo incomodo y la enfermera vigilando que no me mueva.
"Hola, hola... como estas?.... Bueno, y ella como está?.... A ver, mujer, eso es una gastroenteritis, como va a ser un aborto... Porque os habeis puesto malos niños, abuelos, el marido y ella a la vez. Que debisteis comer algo en mal estado... No, mujer... lavativas, no... dejala que ella misma se vaya limpiando, no la fuerces.... Vale, vale, me llamas mañana a ver como está..."
Y vuelve a la faena. Comenta a la enfermera como si yo no estuviera allí: "Esto en mi época no pasaba, porque nos obligaban a acabarnos todo, no dejábamos nada en el plato y así no había sobras que se pusieran malas."
Pensamiento inmediato mio: "Dios, cuantas sobras, que pueden alimentar a una familia entera!!"
Harry Potter
Momento frikie...
Me estoy leyendo (por enesima vez) todos los libros de Harry Potter. Desde el primero hasta el último publicado, releyendo cada capítulo a ver si encuentro algún dato relevante, dándome cuenta de que existen trillones de alusiones a cosas que suceden en los libros posteriores y que no te habías dado cuenta de que estaban allí. Y es que me encanta como escribe esta
mujer.
No es el típico libro infantil, que también. Lo descubrí a traves de un niño al que le daba repaso. El niño en cuestión era retraido y tímido, insoportable a su manera y que odiaba Harry Potter porque todo el mundo le decía que se parecía a él con esas gafitas redondas. Su madre, sin embargo, había leido maravillas de este libro, y estaba empeñada en que tenía que gustarle por narices. Así que venía a clase con el libro bajo el brazo resignado a pasarse una hora tartamudeando mientras leía en voz alta un libro que no soportaba.
Pero en cambio a mi me enganchó. Y como tenía que seguir el ritmo del niño, me exasperaba por saber que es lo que pasaba después. Así que le pedí que me lo prestara y ya ponía yo otro libro para que leyera. El niño disfrutó más con un libro de cuentos y yo pude leer Harry Potter a un ritmo normal.
Me enganché. Lo devoré en un par de días y cuando descubrí que habían dos libros más publicados me llevé un alegrón y los devoré al mismo ritmo que el primero.
Cada vez que sale una nueva entrega, me pongo en la lista de espera para ser de las primeras en llevármelo, me meto en los foros (donde los mayores de 18 somos mayoría), discuto teorías, leo y vuelvo a leer los libros y no soporto las películas porque se comen mis escenas favoritas. Aunque no me pierdo ni una.
La verdad es que Harry Potter para mi es como.... como "El Señor de los Anillos" para Wen :). Bendito frikismo que nos ayudas a llegar al mundo de las maravillas.
El coche y la suegra
Ale... ahora nos compramos un coche.
Desde que Marc está en su nuevo curro (no tan nuevo, que lleva ya un añito) conduce el coche de su madre. Antes, a su anterior curro, podía llegar en bus pero ahora necesita el coche. Su madre le dejo el suyo porque no lo utiliza habitualmente, así que en principio lo teniamos todo solucionado.
Error.
No se debe olvidar que para una madre siempre seras aquel retoño travieso que le rompió su jarrón favorito jugando al fútbol dentro de casa. ¿Qué importa que hayan pasado 24 años desde aquello y hayas crecido metro y medio? Así que cada día tiene que subir las llaves del coche, los papeles, la radio... para que su madre pueda hacer inspección a fondo en cuanto cruce la puerta. ¿Que le has hecho una rascada? No te echa bronca directa: te recuerda que el coche es suyo, que te lo deja, que pobrecita de ella que se quedó sola cuando Marc se fue, que ya no puede disponer del coche para nada aunque antes lo tuviera en el parking encerrado, pues lo tenía y ya está, que ella no tuvo ningún toque nunca (lo que es un milagro, porque conduce muuuuuuuy mal...) y, por último, hace amago de pagarlo porque según ella Marc no gana lo suficiente. Y claro, Marc se enciende y le dice que la rascada la ha hecho él y que él la pagará, que es un hijo pésimo, que cuanto lo siento mamá que soy un desastre...
El coche, como podeis entender, era una necesidad, porque deberle tu alma al diablo es un coñazo. Y si llega tarde porque se entretiene en el trabajo, lo llama. Y si no pasa por su casa, lo llama. Y aprovecha que pasa por su casa para hacerle la comida "que desde que vives solo comes muchas porquerias" (y al tupper se le sale el aceite de la fritanga o el superpotaje). Total, control, control, control.
Así que nos hemos ido a visitar concesionarios. Y como estaban en las afueras, necesitábamos el coche... ¿A qué no adivinais quien iba de copiloto? Pues su madre. Dispuesta a hacer suyas todas la visitas. Que preguntábamos el precio de un coche... "Sí, ya, eso después.... pero si yo quisiera un coche para mi... porque es que resulta que fulanita, la hija del doctor mengano, el que me trato el reuma... que pobre también, ahora el que tiene reuma es él y su mujer que lo cuida mucho pues ha contratado a xxxx para que lo cuide las tardes que ella no puede porque va a catequesis y a misa... pues fulanita, como te decía, vino y le dijeron que podía cogerse el coche tal...".
Nos preguntan como pensamos pagar el coche. Responde Marc "Pues dariamos xxxx€ en efectivo y el resto lo financiariamos" Y su madre "No, no, no... que yo te dejo todo el dinero y lo pagas en efectivo y así para pagarle al banco pues me pagas a mi". Y Marc "Mamá, ya lo hablaremos después" Y ella "Ya, ya, ya... pero te lo dejo y así no le tienes que pagar al banco" Y Marc "Mamá, que después lo hablamos" Y ella "Bueno, pero que yo solo decía...." Yo con la manos en la cara intentando relajarme para que no me salga una ulcera y el vendedor flipando en colores.
Salimos del primer concesionario... "Mamá, no quiero que vuelvas a decir nada. Si yo digo que algo es así, pues así y tú no tienes que contradecirme delante de nadie. Una vez fuera me dices lo que quieras"
Los siguientes concesionarios tuvimos a una suegra ofendida, que no abría la boca para nada y resoplaba de vez en cuando para que no nos olvidaramos que estaba enfadada. La situación... pues mejoró sustancialmente :)
Llegamos al último concesionario. Como queda un cuarto de hora para que cierren, nos dicen de muy malos modos que podemos mirar el coche pero que hacer números mejor lo dejamos para otro día . Marc sale muy encendido y una vez fuera comienza a decir que va a llamar al gerente. Y la madre por detrás "Eso, eso... que te han tratado muy mal... eso, eso... entra, entra que se lo merece..." Metiendo baza, que si su hijo no estaba lo suficientemente enfadado... pues ahora está que muerde las aceras.
Reconozco que probablemente a mi me saca de quicio. Que ya la más pequeña cosa me hace saltar. Y también que me saldrá una ulcera si sigo así porque no debe ser bueno contenerse tanto... antes de soltarle tres frescas. Que ya se las he soltado alguna vez y quizas por eso la relación es más difícil todavia. Tendría que aprender de mi cuñada, que cuando está con ella, desenfoca la vista y que se las den todas en el mismo lado...
El inconsciente
Hoy hemos estado en Martorell en casa de mis padres. No sestaba sirviendo una comida a base de tapeo (todo muy bueno, por cierto) y alguien ha comentado que siempre que venimos nos pone tapeo.
- Ya.... parece que tengo algo en el inconsciente... Cuando viene tu tio Caricio (sí, el bajito, el marido de tu tia Angeles) siempre le pongo arroz. Y cuando viene la Edith, tu prima, se ve que siempre le pongo sopa. Y a tu tia Carmen, siempre pollo asado. Y lo hago sin querer, no es que piense: "Hoy viene Carmen, hay que ponerle pollo".
Me he puesto con cara seria y le he dicho:
- Sabes que el inconsciente juega malas pasadas? A ver... a la tita Carmen, como es tu hermana y hay mucha confianza, puedes encargar un pollo y así os ahorrais la cocina. Con la Edith, te despierta el instinto maternal y le pones sopita, como harias con un hijo enfermo...
Todos se han quedado mirándome como se mira a los estudiantes de psicologia.... como si supieran algo que los demás no saben....
- Y a tu tio Caricio por qué le pongo siempre arroz?
- Nuse... - y aquí ya se me ha escapado la risa- porque es tan bajito que lo confundes con un chino....
El curso de encargados
Esta semana pasada estuve en Barcelona haciendo un curso para el curro. Por si no lo sabiais me han hecho encargada y se necesita ir a que te laven el cerebro durante tres días para que te dejen ejercer. Y la verdad es que me noto un poco manipulada, porque cosas que antes hacía frunciendo el ceño, ahora les encuentro una explicación lógica y normal.
Nos encontramos allí 14 personas de diferentes sitios: la mayoría de Barcelona, pero también había un sector Valencia en el fondo, una chica de Zaragoza y dos de Tarragona (entre las que estaba yo). Y se produjo una variación curiosa desde el primer al último día. Al principio todos lo hacíamos todo bien en nuestros restaurantes: todo el mundo se lavaba las manos, todo el mundo usaba los guantes... El último día, no solo teníamos por costumbre hacerlo todo mal, sino que protestábamos por todas las tonterias que intentaban meternos en la cabeza. ¿Seguridad laboral? Oye, que yo tuve un accidente camino al curro y no me quisieron dar la baja. ¿A quien le reclamo? Y pasamos de ser alumnos superdisciplinados a indignarnos por los abusos que veiamos que habían cometido con nosotros. ¿Incentivos? ¿Pero es que tenemos incentivos? ¿Pero tú cuanto hace que no curras en el restaurante? Si lo hacemos tal y como dices, sale un bocadillo cada tres horas!!
Así que al final salimos encabronados de allí y con muchas ganas de cambiar lo incambiable. Yo, para comenzar, he decidido que voy a hacer rondas de café invitado. Cuando hayan 4 o 5 personas: ¿quiere un café? Hoy invita la casa. Y quedas como una reina, te ganas al cliente y te hará publicidad seguro. Otra cosa que quiero hacer es enseñar a todo el mundo cocina. Porque así podré dejar de ejercitar mi vejiga para que entré en el record guinness e irme a mear cuando lo necesite. Que al final del día parezco Pocholo dando botes y corriendo a mi lavabo como una desesperada. Cuando subimos en el ascensor ya le doy el bolso y el abrigo a Marc y le advierto que se aparte del camino!! Preparados, listos... VATER
Total. He salido indignada, con la cabecita llena de ideas (que seguro que me quitan en pis pas) y con muchas ganas de mandar a la mierda a mi jefa. Aunque esto creo que va en mí y que odiaré absolutamente a todos mis jefes. Son mis némesis.
Pd. Este es mi segundo post de hoy, que lo había redactado hace un par de días y lo he retocado hoy... que le voy a hacer, estoy productiva
Costumbres, vicios y malos hábitos
Las viejas costumbres nunca se pierden. Desde que vivimos juntos nos hemos dado cuenta de que existen un millar de cosas que a veces chocan, a veces se complementan y a veces eliminamos porque lo encontramos estúpido.
El otro día estábamos doblando ropa y, cuando ya habíamos acabado con todo el montón, aún quedaban 2 calcetines sueltos. Yo tengo una bolsa donde los guardo, los sueltos y también los que hace falta que se tape algún agujerillo. Él abrió la bolsa, miró el mar de calcetines que había dentro y preguntó que cada cuanto los emparejaba de nuevo. "No lo se" dije mientras pensaba que desde que instauré el almacén de los calcetines perdidos no los había vuelto a mirar.
Una costumbre suya que me llamó la atención es que congela el pan. Calcula más o menos lo que comeremos ese día, corta el resto en trocitos tamaño minibocadillo y los congela. Y cuando hay que descongelarlos, los dejas 20 minutillos a temperatura ambiente y queda bueno. Eso sí, cuando vienen mis padres hay que comprarlo recién hecho, porque el primer día que intenté ponerles pan descongelado me preguntaron si teníamos problemas con el dinero que no podíamos permitirnos comprar una barra de pan.
Otra costumbre, esta vez mia... o defecto, más bien... es que soy superdesordenada. Estoy leyendo un libro, lo acabo... y se queda donde lo he dejado un par de semanas. Me quito la ropa un día y se queda en la silla un par de semanas más. Bolis, libretas, agenda, teléfono, gameboy, libretas del banco, ropa por guardar, la caja de una estufa... Y estoy haciendo un recuento de la habitación donde estoy ahora mismo. Marc no es que sea mucho más ordenado, pero lo es más que yo. Algo más (no mucho, que luego se lo cree y no hay quien le aguante en semanas). Así que me llama "pegotitos", mote que ya tenía en casa de mis padres y que mi madre le chivó entre risas cuando Marc le explicó que era una desordenada.
Y, para equilibrar la balanza, una costumbre fea de Marc. Se hurga los dientes con un palillo. Aparte de lo hortera y desagradable que pueda ser esa costumbre... es que después de hurgarse.... se los guarda!! Y eso es ahora, porque antes me los encontraba en todos lados. Que se hurgaba en el comedor... palillo en la mesa del comedor. Que se hurgaba en la cocina... palillo en la cocina. Que se hurgaba en la habitación... palillo en la cama. Así que el día que me pinché en la cabeza al acostarme hice dos cosas en este orden. La primera, ponerle el puñetero palillo en su almohada a ver si él también se pinchaba y así me aliviaba un poco el enfado. La segunda, menos pueril, fue gritarle que o dejaba de plantar los palillos por toda la casa o que por lo menos sacaramos algo de beneficio de ello e inventara el árbol de los palillos. Como lo último no fue posible, por muy químico que sea, ha optado por guardarselos en los bolsillos. Así que hace colección y cuando quiere hacerme enfadar saca los palillos que tiene en los bolsillos y dice "ves?? Ahora no los dejo por ahí!! Y estan todos usados"... Puaghhhhhh
Costumbre suya al cocinar: necesita un pinche al lado. "Nena, pásame la cebolla" "Nena, corta las patatas a dados" "Nena, pásame la sal". Y no es que me moleste ayudarle en la cocina.... es que para hacer la mitad de las cosas que ordena tengo que quitarle de en medio porque la cocina es muuuuuuuy pequeña. E iría más rápido él solo.
Costumbre mia al cocinar: no mido absolutamente nada. Me quedan sopas superespesas, hago demasiada comida (menos mal que esto también lo congela), o demasiado poca (que es cuando sacamos algo del congelador)... Generalmente tengo problemas con las cantidades... pero lo que es la comida en si, me queda muuuuuy buena.
En fins... costumbres de los dos... si no fueramos tan cabezotas, probablemente ya habríamos cambiado alguna de ellas.
Sobre ciutadans
Hoy me pongo política.
Ayer por la noche, en el programa de TV3
"La nit al dia", aparecía el señor
Albert Rivera, de
Ciutadans de Catalunya. Ese partido que sacó tres escaños hace poco en el Parlament y que tan nerviosos ha puesto tanto a la derecha (lease el PP) como a la izquierda (lease el PSC) como a los nacionalistas de todos colores (lease CiU, ERC y ICV).
Iba bastante predispuesta a que no me gustara absolutamente nada de lo que decía, estaba segura de que encontraría una ideologia españolista y muy de derechas. No en vano, se dice que está
financiado por la COPE y El Mundo (hecho que no he conseguido verificar). Escuché alrededor de media hora, dimes y diretes de la presentadora y el entrevistado que se iban echando en cara cosas de la campaña electoral. Pero, dejando aparte los piques que puedan tener entre ellos, lo que decía sobre política lingüística se acercaba mucho a lo que yo pienso sobre el tema. Hablo solo de lengua porque fue lo único que escuché.
Como se puede comprobar, soy castellanoparlante, como más de la mitad de la población en Catalunya. Por eso,
entiendo que el catalán debe portegerse y potenciarse, para que no se pierda. Pero de ahí, a que en las escuelas lo único que se haga en castellano sea el castellano.... Hay un paso muy largo. Existen estadísticas que demuestran un
fracaso escolar mayor en niños castellanoparlantes porque reciben la formación esencial (aprender a leer, aprender a escribir, las matemáticas) en catalán. Y al no ser su idioma materno tienen que hacer un doble esfuerzo, que los niños catalanoparlantes no tienen que hacer.
A veces hablo sobre este tema con Marc. Las discusiones al principio eran muy acaloradas, porque yo no me considero nacionalista ni española ni catalana y para él, si no eres nacionalista catalán tienes que serlo español. Y a la hora de la verdad,
si tuviera que acercarme a un nacionalismo, probablemente fuera al catalán, porque es lo que conozco y quiero. Pero no me sale ser nacionalista. Y es que, hoy en día, existen muchos nacionalismos mal entendidos por las dos partes. Para mi,
un nacionalismo sano implica amar a tu nación, ver lo bueno y lo malo que tiene, conocer su cultura y su lengua. Y un nacionalismo mal entendido es creer que todo lo que no tenga que ver con lo tuyo es un ataque directo, el odio a todo aquel que no piense como tú.
Argumento de Marc:
durante tantos años hemos estado oprimidos por el nacionalismo español, se ha maltratado tanto la cultura y la lengua de Catalunya que es normal que el nacionalismo catalán se base en el rencor. Y mi respuesta es que da igual como han llegado a esta situación, que es un nacionalismo malo por la razón "x"... pero malo a fin de cuentas.
A veces intentamos evitar este tipo de conversaciones porque acaban casi siempre en discusión. Él me llama facha en broma, yo me enfado y me voy a otra habitación, viene y dice "es broma, mi fachilla española", me vuelvo a enfadar y le digo gilipollas... Todo muy enternecedor, vamos.
Soy de izquierdas, no nacionalista
DE NINGÚN TIPO, creo en la libertad de expresión, de expresión en cualquier idioma que para algo somos multiculturales. Y encuentro igual de nazi una pintada con una esvástica en una persiana que otra pintada con la estelada, insultando a unos camareros porque son argentinos y no hablan catalán.
Igual de impresentables los dos... y al mismo nivel moral
Un día en mi curro
Llego al curro de buen humor y la gente con la que estoy me gusta.
Agata (por poner un ejemplo) es menor, pero trabaja muy bien y tiene mucho sentido del humor (y también va un poco salida... yo la llamo "heidi pornostar"). Así que el turno se plantea bien.
Llega el señor Manuel, viejecillo que viene todos los días, llueva o haga sol, a tomarse una cortado. Ya lo grita desde la puerta para que Agata se lo vaya preparando, así como la llave del lavabo.
Detrás de él, entra el señor "café con leche". Se trata de un hombre de unos 40 años con un retraso considerable. Cuando entra la conversación va más o menos así.
Señor Café con Leche: Café leche....
Yo: Vale... 1,15 €
SCL: Pero tú pones azúcar
Yo: (preparando ya el café con leche) No, yo no pongo azúcar.
SCL: Pues dame guante de látex
Aclaración: un día, a una de las chicas se le ocurrió darle el guante de látex. Se sentó, se tomó el café con leche y comenzó a cascársela en medio del local. Masturbación segura, que diríamos.
Yo: NO, nada de guante de látex
SCL: Pues dame agua con azúcar
Yo: No, no te doy agua con azúcar
SCL: Mírame si tengo fiebre
Yo: No, no tienes fiebre (sin tocarle)
SCL: (se mira el café que le acabo de poner) Pero este café no lo quiero, quiero que me lo haga la que está en cocina!!
Y se da media vuelta y se va. Y tú con ganas de acuchillarle con la cucharilla de plástico del café.
Se oye un grito en el local. Acaban de robar el bolso a una mujer, que se lo quita de las manos al que se lo quitaba mientras el tio, descubierto, se queda un momento que no sabe que hacer.
Ladrón: Eeeeeehhh, que yo no he hecho nada
Señora: Como que no?? Que te llevabas mi bolso!!
Llamo a la policia y salgo corriendo hacia el lugar del crimen...
Ladrón: Me está acusando!! Yo no he hecho nada, lo que pasa es que como soy moro....
Señora: Pero que dices??? Que te he visto meterte el bolso en la mochila!!!!
El tio, al verse acorralado comienza a tirar hacia la puerta.
Señora: Pero adonde vas? Tú te quedas aquí hasta que venga la policia!!
Yo: Si no has hecho nada no tienes que tener miedo. Viene la policia, lo aclarais y ya está.
El tio quiere salir como sea, aunque sea dando empujones o pegando. Y sale.
Señora: (a mi) Pero que haces?? No le dejes que se vaya!!
Yo: Y que hago??? Me pongo delante para que me pegue??
La policia lo atrapa y descubre que en la mochila llevaba 6 monederos más.
Grito en el lavabo.
- Pero que mierda...
Corro hacia el lavabo y sale Agata roja diciendo que el señor Manuel la ha acosado y encerrado contra la pared. Y el tio sale diciendo que lo siente mucho, que no quería hacerlo.
Vuelvo a la cocina... Mierda de cucarachas, que estan en todas partes.
Agata me llama. Hay una señora que pregunta si tenemos una toalla que se dejo esa semana. No, señora, no la tenemos. Pues me la deje aquí, así que o me das la toalla, o me das el dinero o te pongo una hoja de reclamaciones.
Hoja de reclamaciones al canto. Mecagonlalecheyensuputamadre.
Hay un tio en una de las mesas que se niega a pagar. Y yo con la mala leche acumulada, cojo y llamo a la policia por segunda vez en el día. Se que solo son 3 €, pero no me da la gana ponerlos yo. Porque eso es lo que pasará si no paga. Viene la policia, me hace poner una denuncia y me aseguran que pasaran la noche en el calabozo.
Mi mala leche esta en proceso de crearme una ulcera. Limpia que te limpia, bocata arriba, bocata abajo. Se rompe el horno... comienza a pitar de forma extraña. Pero que leches... y yo sin pan. Haz un apaño, desmonta los bocadillos que ya tienes montados, llama corriendo al servicio de urgencia. Dios mioooooo....
Me desespero... llega la chica de la tarde... cojo mi bolso, ni me cambio ni nada y salgo por la puerta corriendo como si me persiguieran... dios mio, dios mio... dame paciencia!!
Sumisión y otras perversiones parejiles
Aclaro antes de nada que no es autobiográfico...
Imagino que es una sensación común y poco dada a reconocerse entre las mujeres de hoy en día. Hablo de la mujer sumisa adaptada al siglo XXI. Antes eran más criadas que otra cosa, con derecho a pernada y obligación de tener al señor marido limpio, alimentado y satisfecho. Siempre me impacta la añoranza con que habla mi suegra de su difunto marido, de cuando la despertaba a las tres de la mañana para que le hiciera unos canelones o le dejaba la comida plantada porque la mesa no estaba bien puesta. O cuando tuvo un aborto en medio de la noche y no quiso despertarlo hasta que fuera una hora decente.
Pero hoy en día la mujer sumisa ha cambiado. Sigue siendo sumisa, sigue sintiendose inferior al marido... aunque sea solo en el inconsciente. Y, de alguna manera, se siente como su empleada. Pero trabaja fuera de casa, gana su propio dinero, muchas veces tiene estudios o inquietudes (que para ser lista no hace falta haber ido a la universidad... la de cazurros que hay en las aulas), tiene su propia ideologia y suele tener claro como le gustaría ser. Aunque esto último nunca lo logra, y se pregunta frustrada que es lo que falla en ella, que es lo que le impide ser el ideal de independencia y fuerza que tiene tan claro en la cabeza.
Y encima tiene a esa persona al lado. Que le chupa la energia, que le hace sentir incompetente, que le echa la bronca como si fuera su jefe. Y piensa "si me vas a tratar como una empleada... por lo menos pagame!". Que le riñe como le reñía su padre cuando no hace la lavadora y el cubo rebosa de ropa. Que mira desaprobadoramente ese montón de ropa sin planchar y resopla mientras piensa que si le pagara un sueldo ya le habría quitado la mitad.
Dejando de lado la casa, también le hace sentir inferior en el plano sentimental. Siempre le pide demasiada atención, siempre tiene cosas más importantes que hacer que estar ella... pero tiene que estar para él cuando le apetece!! No es nunca lo suficientemente guapa, no se cuida nunca lo suficiente, ¿has engordado?, ¿me has hecho la comida para mañana?
¿Te sientes identificada? ¿Ves una etapa superada de tu vida? ¿Crees que ese maravilloso hombre que tienes al lado va a comenzar a pisotearte el ego de un momento a otro? Te sientes como muchas mujeres de hoy en día con la suerte de haber puesto un hombre en su vida... y haberse sometido a él.