El curso de encargados
Esta semana pasada estuve en Barcelona haciendo un curso para el curro. Por si no lo sabiais me han hecho encargada y se necesita ir a que te laven el cerebro durante tres días para que te dejen ejercer. Y la verdad es que me noto un poco manipulada, porque cosas que antes hacía frunciendo el ceño, ahora les encuentro una explicación lógica y normal.
Nos encontramos allí 14 personas de diferentes sitios: la mayoría de Barcelona, pero también había un sector Valencia en el fondo, una chica de Zaragoza y dos de Tarragona (entre las que estaba yo). Y se produjo una variación curiosa desde el primer al último día. Al principio todos lo hacíamos todo bien en nuestros restaurantes: todo el mundo se lavaba las manos, todo el mundo usaba los guantes... El último día, no solo teníamos por costumbre hacerlo todo mal, sino que protestábamos por todas las tonterias que intentaban meternos en la cabeza. ¿Seguridad laboral? Oye, que yo tuve un accidente camino al curro y no me quisieron dar la baja. ¿A quien le reclamo? Y pasamos de ser alumnos superdisciplinados a indignarnos por los abusos que veiamos que habían cometido con nosotros. ¿Incentivos? ¿Pero es que tenemos incentivos? ¿Pero tú cuanto hace que no curras en el restaurante? Si lo hacemos tal y como dices, sale un bocadillo cada tres horas!!
Así que al final salimos encabronados de allí y con muchas ganas de cambiar lo incambiable. Yo, para comenzar, he decidido que voy a hacer rondas de café invitado. Cuando hayan 4 o 5 personas: ¿quiere un café? Hoy invita la casa. Y quedas como una reina, te ganas al cliente y te hará publicidad seguro. Otra cosa que quiero hacer es enseñar a todo el mundo cocina. Porque así podré dejar de ejercitar mi vejiga para que entré en el record guinness e irme a mear cuando lo necesite. Que al final del día parezco Pocholo dando botes y corriendo a mi lavabo como una desesperada. Cuando subimos en el ascensor ya le doy el bolso y el abrigo a Marc y le advierto que se aparte del camino!! Preparados, listos... VATER
Total. He salido indignada, con la cabecita llena de ideas (que seguro que me quitan en pis pas) y con muchas ganas de mandar a la mierda a mi jefa. Aunque esto creo que va en mí y que odiaré absolutamente a todos mis jefes. Son mis némesis.
Pd. Este es mi segundo post de hoy, que lo había redactado hace un par de días y lo he retocado hoy... que le voy a hacer, estoy productiva
Comentario:
Jajaja!!! Ya sé lo que se siente cuando intentan hacer esto contigo.
NO TE DEJES!!! Planta cara con tus ideales, por supuesto poniendo una sonrisa de niña buena que no te quepa en la cara. Pero tú, a lo tuyo.
Por cierto, la ronda de café me parece una idea genial.
Un beso!