El curro
Ahora mismo, en Bocattalandia, tenemos una piramide invertida. Esto es, hay más mandos que empleadas.
Y es que ahora mismo, somos 5 encargadas y dos empleadas. Les doblamos (y aún nos sobra una) en número!!
La situación, como podeis comprender, es absolutamente ridícula. Además, de estas dos empleadas solo una es mayor de edad y por tanto solo una puede hacer el turno de cierre!!
Hace un par de meses se fue Emi, a la que echamos mucho, mucho en falta. Era mayor de edad y eso lo buscamos desesperadamente. Ahora Cristinita también se va porque ha cogido una alergia a algún producto y la solución de la gerente es: "ponte unos guantes". Tia, por dios, pero como quieres que manipule alimentos con guantes?? No ves que eso es una guarrada!!!
Noooooo, ella no ve eso!! Casi no os explico que más guarradas no ve, porque da un poco de miedo.
La verdad es que la situación en que nos encontramos ahora tiene algo que ver con el poco aguante que se tiene hoy en día y mucho que ver con la gestión desastrosa de una gerente que no se implica.
Porque mi gerente es la mejor gerente del mundo: en sus turnos desaparece, se mete en el despachito y no la busques ni la hagas currar a no ser que el restaurante se este cayendo. Se larga dos o tres horas antes de su hora y te obliga a que la fiches a la hora que en teoria tenía que salir. No trabaja ni un solo festivo, pero falsea los horarios para decir que estuvo en el restaurante dando el callo para que le den libre otro día (es decir se toma el día festivo y uno más de propina porque ella lo vale). El año pasado, en Agosto, una de las encargadas se puso de baja. Ella cogió la puerta y se largo igualmente de vacaciones dejando a dos encargadas solas que tenían que hacer todos los turnos. Sin fiestas semanales.
Como estas, millones más. Y llevo solo un añito currando con ella. Y he omitido lo realmente grave. La política "aquí nada se tira" que lleva adelante sin impudicia ni remordimientos.
Un ejemplo light de lo que estoy hablando: cuando nos piden un bocata de ibérico, se corta a pedido. Durante una temporada, una de las encargadas dejaba cortadas un par de lonchas para no tener que ensuciar la cortadora. La señora gerente se encontró una loncha reseca, mohosa, asquerosa que había sobrado de ibérico y la puso. Como claro esta, el cliente vino a cagarse en ella inmediatamente y pidio una hoja de reclamaciones. Ella se metió en el despacho y se escaqueó hasta que el otro, cansado de esperar, se fue.
¿Sabéis quien tuvo la culpa de que ella hubiera metido esa loncha asquerosa en el bocadillo? Todas menos ella.
Y este es un ejemplo light... algún día os explicaré las guarradas.
Comentario:
leñes!!
Avísame donde es para no pasarme por ahí, o en todo caso, no pasarme en horario trabajil de la gerente.
En un trabajo anterior de mi madre (en una residencia de ancianos) con la misma política, nada se tira, terminaron todos en el hospital... la de veces que mi madre ha esperado a que se diera la vuelta la gran jefa india para tirar tooooda la comida porque ella había encontrado media pechuga reseca y con mal olor y la había plantado en la olla.
Eso si, sus comidas las pedía al restaurante de lujo de dos calles más abajo.
Besos de una maia.