SEMANA APOTEÓSICA (I´m here...!! For the moment...)
El mes pasado Carol B y Choi, organizaron el concurso "el blog del mes". Aunque mi intención era votar a algunos de los espacios que suelo leer (y que me encantan), finalmente, se me pasaron las fechas, perdí el control, y se acabó el concurso. (No pasa nada, ya Dawu, el ganador, creo que está organizando el de este mes). Toooooooodo esto, era simplemente para agradecer a aquella/s persona/s que me hayan dado su voto (jó, que ilu me ha hecho, ¡¡muchasmuchasmuchasmuchas...muchas gracias, de verdad!!)
Hace unos 10 días o algo así que no escribo. Te pongo en situeixon: estoy viva (pero no sé cómo :p); no me ha raptado ningún ente extraño (ya les debería dar vergüenza, ¿a qué están esperando?); he sobrevivido a “los ataques-masivoreligiosos” (no les queda nada si se piensan que voy a dejar de caer en el pecado...); y estoy muy orgullosa de la fama de “pirata” que me he ganado por estos lares (jajajajaja, ¡qué bueno! Lucharé por mantener el listón muy alto :p). También hace bastante que no paso por los blogs de “mi gente” (ya me vale...) ¿¿Podrán perdonarme algún día??. Es que he estado bastante liada: joé, que la luna creciente de la semana del 9 al 15 de mayo afectó enormemente a los pleamares y bajamares del Atlántico; y de rebote, al riego cerebral de todo mi profesorado; provocando la convocatoria masiva de parciales semana sí, semana también. Y de esta guisa no se pué viví así como si tal cosa... Que no es normal... Que mientras que todos l@s universitari@s españoles y españolas están empezando a examinarse, yo casi hace un mes que estoy de pleno... En fin, éstas son mis únicas excusas...
Esta semana ha sido un poquito escalofriante (sí, de acuerdo, aún no se ha terminado... Pero es que ha dado tanto de sí, que si se acabara ahora mismo, no pasaría nada). Desde que me desperté el lunes, sospeché que no iba a pintar nada, pero que nada bien. Me encanta esta parte de mi vida, me siento tan... tan... “FLEX”...
Como todo el mundo sabe, la mejor manera de empezar la semana es: por un lado, tener estadística a primera hora de la jornada; y por otro, verte obligada a ir a hacer la compra después de clase, e intercambiar miradas asesinas y alguna que otra “palabreja” con el resto de usuarios. Hay qué ver lo que hace la gente con tal de incordiarme... Si es que no se puede ir así por la vida...
----------->SITUACIÓN 1:
# un tío con su coche
# yo con mi coche
# 3 aparcamientos vacíos ( => sitio de sobra para ambos)
Yo iba por un pasillo abarrotado de coches; con cara de sufridora, brazo izquierdo sujetando mi cabeza a la par que se apoyaba en la ventanilla, y buscando un hueco libre. En frente, un pelín a la izquierda, vi asomarse un aparcamiento (que resultaron ser 3). Allá que me fui...
El individuo este en cuestión, conducía por el pasillo de al lado. Nos vió a mí y al aparcamiento. Preso del egoísmo y la prepotencia, se lanzó de lleno a 2 de los huecos libres. Una vez se apropió del máximo espacio posible, empezó con unas maniobras de lo más absurdas que acabaron bloqueándome, cabreándome y por último, obligándome a desviar mi rumbo hasta el tercer aparcamiento (todo un profesional el tiparraco). Al final, ni aparcó bien, ni me dejó aparcar bien a mí...
-----------> DESENLACE 1:
Salí de mi coche dando un portazo de “muchas gracias por su colaboración”, y mi boca (como si hubiese cobrado vida propia) se abrió y me oí decir: “¡mosca-cojonera-reptácea!” Aún me pregunto de dónde habrá sacado mi mente esa frase, ¿existirá una mosca cojonera? ¿Y que repte? Con lo fácil que hubiera resultado soltarle un insulto más español, ese mismo que empieza con “g” y que desahoga hasta límites insospechados... (Si es que soy complicada al máximo... No puedo con mi vida...)
Me fui al supermercado. Hacía mucho que no iba por ahí, tanto, que habían cambiado la distribución de todas las estanterías y sus respectivos productos. Al pasar por la puerta de entrada, me quedé unos segundos preguntándome dónde me había metido. Salí del lugar y alcé la vista para leer el cartel (porque al igual habían cambiado el supermercado por “la peluquería de Manoli” (que todo puede suceder), y yo sin enterarme...). Me situé. ¡Cuánto detesto que me cambien las cosas de sitio! Con todo el trabajo que cuesta aprenderse qué es lo que hay, más o menos, en cada pasillo; va esta gente cruel, insensible a los esquemas mentales que nos hacemos los clientes, (para poder encontrar un mínimo de productos posibles de los 50 que llevas anotados) y reestructuran todo el edificio. Me abandoné a mi fortuna.
----------->SITUACIÓN 2:
Y ahí estaba yo, dando vueltas como un ave tonto. En un pasillo vi a un señor mayor. Lo volví a ver en el siguiente. Y en el otro: "¿me estará persiguiendo?" Me encontraba en mitad de una “congestión de carritos” (así soy yo, siempre en mitad del meollo), y repentinamente, noté que alguien me giraba y me decía: “Marilí, hija; pon en el carro mis cereales”. Era ese señor, “Sí, me está persiguiendo”, pensé. Así que decidí sanjar el asunto de una vez por todas: “Perdone usted, pero yo no soy Marilí, y tampoco su hija” . Me supuse que ahí quedaba la cosa, pero tras 10 minutos de “circuito”, el abuelo seguía persiguiéndome por todos lados: “¡Marilí, Marilí, espérame hija, toma mis cereales ...!” Me convertí en el centro de todas las miradas; y no eran unas miradas bondadosas precisamente, tenían una gran carga de crueldad; me estaba ganado a pulso a la fama de “prófuga”.
-----------> DESENLACE 2:
Me planté cara a cara con el hombre. Fue causa de la tensión acumulada (¿a quién le gusta que le acose alguien que le triplica la edad?) y también del lugar: estábamos en la sección de congelados; el frío semicongeló las neuronas que sinaptan con mis áreas del lenguaje y se tergiversaron las palabras... “ ¡¡QUE YO NO SOY SU HIJA, J***R!!”
A ver, ACLARACIÓN; no es mi estilo andar chillando a l@s ancianit@s en los supermercados (ni en ninguna parte). Hay cabida para la posibilidad de que este señor sea presa del Alzheimer o de la miopía pronfundísima con infinitas dioctrías (y eso lo entiendo); pero lo que no acepto es que me “invada y acuse sucesivamente” a grito pelado y sin tregua por toda la superficie. Si se pierde, o si no sabe regresar, que no se separe del carrito de su hija, o que deje miguitas de pan por donde vaya pasando. (Porque es que no quiero ni imaginar que sea una nueva estrategia para abandonar a l@s abueletes. Que después de lo de las gasolineras... Poco queda por innovar a estas alturas)
Finalmente, después de un tiempo bastante prolongado, desaparecí del campo de visión e indentificación de personas del anciano. Ya había tenido bastante por ese día. Con la mitad de la mitad de las cosas que recordaba que tenía que comprar, me puse a buscar las cajas, para que me cobrasen y largarme de una vez de allí (y no volver en algún tiempecillo...)
-----------> SITUACIÓN 3
Como es normal en todos y cada uno de los supermercardos de éste, nuestro planeta (o hipermercados, que da lo ídem) poco faltaba para que las colas de gente que había esperando para pagar, dieran la vuelta al edificio. Elegí una al azar (total, todas tenían medianamente la misma cantidad de personas). Y a esperar. Es curioso. Seguro que alguna vez has tenido esta escalofriante sensación: “parece que todas las colas van más rápidas que la mía” Pelín más tarde, cuando ya ha transcurrido el “plazo” necesario para que salga a flote la alarma, concluyes: “Vaya por Dióh... Me vine a colocar justamente en la cola que no avanza, -a continuación, un breve amago de “hebreo”-” .Quizás, te sientas identificad@ en alguno de estos dos aspectos. Yo sufrí ambos. Y no tuve valor para cambiarme de fila cuando descubrí la causa: la cajera estaba embarazadííííííííísima. (Pero no por la cajera, única y exclusivamente porque ya había pasado más de un cuarto de hora de espera, y no había una caja que tuviera menos gente que ésa en la que estaba). Costó lo suyo, pero me tocó. No tardé en descubrir la “simpatía” de la señora embarazadííííííííísima: cada vez que pasaba un producto por el lector ese de luz roja, lo dejaba caer de cualquier manera, fuera de cristal o del material que fuese. Ahí estaba yo, al estilo “portera en apuros” intentando coger las cosas al vuelo, antes de que malchocaran con la superficie... Se pasa 1 vez, 2, 3..., y haciendo un poco de esfuerzo, hasta 4 y 5. ¡¡Pero no más!!
-----------> DESENLACE 3:
Sé que esta mujer se pega una serie de horas trabajando en ese estado, cuando lo que debería hacer (y lo que más le apetecería, probablemente) sería todo lo contrario. También soy consciente de las subidonas y bajonas (descomunales) de hormonas, y demás “sucesos” que experimenta su organismo (a causa del embarazo)... Pero... Una cosa es eso, y otra muy distinta la educación y el respeto al otro (sea cliente, o no).
Me aseguré de que toda mi compra estuviera en el carro. A la hora de pagar, saqué (intencionalmente, que tenía dinero suelto de sobra en la cartera) mi tarjeta de crédito. El proceso fue de lo más normal: me dio (muy en su línea) el tíquet y un boli para firmar. Los reuní. Una vez plasmada mi firma, le dí primero el tíquet muy rápidamente; y luego, hice unas maniobras muy sigilosas y estudiadas (siguiendo su estilo => “¡atrápalo si puedes!” ), invitando al boli a que hiciera “caída libre” en dirección al suelo... En seguida mi cara se disfrazó de una falseada preocupación. “Ais... Se me cayó... (te aguantas)”. Me fuí.
Vaya con las gente que nos rodea... Qué suerte vivir aquí...
Hace unos 10 días o algo así que no escribo. Te pongo en situeixon: estoy viva (pero no sé cómo :p); no me ha raptado ningún ente extraño (ya les debería dar vergüenza, ¿a qué están esperando?); he sobrevivido a “los ataques-masivoreligiosos” (no les queda nada si se piensan que voy a dejar de caer en el pecado...); y estoy muy orgullosa de la fama de “pirata” que me he ganado por estos lares (jajajajaja, ¡qué bueno! Lucharé por mantener el listón muy alto :p). También hace bastante que no paso por los blogs de “mi gente” (ya me vale...) ¿¿Podrán perdonarme algún día??. Es que he estado bastante liada: joé, que la luna creciente de la semana del 9 al 15 de mayo afectó enormemente a los pleamares y bajamares del Atlántico; y de rebote, al riego cerebral de todo mi profesorado; provocando la convocatoria masiva de parciales semana sí, semana también. Y de esta guisa no se pué viví así como si tal cosa... Que no es normal... Que mientras que todos l@s universitari@s españoles y españolas están empezando a examinarse, yo casi hace un mes que estoy de pleno... En fin, éstas son mis únicas excusas...
Esta semana ha sido un poquito escalofriante (sí, de acuerdo, aún no se ha terminado... Pero es que ha dado tanto de sí, que si se acabara ahora mismo, no pasaría nada). Desde que me desperté el lunes, sospeché que no iba a pintar nada, pero que nada bien. Me encanta esta parte de mi vida, me siento tan... tan... “FLEX”...
Como todo el mundo sabe, la mejor manera de empezar la semana es: por un lado, tener estadística a primera hora de la jornada; y por otro, verte obligada a ir a hacer la compra después de clase, e intercambiar miradas asesinas y alguna que otra “palabreja” con el resto de usuarios. Hay qué ver lo que hace la gente con tal de incordiarme... Si es que no se puede ir así por la vida...
----------->SITUACIÓN 1:
# un tío con su coche
# yo con mi coche
# 3 aparcamientos vacíos ( => sitio de sobra para ambos)
Yo iba por un pasillo abarrotado de coches; con cara de sufridora, brazo izquierdo sujetando mi cabeza a la par que se apoyaba en la ventanilla, y buscando un hueco libre. En frente, un pelín a la izquierda, vi asomarse un aparcamiento (que resultaron ser 3). Allá que me fui...
El individuo este en cuestión, conducía por el pasillo de al lado. Nos vió a mí y al aparcamiento. Preso del egoísmo y la prepotencia, se lanzó de lleno a 2 de los huecos libres. Una vez se apropió del máximo espacio posible, empezó con unas maniobras de lo más absurdas que acabaron bloqueándome, cabreándome y por último, obligándome a desviar mi rumbo hasta el tercer aparcamiento (todo un profesional el tiparraco). Al final, ni aparcó bien, ni me dejó aparcar bien a mí...
-----------> DESENLACE 1:
Salí de mi coche dando un portazo de “muchas gracias por su colaboración”, y mi boca (como si hubiese cobrado vida propia) se abrió y me oí decir: “¡mosca-cojonera-reptácea!” Aún me pregunto de dónde habrá sacado mi mente esa frase, ¿existirá una mosca cojonera? ¿Y que repte? Con lo fácil que hubiera resultado soltarle un insulto más español, ese mismo que empieza con “g” y que desahoga hasta límites insospechados... (Si es que soy complicada al máximo... No puedo con mi vida...)
Me fui al supermercado. Hacía mucho que no iba por ahí, tanto, que habían cambiado la distribución de todas las estanterías y sus respectivos productos. Al pasar por la puerta de entrada, me quedé unos segundos preguntándome dónde me había metido. Salí del lugar y alcé la vista para leer el cartel (porque al igual habían cambiado el supermercado por “la peluquería de Manoli” (que todo puede suceder), y yo sin enterarme...). Me situé. ¡Cuánto detesto que me cambien las cosas de sitio! Con todo el trabajo que cuesta aprenderse qué es lo que hay, más o menos, en cada pasillo; va esta gente cruel, insensible a los esquemas mentales que nos hacemos los clientes, (para poder encontrar un mínimo de productos posibles de los 50 que llevas anotados) y reestructuran todo el edificio. Me abandoné a mi fortuna.
----------->SITUACIÓN 2:
Y ahí estaba yo, dando vueltas como un ave tonto. En un pasillo vi a un señor mayor. Lo volví a ver en el siguiente. Y en el otro: "¿me estará persiguiendo?" Me encontraba en mitad de una “congestión de carritos” (así soy yo, siempre en mitad del meollo), y repentinamente, noté que alguien me giraba y me decía: “Marilí, hija; pon en el carro mis cereales”. Era ese señor, “Sí, me está persiguiendo”, pensé. Así que decidí sanjar el asunto de una vez por todas: “Perdone usted, pero yo no soy Marilí, y tampoco su hija” . Me supuse que ahí quedaba la cosa, pero tras 10 minutos de “circuito”, el abuelo seguía persiguiéndome por todos lados: “¡Marilí, Marilí, espérame hija, toma mis cereales ...!” Me convertí en el centro de todas las miradas; y no eran unas miradas bondadosas precisamente, tenían una gran carga de crueldad; me estaba ganado a pulso a la fama de “prófuga”.
-----------> DESENLACE 2:
Me planté cara a cara con el hombre. Fue causa de la tensión acumulada (¿a quién le gusta que le acose alguien que le triplica la edad?) y también del lugar: estábamos en la sección de congelados; el frío semicongeló las neuronas que sinaptan con mis áreas del lenguaje y se tergiversaron las palabras... “ ¡¡QUE YO NO SOY SU HIJA, J***R!!”
A ver, ACLARACIÓN; no es mi estilo andar chillando a l@s ancianit@s en los supermercados (ni en ninguna parte). Hay cabida para la posibilidad de que este señor sea presa del Alzheimer o de la miopía pronfundísima con infinitas dioctrías (y eso lo entiendo); pero lo que no acepto es que me “invada y acuse sucesivamente” a grito pelado y sin tregua por toda la superficie. Si se pierde, o si no sabe regresar, que no se separe del carrito de su hija, o que deje miguitas de pan por donde vaya pasando. (Porque es que no quiero ni imaginar que sea una nueva estrategia para abandonar a l@s abueletes. Que después de lo de las gasolineras... Poco queda por innovar a estas alturas)
Finalmente, después de un tiempo bastante prolongado, desaparecí del campo de visión e indentificación de personas del anciano. Ya había tenido bastante por ese día. Con la mitad de la mitad de las cosas que recordaba que tenía que comprar, me puse a buscar las cajas, para que me cobrasen y largarme de una vez de allí (y no volver en algún tiempecillo...)
-----------> SITUACIÓN 3
Como es normal en todos y cada uno de los supermercardos de éste, nuestro planeta (o hipermercados, que da lo ídem) poco faltaba para que las colas de gente que había esperando para pagar, dieran la vuelta al edificio. Elegí una al azar (total, todas tenían medianamente la misma cantidad de personas). Y a esperar. Es curioso. Seguro que alguna vez has tenido esta escalofriante sensación: “parece que todas las colas van más rápidas que la mía” Pelín más tarde, cuando ya ha transcurrido el “plazo” necesario para que salga a flote la alarma, concluyes: “Vaya por Dióh... Me vine a colocar justamente en la cola que no avanza, -a continuación, un breve amago de “hebreo”-” .Quizás, te sientas identificad@ en alguno de estos dos aspectos. Yo sufrí ambos. Y no tuve valor para cambiarme de fila cuando descubrí la causa: la cajera estaba embarazadííííííííísima. (Pero no por la cajera, única y exclusivamente porque ya había pasado más de un cuarto de hora de espera, y no había una caja que tuviera menos gente que ésa en la que estaba). Costó lo suyo, pero me tocó. No tardé en descubrir la “simpatía” de la señora embarazadííííííííísima: cada vez que pasaba un producto por el lector ese de luz roja, lo dejaba caer de cualquier manera, fuera de cristal o del material que fuese. Ahí estaba yo, al estilo “portera en apuros” intentando coger las cosas al vuelo, antes de que malchocaran con la superficie... Se pasa 1 vez, 2, 3..., y haciendo un poco de esfuerzo, hasta 4 y 5. ¡¡Pero no más!!
-----------> DESENLACE 3:
Sé que esta mujer se pega una serie de horas trabajando en ese estado, cuando lo que debería hacer (y lo que más le apetecería, probablemente) sería todo lo contrario. También soy consciente de las subidonas y bajonas (descomunales) de hormonas, y demás “sucesos” que experimenta su organismo (a causa del embarazo)... Pero... Una cosa es eso, y otra muy distinta la educación y el respeto al otro (sea cliente, o no).
Me aseguré de que toda mi compra estuviera en el carro. A la hora de pagar, saqué (intencionalmente, que tenía dinero suelto de sobra en la cartera) mi tarjeta de crédito. El proceso fue de lo más normal: me dio (muy en su línea) el tíquet y un boli para firmar. Los reuní. Una vez plasmada mi firma, le dí primero el tíquet muy rápidamente; y luego, hice unas maniobras muy sigilosas y estudiadas (siguiendo su estilo => “¡atrápalo si puedes!” ), invitando al boli a que hiciera “caída libre” en dirección al suelo... En seguida mi cara se disfrazó de una falseada preocupación. “Ais... Se me cayó... (te aguantas)”. Me fuí.
Vaya con las gente que nos rodea... Qué suerte vivir aquí...
Comentario:
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No, si yo de estas cosas entiendo, sé lo que es pasar un día así.
Ah! Por cierto... ya he votado tu blog, que tengas mucha suerte!
Ah! Por cierto... ya he votado tu blog, que tengas mucha suerte!
Comentario:
A ver! Esa panda de desaprensivos que tiene raptada a Xiowa, que la suelten pero ya!!
Seguro que la raptaron en el supermercado!!!
Soltadla de una vez!!!
Seguro que la raptaron en el supermercado!!!
Soltadla de una vez!!!
Comentario:
venga mujer espabila un poco!!!!!!!!!!! estoy esperando tu
proximo blog
byes
proximo blog
byes
Comentario:
Ofus no te pierdas tanto!!
Besos!
Besos!
Comentario:
Igualita que yo. A mí me pasa lo mismo, puedo ser el chaval más educado del mundo, pero a la mínima que me estén tocando las narices descaradamente, saco toda la mala leche...
Que vale que soy un empanado, pero las empanadas tienen relleno... Pues mi relleno es el mal genio que llevo dentro, y que sale en ocasiones especiales... Yo también me he visto hacer putaditas estilo "Uys, se me cayó..."
Y es que no hay cosa que más rabia me dé que gente amargada las pague contigo sin conocerte de nada.
Un besito.
Saludos del empanado.
Que vale que soy un empanado, pero las empanadas tienen relleno... Pues mi relleno es el mal genio que llevo dentro, y que sale en ocasiones especiales... Yo también me he visto hacer putaditas estilo "Uys, se me cayó..."
Y es que no hay cosa que más rabia me dé que gente amargada las pague contigo sin conocerte de nada.
Un besito.
Saludos del empanado.
Comentario:
desde luego yo se de más de una mosca cojonera pero en el mundo tiene que haber distintos animalitos acojonados
Comentario:
Si es que estas fechas son muy puñet... Ando yo también con los nervios a flor de piel. La sensación de que todas las colas avanzan más rápido que la mía me pasa muy a menudo, no sé si es solo sensación o si es que yo tengo muy buena suerte al escoger.
Un saludín!!!!
Un saludín!!!!
Comentario:
Si es que estas fechas son muy puñet... Ando yo también con los nervios a flor de piel. La sensación de que todas las colas avanzan más rápido que la mía me pasa muy a menudo, no sé si es solo sensación o si es que yo tengo muy buena suerte al escoger.
Un saludín!!!!
Un saludín!!!!
Comentario:
jajajajaja ¿lo de la mosca-cojonera-reptácea de donde lo sacaste? marilí, marilí. me ha encantado jajajaja
te quedo guapo.
te quedo guapo.
Comentario:
Yo tengo la extraña cualidad de ponerme en las cajas en las que siempre pasa algo: algún producto sin codigo de barras (Pepeeeee, vete a mirar el codigo de la lata de malacatonessss), que el de alante no tenga fondos en la tarjeta y cosas así. La cosa es que siempre me tiro una hora esperando a que me cobren, manda huevos!!
Muchos besos guapa! y suerte con los examenes!!!
Muchos besos guapa! y suerte con los examenes!!!
Comentario:
Yo una vez, cansada de esperar cola y la cajera haciendo como que hacía algo sin atender a nadie, ni corta ni perezosa dejé el carrito hasta arriba en sus morros y le dije: "lo siento, pero no puedo esperar más, espero que te lo pases bien colocando todo esto otra vez en su sitio". la tía casi se puso a llorar, me ´dijo que no les pagaban las horas extra, que si tal que si cual...... Vale, muy bien, lo entiendo, pero yo no tengo la culpa. Saludis.
PD:vaya rollo te he soltao para ser la primera visita, jajajaa.
PD:vaya rollo te he soltao para ser la primera visita, jajajaa.
Comentario:
Eres mala Muriel!!!! Jajajaja, me imagino la cara de la embarazada pero mejor la tuya en pleno acoso del jubilado, lo ves como son una especie aparte????
Besos de la familia
Besos de la familia
Comentario:
Desdeluego , hay dias que parece que te encuentras a gente amargada en este mundo , o será que hay tantos que estadísticamente es lo que toca. Yo no creo que el problema de la cajera era el embarazo, sino el avinagramiento que tenía, sino nos gusta el trabajo que tenemos, siempre podemos cambiar, por propia experiencia creo que no es tan dificil ser amable.
Comentario:
Hay que escribir más amenudo, compañera porque sino tenemos mono de leerte.
Sigue así y no pares
Sigue así y no pares
Comentario:
Bueno ya estas por aqui, un gusto! Saluditos!
Comentario:
jajajja.....q se joda la cajera....hay algunas q son lo peor: si tas embarazada vete a casa y no jodas el dia a la gente q va comprar al super!!!a mi eso esk me rebienta....te lo juro....la tipa esa yega a dar conmigo y alli le kedan todas las cosas....y q se joda y q las recoja ella.
En cuanto a lo del abuelete jajaja menudo berenjenal!!
P.D:en cuanto a lo de la mosca-cojonera.....¿¿pa q nos sirven las llaves??
P.Ddos:estoy totalmente estresada por los examenes....se nota......
En cuanto a lo del abuelete jajaja menudo berenjenal!!
P.D:en cuanto a lo de la mosca-cojonera.....¿¿pa q nos sirven las llaves??
P.Ddos:estoy totalmente estresada por los examenes....se nota......
Comentario:
Que cosas pasan el los supermercados, jajajaj.. muy graciosa la historia.
La verdad es que después de los exámenes hay que descargar tensiones como sea.. jajajaj... me voy al super
La verdad es que después de los exámenes hay que descargar tensiones como sea.. jajajaj... me voy al super
Comentario:
jejejeje hola marilí al final t olvidaste d mis cereales; q weno marilí !! jejeje... y por cierto eso si q es un insulto :P
Comentario:
eeeeeehhhh! has-vuelto-que-ilusion-que-te-echabamos-de-menos!
Pero hija mia, has vuelto y estas mas que lista para irte de nuevo, y esta vez de vacaciones :P Como han ido los parciales? te van a dejar disfrutar del veranito o salen enseguida las notas?
Pues, pues, yo tambien tiendo a otorgar a la gente insultos de los mas creativos... pero solo con mis amiguitos, con los desconocidos la vena imaginativa se decrece en favor de los clasicos tacos que mi padre, a fuerza de repetirlos al volante, nos ha pegado a todos ;)
besos y besos y hasta pronto
Ivich
PS: pobre embarazada, no? ya tendra bastante con la que se le avecina, bebe chillon en pleno verano...
Pero hija mia, has vuelto y estas mas que lista para irte de nuevo, y esta vez de vacaciones :P Como han ido los parciales? te van a dejar disfrutar del veranito o salen enseguida las notas?
Pues, pues, yo tambien tiendo a otorgar a la gente insultos de los mas creativos... pero solo con mis amiguitos, con los desconocidos la vena imaginativa se decrece en favor de los clasicos tacos que mi padre, a fuerza de repetirlos al volante, nos ha pegado a todos ;)
besos y besos y hasta pronto
Ivich
PS: pobre embarazada, no? ya tendra bastante con la que se le avecina, bebe chillon en pleno verano...
Comentario:
Ciertamente la "mosca cojonera" existe, y se caracteriza por posarse en ese mismo lugar, donde es muy dificil para los animales (toros, caballos, burros..) espantarla, y les molesta sobremanera, de ahi la frase figurada.





