Había una vez un aeropuerto...
Había una vez, en una isla perteneciente a territorio español; un aeropuerto que servía para vuelos entre las islas de ese archipiélago, y para las 2 ciudades más importantes de España. Un buen día, por las demandas de realización académica con que se contaba , se empezó a construir una universidad; con tan mala fortuna que ni más ni menos, fue a ubicarse a pocos kms del aeropuerto. No importaba demasiado, porque para los vuelos que había entonces, apenas suponía malestar. Actualmente, el panorama ha cambiado radicalmente...
No hace falta que mencione el gran esfuerzo psicológico al que está sometido el alumnado mientras comprueba que va siendo la hora de ir a clase; son más o menos los mismos síntomas que padeces al ver a “tu-amig@-plasta-de-turno” (ya citados en mi blog dedicado a estos seres: el día se nubla, te sientes cansad@... En fin, ya sabes...) Esta puede ser una de las causas por la que la cafetería se lleva tales beneficios, por la que la biblioteca está tan desoladamente vacía o por la que el césped del campus se estropea tanto... Es que claro, nos tientan por todos lados, ¡¡y no somos de piedra!!: horarios horripilantes, asignaturas de efecto somnífero, estrés pre-aparcamiento, y ahora además, la primavera y sus rayos de sol con contenido; (que los de invierno son pura apariencia) ¿¿para qué pasarte por la biblioteca en tu hora libre, si te puedes tumbar en manada en el césped??... Así que sin pensarlo demasiado, te vas a la “zona verde” y te acomodas allí, en esa hierba mullidita... A admirar la naturaleza: los pájaros cantan, las nubes se levantan, ¡¡y los aviones pasan tan cerca de ti que te da hasta vértigo!! En ese momento la vida se para. Los pájaros enmudencen, las nubes quedan cubiertas por el artefacto en cuestión, un viento repentino te alborota el pelo... Qué emocionante, ¿verdad?
Gracias a esto, mi universidad, no es una universidad cualquiera. Sobrepasamos el umbral de la originalidad “amenizando” las clases durante segundos, con ruidos de motores:
18.05: se empieza a escuchar un leve zumbidito... El primero de la hora. Pronto, “nuestro leve zumbidito” se ha transformado en un BULLICIO que retumba en todo el aula y detiene la clase hasta que se aleja. Se trataba de un avión Spain-air procedente de la isla de enfrente.
18.13:la clase continúa. Otro sonido identificable empieza a tomar relevancia. En breves segundos, ya se ha apoderado nuevamente de toda nuestra atención. Desde tu sitio, haces esfuerzos sobrehumanos para intentar escuchar lo que dice el o la profesor/a; imposible; ves sus labios moviéndose pero no aciertas a entender nada. Por fin se calla hasta que pase el avión. Ahora ha sido Iberia, con pelín de retraso (como no iba a ser menos). La cara de nuestr@ profesor/a inspira peligrosidad...
18.19: -¿¡¡Y ese estrepitoso estruendo!!?- -¿¡¡Está el ejército haciendo maniobras de aire!!?- -¿¿¡¡ZP habrá hecho de las suyas a EEUU y nos habrán declarado la guerra!!??- Y ya, apunto de darte un ataque ansioso-cardíaco y esperando el “¡¡¡¡cuerpo a tierraaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!. ¡¡¡¡Todo el mundo bajo las mesaaaaaaaaaaaas!!!!”; miras la hora y recapacitas: “-¡Ah no! Si era un Binter...-”
Y así 6 veces cada hora hasta las 20.00...
Por la mañana no sé como andará el tráfico en el cielo, pero por la tarde, más o menos relajadito (con especial énfasis e ironía en eso de “más o menos”. Y si hablamos de épocas de más tránsito como pueden ser Navidades o Semana Santa... Mucho más énfasis todavía...) El caso es que tarde o temprano, empiezas a tomarte estas interrupciones como un elemento más; te familiarizas; y si no oyes el avión en cuestión a su hora llegas incluso a extrañarte: “-¿pero qué ha pasado?-” Y empiezan las preocupaciones: “-pues el de las y cinco no ha llegado y el de las y diez lleva ya 12 minutos de retraso, esto no es normal...-” Y no; no es que estemos pendientes de las llegadas o salidas de los vuelos... ¡¡condicionan nuestra vida!!:
-“¿Cuándo bajamos a la cafetería?”-
- “Con el Air-Europa de las 16.00”-
No quiero parecer desagradecia, para nadaaaaaaaaaaaaaa. Gracias estas intervenciones aéreas; soy una persona culta, entrada en materia, realizada en cuanto a este tema; me siento flex, vamos. Y estoy tranquila, porque si no me puedo ganar la vida con mi carrera...,siempre quedará la opción de ir a pedir trabajo de operadora en el aeropuerto; que con todos estos años de experiencia no creo que haya mucha problemática. Además "pa" mí está chupado eso de poner voz nasal y:
diiiing-doooong-dííííííííííííííííng:
“-Último aviso para los señores pasajeros del vuelo IB-13 con destino a “unlugardecuyonombrenoquieroacordarme”, embarquen por la puerta 2”...-
Si va a resultar que tengo vocación y todo... Qué suerte vivir aquí...
No hace falta que mencione el gran esfuerzo psicológico al que está sometido el alumnado mientras comprueba que va siendo la hora de ir a clase; son más o menos los mismos síntomas que padeces al ver a “tu-amig@-plasta-de-turno” (ya citados en mi blog dedicado a estos seres: el día se nubla, te sientes cansad@... En fin, ya sabes...) Esta puede ser una de las causas por la que la cafetería se lleva tales beneficios, por la que la biblioteca está tan desoladamente vacía o por la que el césped del campus se estropea tanto... Es que claro, nos tientan por todos lados, ¡¡y no somos de piedra!!: horarios horripilantes, asignaturas de efecto somnífero, estrés pre-aparcamiento, y ahora además, la primavera y sus rayos de sol con contenido; (que los de invierno son pura apariencia) ¿¿para qué pasarte por la biblioteca en tu hora libre, si te puedes tumbar en manada en el césped??... Así que sin pensarlo demasiado, te vas a la “zona verde” y te acomodas allí, en esa hierba mullidita... A admirar la naturaleza: los pájaros cantan, las nubes se levantan, ¡¡y los aviones pasan tan cerca de ti que te da hasta vértigo!! En ese momento la vida se para. Los pájaros enmudencen, las nubes quedan cubiertas por el artefacto en cuestión, un viento repentino te alborota el pelo... Qué emocionante, ¿verdad?
Gracias a esto, mi universidad, no es una universidad cualquiera. Sobrepasamos el umbral de la originalidad “amenizando” las clases durante segundos, con ruidos de motores:
18.05: se empieza a escuchar un leve zumbidito... El primero de la hora. Pronto, “nuestro leve zumbidito” se ha transformado en un BULLICIO que retumba en todo el aula y detiene la clase hasta que se aleja. Se trataba de un avión Spain-air procedente de la isla de enfrente.
18.13:la clase continúa. Otro sonido identificable empieza a tomar relevancia. En breves segundos, ya se ha apoderado nuevamente de toda nuestra atención. Desde tu sitio, haces esfuerzos sobrehumanos para intentar escuchar lo que dice el o la profesor/a; imposible; ves sus labios moviéndose pero no aciertas a entender nada. Por fin se calla hasta que pase el avión. Ahora ha sido Iberia, con pelín de retraso (como no iba a ser menos). La cara de nuestr@ profesor/a inspira peligrosidad...
18.19: -¿¡¡Y ese estrepitoso estruendo!!?- -¿¡¡Está el ejército haciendo maniobras de aire!!?- -¿¿¡¡ZP habrá hecho de las suyas a EEUU y nos habrán declarado la guerra!!??- Y ya, apunto de darte un ataque ansioso-cardíaco y esperando el “¡¡¡¡cuerpo a tierraaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!. ¡¡¡¡Todo el mundo bajo las mesaaaaaaaaaaaas!!!!”; miras la hora y recapacitas: “-¡Ah no! Si era un Binter...-”
Y así 6 veces cada hora hasta las 20.00...
Por la mañana no sé como andará el tráfico en el cielo, pero por la tarde, más o menos relajadito (con especial énfasis e ironía en eso de “más o menos”. Y si hablamos de épocas de más tránsito como pueden ser Navidades o Semana Santa... Mucho más énfasis todavía...) El caso es que tarde o temprano, empiezas a tomarte estas interrupciones como un elemento más; te familiarizas; y si no oyes el avión en cuestión a su hora llegas incluso a extrañarte: “-¿pero qué ha pasado?-” Y empiezan las preocupaciones: “-pues el de las y cinco no ha llegado y el de las y diez lleva ya 12 minutos de retraso, esto no es normal...-” Y no; no es que estemos pendientes de las llegadas o salidas de los vuelos... ¡¡condicionan nuestra vida!!:
-“¿Cuándo bajamos a la cafetería?”-
- “Con el Air-Europa de las 16.00”-
No quiero parecer desagradecia, para nadaaaaaaaaaaaaaa. Gracias estas intervenciones aéreas; soy una persona culta, entrada en materia, realizada en cuanto a este tema; me siento flex, vamos. Y estoy tranquila, porque si no me puedo ganar la vida con mi carrera...,siempre quedará la opción de ir a pedir trabajo de operadora en el aeropuerto; que con todos estos años de experiencia no creo que haya mucha problemática. Además "pa" mí está chupado eso de poner voz nasal y:
diiiing-doooong-dííííííííííííííííng:
“-Último aviso para los señores pasajeros del vuelo IB-13 con destino a “unlugardecuyonombrenoquieroacordarme”, embarquen por la puerta 2”...-
Si va a resultar que tengo vocación y todo... Qué suerte vivir aquí...
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Bueno la universidad debería insonorizar las aulas pero , eso de momento es imposible porque la tienen asfisiada sin un duro, pero en el futuro lo harán
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Hola xiowa!!!Acabo de descubrir tu blog por un mensaje que dejaste en el mío y no paro de reírme. Me gusta tu manera de expresar las cosas, las ironías...Será porque tu escritura es tan distinta a la mía me gusta tanto. Un saludo!
Comentario:
Hola xioma:
Muchísimas gracias por tu comentario.
Me he reido muchísimo con tu blog. Por tus indicaciones deduzco que estudias en la Universidad de La Laguna. Yo nací en Tenerife y vivía en La Cuesta. Los aviones siempre pasaban en la mejor parte de la película (pasaban pocos, los Rodeos no tenía tanto tráfico como ahora).
En fin ¿qué te voy a contar que no sepas? paciencia y buen humor (como lo que estás demostrando)
Sigue haciéndonos reir. Has encontrado a una fiel lectora.
Hasta pronto
Muchísimas gracias por tu comentario.
Me he reido muchísimo con tu blog. Por tus indicaciones deduzco que estudias en la Universidad de La Laguna. Yo nací en Tenerife y vivía en La Cuesta. Los aviones siempre pasaban en la mejor parte de la película (pasaban pocos, los Rodeos no tenía tanto tráfico como ahora).
En fin ¿qué te voy a contar que no sepas? paciencia y buen humor (como lo que estás demostrando)
Sigue haciéndonos reir. Has encontrado a una fiel lectora.
Hasta pronto
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Como siempre estupendo, muy de tu estilo. ¡sigue asi! me ha gustado mucho, me encanan tus toques de ironía. Espero que te den trabajo de psicologa en el aeropuerto en lugar de el de controladora aerea, que seguro que le haces falta a esa pobre gente que esta alli esperando por los aviones que para ti pasan tan puntuales y para ellos tan retrasados.
Comentario:
Genial!!
Me encanta tu blog,es muy gracioso jeejeje,me recuerdas un poco a mi en lo que escribes!
Siguenos contando tus historias.suerte y sigue asi!!
Me encanta tu blog,es muy gracioso jeejeje,me recuerdas un poco a mi en lo que escribes!
Siguenos contando tus historias.suerte y sigue asi!!
Comentario:
mu weno!! jejeje. encima q son tan generosos y hacen q los profesores se callen un pokillo t kejas eh jeje; ya me gustaria q a mitad de clase d algebra me pasara eso :P
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jajajja que bueno lo del Air europa de las 16:00! a mi me pasa algo parecido con el tren...
Me gusta mucho como escribes, te voy a vincular desde mi blog, vale?
Me gusta mucho como escribes, te voy a vincular desde mi blog, vale?





