Maldito, yo
¡Tú!¡¿Cómo te atreves a mirarme a los ojos?! Maldito seas por siempre despojo de un mundo perdido y unas creencias muertas.
Maldigo tu impía sangre de heraldos muertos. Maldigo el viento que te hace sentir vivo a cada paso que das. Maldigo el sol que te despierta cada mañana. Maldigo a cuantos te han conocido y a cuantos quieran conocerte. Me maldigo a mi mismo por haber creído en ti.
Agoniza y sucumbe ante el castigo eterno del averno. Maldito seas hasta el fin del mundo. Eres la lacra que arruinará nuestras vidas. Eres el estigma que atormenta nuestras mentes.
Mis ojos han sido maculados solo por mirarte y la primavera de mi vida agoniza por haberte tendido la mano.
¿Cómo aún osas pedir perdón e intentar cambiar las cosas? Lo único que mereces es la muerte, trance que nos librará de ti.
Cada día pido a Dios que me aleje de tu cuerpo, pero Él me castiga haciéndome permanecer junto a ti. ¿Y todo por qué? Porque sin mí serías menos de lo poco que ya eres. Serías un cuerpo inerte solo alimentado por el desconsuelo de lo que en un día fuiste. Reniego de ti. No te atrevas a volver a pedirme consejo nunca más pues en tú locura pagarás por tus actos.
Ve ahora hijo de reyes. Parte donde nunca volvamos a ver tu rostro. Se un proscrito lo que te resta de vida.
(Mi conciencia a mi mismo)
-Elros Tar-Minyatur-
Maldigo tu impía sangre de heraldos muertos. Maldigo el viento que te hace sentir vivo a cada paso que das. Maldigo el sol que te despierta cada mañana. Maldigo a cuantos te han conocido y a cuantos quieran conocerte. Me maldigo a mi mismo por haber creído en ti.
Agoniza y sucumbe ante el castigo eterno del averno. Maldito seas hasta el fin del mundo. Eres la lacra que arruinará nuestras vidas. Eres el estigma que atormenta nuestras mentes.
Mis ojos han sido maculados solo por mirarte y la primavera de mi vida agoniza por haberte tendido la mano.
¿Cómo aún osas pedir perdón e intentar cambiar las cosas? Lo único que mereces es la muerte, trance que nos librará de ti.
Cada día pido a Dios que me aleje de tu cuerpo, pero Él me castiga haciéndome permanecer junto a ti. ¿Y todo por qué? Porque sin mí serías menos de lo poco que ya eres. Serías un cuerpo inerte solo alimentado por el desconsuelo de lo que en un día fuiste. Reniego de ti. No te atrevas a volver a pedirme consejo nunca más pues en tú locura pagarás por tus actos.
Ve ahora hijo de reyes. Parte donde nunca volvamos a ver tu rostro. Se un proscrito lo que te resta de vida.
(Mi conciencia a mi mismo)
-Elros Tar-Minyatur-





